Eran
los tiempos de la lejana niñez en el pueblo natal, centro mismo de la región
chenera. Hopelchén cabecera, célebre sitio en el que la vida apacible y la
falta de medios de comunicación o diversión, obligaban a la gente a buscar
alternativas que no fueran el cine y sus escasas películas originales.
De
ahí que, la mayoría de la gente del pueblo no tenían de otra que acudir a la
lectura de cualquier cosa que cayera en sus manos (el escribidor no iba a ser
la excepción). Óptimo era aquel legendario “Diario”, que llegaba todas las
mañanas a la casa del abuelo, quien al caer la tarde, justo a la entrada de su
taller, cómodamente sentado en el tronco de un árbol recortado, leía parsimoniosamente
su contenido de principio a fin.
De
la página editorial de ese cotidiano recuerdo haber extraído miles de historias
y otras cosas que sirvieron mucho en mi incipiente formación. Recuerdo a Antonio
Médiz Bolio, a un señor de apellido Alfaro y a Jim Bishop entre otros muchos autores.
Ellos y otros, brindaron nuevos panoramas a mi mente infantil.
La
escuela primaria “18 de Marzo”, primera alma máter a falta de jardín de niños cuya
existencia no se conocía, tuvo grandes maestros a los que jamás se podría
olvidar. Apóstoles y adalides de la educación y cada uno de gran talla humana y
profesional.
Don
César Lara Negrón, mentor de las primeras letras, con un método mágico-lírico-onomatopéyico
que invitaba y obligaba a aprender. No sé por qué rara asociación de ideas y
por su aspecto entre bonachón y solemne, lo imaginaba una especie de réplica
del cura Hidalgo. Siempre en sus labios un puro enorme y mal oliente, tal vez
el único vicio de su alma buena.
La
profesora de segundo grado, Aidita Lara y Lara, paciente, cariñosa, con técnica
y didáctica plagadas de ternura, salpicadas de bondad y reforzadas con unas manos
portentosas que parecían tener vida sobre las teclas blancas y negras del viejo
piano de sólida madera negra, patrimonio de la escuela.
Rosa
María Salinas Olivares, culta, seria, enérgica, entusiasta, puntual. Mi maestra
amada de sexto año; toda bondad y toda dulzura mezclada con firmeza y
responsabilidad. De ella aprendí muchas cosas. Mi modelo, mi ejemplo, cuanto la
quise.
Dispersas
las ideas en el recuerdo de gente tan querida, obligadamente retorno a la ruta
original, a la del tema de la falta de formas de matar el ocio y ocuparlo en cosas
culturales. Sobre la marcha, me ocupé de leer teorías y autores: Copérnico,
Laplace, Newton, me hicieron adquirir una inmensa curiosidad por el universo y
su formación, desde el big bang hasta la creación divina.
Tuve
que apoyarme en los dos primeros, toda vez que el segundo oponía barreras a mi incipiente
y párvulo agnosticismo, hasta que supe que sus conceptos que me parecían metafísicos
tenían un sentido práctico más que un contenido religioso, por la necesidad de
acomodar no sé qué planetas del Sistema Solar algo traviesos que no obedecían a
sus Leyes y a su lógica científica.
Con
el tiempo, me interesó, me cautivó; me interesa, me cautiva el malogrado astrónomo,
astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador científico estadounidense Carl
Sagan. Me impacta su materialismo y su pensamiento escéptico y aferrado al método
científico. Solía Don Carl pregonar frases como estas:
“Vivimos
en una sociedad exquisitamente dependiente de las ciencias y la tecnología, en
la cual prácticamente nadie sabe nada acerca de la ciencia o la tecnología”.
“Después
de todo, cuando estás enamorado, quieres contarlo a todo el mundo. Por eso, la
idea de que los científicos no hablen al público de la ciencia me parece aberrante”.
O
aquél: “Nuestro planeta es muy frágil, hay que tratarlo con cariño”.
Tal
vez esta belleza: “Hemos averiguado que vivimos en un insignificante planeta,
de una triste estrella perdida, en una galaxia metida en una esquina olvidada
de un universo, en el cual hay muchas más galaxias que personas”. Imperdible.
Nuestro
planeta tiene alrededor de cuatro mil quinientos millones de años y las más
incipientes formas de vida, vinieron del cosmos y surgieron según la opinión de
algunos audaces hace unos cuatro mil millones. El primer homo sapiens data de “apenas”
doscientos mil años. ¡Cuánto tiempo perdido!.
Las
más antiguas manifestaciones religiosas a través de pinturas rupestres surgieron
unos treinta y dos mil años antes de esta época. La religión cristiana, esperó
treinta mil años más para emerger, lo que lleva solamente a mal suponer que
habrá ocurrido entre las primeras fechas, la del nacimiento del planeta y la
era actual, la nuestra.
Regreso
al tema que se me escapa de las manos sin quererlo, para concentrarme en la
idea de que muchas de aquellas lejanas lecturas me hicieron amar profundamente
la naturaleza y hacerme hasta la fecha apasionado del mundo animal, de las
montañas, de las selvas, de los océanos, de los mares, de los ríos, de los
lagos, y de todo lo que ocurre en este pequeño
globo azul que, parafraseando al mismo Sagan, flota alegre en un pequeño rincón
del espacio eterno.
Pero
el tema principal, el de la vida y de las vedas, queda para otra edición
relacionada. Hasta ella, les ofrezco que va a ser interesante.
… Y ALGO MÁS
La basura y el medio
ambiente
En
un caso concreto, no sé con precisión si la causa es alguna de las tres, o son las
tres: el aumento de la población, la situación económica que no propicia
mejores recipientes en bebidas para llevar, o la deplorable labor de la empresa
recolectora de basura que en mala hora ingresó a “prestar” sus deplorables
servicios a nuestra amada ciudad capital.
Nuestra
angosta y cerrada calle, antes impecable con todo y albergar escuelas, oficinas,
loncherías sobre ruedas, estacionamientos en triple fila y un movimiento
vehicular caótico, ahora, pasada la mitad del día, luce un auténtico muladar.
A
pesar de la preocupación de los vecinos por mantener limpio el frente de sus
casas, más tardan en hacerlo que en volver a sufrir el amontonamiento de desechos,
sobre todo de las bolsitas de material sintético con un popote en su interior y
anudadas en un extremo, arrastradas por el viento y forradas de mugre
adherida a su humedad, amén de otras cosas desagradables.
En
otro caso, agreguen aquí, allá y por todas partes, bolsas repletas de
desperdicios, insoportable mal; si alguien lo duda, dese una vuelta por las
calles del centro las primeras horas de la noche para contemplarlas repartidas
por doquier a falta de una alternativa mejor y más razonable para la colecta, a
causa de un servicio que se convirtió en negocio.
A
diferencia de aquellos tiempos de enormes barredoras mecánicas y esforzados
empleados municipales que barrían a mano, obteniendo además de un ingreso
honesto para sus familias unas calles bellamente limpias, las colectas se hacen
dos veces a la semana en un camión, propiciando montones de desechos sólidos
los restantes días.
Por
estas razones, produce una enorme satisfacción saber que el gobernador
Alejandro Moreno Cárdenas está convocando a sumar esfuerzos para preservar el
medio ambiente.
Aquí
estuvo Esteban Moctezuma Barragán de Fundación Azteca impulsando la campaña
“Limpiemos Nuestro México”, y reconociendo a Campeche como una entidad modelo a
seguir a nivel nacional por las acciones de cuidado y protección del medio
ambiente que el gobierno y la sociedad llevan a cabo de manera conjunta.
¡Enhorabuena
y que la acción pronto rinda sus frutos!.
Primer Encuentro Estatal de Oficiales del Registro Civil
Alguna vez, en un cargo de la vida activa, hube de enfrentarme a una seria
llamada de atención de la superioridad por un par de documentos falsos emitidos
en Campeche que se convirtieron en un asunto de carácter internacional.
Investigaciones de por medio, se descubrió que fueron documentos auténticos
expedidos con base en datos falsos, aunque en ningún momento se trató de un acto
deshonesto y más bien de uno de buena fe y hasta de cierta inocencia y candidez
de un modesto empleado.
Otros semejantes pudimos frenarlos a tiempo mediante ciertas técnicas,
aunque todo el tiempo se corrieron riesgos de repetir el error. Siempre y en
todo caso, se trató de mal uso de información por parte de terceros mal
intencionados.
Por lo anterior, da gusto que por estos días, el Secretario de Gobierno,
Don Carlos Miguel Aysa González, haya inaugurado el Primer Encuentro Estatal de
Oficiales del Registro Civil en el que participaron setenta servidores del ramo
de todo el estado para actualizar sus conocimientos respecto de las reformas
legales relativas y mejorar la atención que prestan en sus localidades.
Ahí, el funcionario que tiene a su cargo entre otras responsabilidades el
Registro del Estado Civil, dijo que es la institución de orden público y de
interés social por la cual se inscribe, autoriza, certifica y da publicidad a
los hechos y actos constitutivos o modificativos del estado civil de las
personas y que la importancia de su función radica en que las inscripciones
realizadas tienen efectos legales frente a terceros, desde el momento mismo en
que se llevan a cabo.
"El trabajo diario de los oficiales es importante, no es una tarea más
ni una actividad burocrática, sino es de suma trascendencia porque tiene como
principio esencial hacer válido el derecho a la identidad que tienen los seres
humanos, para poder beneficiarse de otras garantías fundamentales”.
Actualizarse y capacitarse para servir mejor y apegados a la legalidad, así
como brindar un servicio de excelencia es un buen objetivo y una buena meta.
¡Enhorabuena!.
Actos humanos a favor de los discapacitados
Sabemos que las tres discapacidades más comunes en Campeche y tal vez en el
país son: 1., motriz. 2., visual y, 3., auditiva.
Las más recientes actividades organizadas por el DIF Estatal que preside la
señora Chiristelle Castañón de Moreno a favor de quienes sufren de estas dos
últimas, dicen buenas cosas de esta institución.
Dentro de la Jornada Visual “Ver
Bien Para Crecer en Grande” y con el apoyo de la organización Onesight y la
Fundación Devlyn, el DIF Estatal otorgó cuatro mil quinientos anteojos a
estudiantes de comunidades apartadas -la prioridad-, adultos mayores, artesanos
y policías. Es de reconocerse el esfuerzo aunque no fue abierta la edición y
comprendió a los que no alcanzaron la primera edición.
La otra actividad, Primera Mega
Jornada de Salud Auditiva, benefició aproximadamente a trescientos
cincuenta pacientes de diez municipios. Lo hicieron posible con su apoyo las
instituciones Asociación Yucateca Pro Deficiente Auditivo (Ayproda); la
Federación Mexicana de Diabetes; la Universidad de Florida, en su escuela de
audiología y farmacia; la Universidad de Oklahoma, en su escuela de audiología;
así como a los equipos del DIF Estatal, DIF Municipales y Beneficencia Pública.
¡Plausible labor de la esposa del gobernador Moreno Cárdenas y de las demás
damas campechanas que se encuentran al frente!.

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