domingo, 24 de septiembre de 2017

DE MUCHO, UN POCO/La solidaridad de los mexicanos



Terminaba de escribir una historia de la niñez, una narración plena de nostalgia y recuerdos gratos que quedó para una próxima semana. Alternaba la acción con las noticias que iba proporcionando un canal de televisión de la Ciudad de México, que incluían la conmemoración del acontecimiento que sacudió el alma y la conciencia de los mexicanos a la mitad de la década de los años ochenta.
Al mismo tiempo, a través de la computadora, veía la entrevista a un joven sobreviviente de aquella tragedia, que narraba la manera en que después de haber perdido a toda su familia, su valerosa abuela materna lo extrajo del vientre de su madre muerta haciendo uso de una navaja de rasurar como improvisado bisturí. Leía también de las aspiraciones de este mismo joven de convertirse en dirigente de su partido.
Un corte repentino en la programación y unas tomas en la pantalla, me hicieron pensar que de alguna manera se estaban repitiendo escenas del sismo del año ochenta y cinco, hasta que, vuelto  a la realidad, comprendí que estaba siendo testigo del momento exacto en que se estaba produciendo un movimiento de tierra de igual o mayor proporción.
Escenas desgarradoras, oraciones, lamentos, gritos,  carreras desesperadas, pánico en las calles, y edificios que en unos segundos se desplomaban, me dejó poco menos que en estado de shock. La Ciudad de México, mi amada capital, el refugio de algún tiempo de mi vida juvenil, estaba siendo fieramente azotada por la naturaleza.
Esta vez, con la solidaridad apasionada de los jóvenes que empezaron a vivir con el milenio, apoyando a una autoridad que empezaba a organizarse, más serena frente a la catástrofe, preparada además para sobrellevar lo que vendrá después. Brazos levantados hacia el cielo, imploraban a la vez que trataban de imponer silencio para escuchar los llamados de los atrapados en los edificios caídos.
Manos asomando entre los escombros, mensajes desde celulares, gritos desde lo más profundo de las gargantas, permitieron a un ejército de gente entrenada y miles de voluntarios, arrancar de una pesadilla a algún sobreviviente y devolverlo a la vida en medio de los aplausos de mexicanos agradecidos. Herramientas, guantes, alimentos, medicinas, agua y otras cosas fue la respuesta solidaria de la gente sencilla.
El presidente de la república que con rostro entre serio y preocupado suspendió una gira por estados afectados en los sismos de principios de este mes, de inmediato empezó a dictar sus instrucciones sobre la manera de enfrentar la contingencia.
Un secretario de gobernación enterado y muy atento, un director de protección civil con un equipo bien organizado, los ejemplares miembros de nuestro Ejército y nuestra Armada, todas las policías, las instituciones de salud, los medios de comunicación enviando mensajes de aliento y llamando a la calma y a la cooperación, pero sobre todo, la participación de la gente, nos dieron la muestra de que México está y estará siempre unido y de pie en los momentos más dramáticos.
El secretario de educación hizo a un lado el traje y la corbata para plantarse frente a una escuela muy afectada a presenciar de cerca las acciones de rescate, algunas heroicas, como la de un muchacho de talla pequeña vestido con total sencillez con una sudadera azul. Se conoce ya como Jorge Houston a este joven valeroso, sin más interés que salvar vidas.
Viví como muchos millones de mexicanos la angustia de ver el sufrimiento de mis conciudadanos, como millones de mexicanos, también viví y sufrí el drama de una niña supuestamente atrapada entre los escombros. En ella vi reflejada la angustia y el sufrimiento de muchos hermanos nuestros. Producto de la pasión del momento, del drama de la gente que sufre, como millones sufrí, me angustié y me mantuve en vilo con el nombre de Frida Sofía y el intento de su rescate.
En este momento, la sociedad civil, así como levantó la voz y tomó las calles y avenidas de la gran ciudad para manifestar su solidaridad, ahora lo está haciendo para exigir lo mismo que los mexicanos de Morelos, de Puebla, del Estado de México, de Oaxaca, de Chiapas, la reparación de los daños sufridos. Este eco ya ha llegado a las más altas esferas y ya ha empezado a obtener respuestas.
Ahora lo que se espera  es solidaridad y apoyo moral y material de la gente del poder, de los funcionarios y de los partidos políticos, pero también, se espera que nadie pretenda montarse en la cresta de la ola del pesar para lucrar con la desgracia. Si alguien lo pretende, si alguien se atreviera a hacerlo, cometerá un error muy grave. Acusar sin sentido y adoptar poses injustificadas le traería consigo el repudio y el absoluto rechazo de la sociedad. ¡Que no quepa duda!.
Desde el primer momento se demostró que hoy, a diferencia de mil novecientos ochenta y cinco, ya existe en México una cultura de la protección civil, pero sobre todo, existe espíritu de cooperación, de solidaridad, y un gran amor de los mexicanos por sus semejantes.
Algunos de los edificios derrumbados -en particular un colegio-, tal vez fueron construidos a base de actos de corrupción con materiales de dudosa calidad. Habrían cambiado una cabilla de tres cuartos por una de media, un saco de cemento por la mitad de contenido a cambio de una montón de pesos. El resultado de esa acción si la hubiere, queda como testimonio viviente de lo que no debe hacerse, y como oprobio y eterna condena a quienes pudieron haber lucrado con las vidas. ¡El destino los habrá de alcanzar!. 

Campeche sigue unido y trabajando 
Los cambios anunciados ya han iniciado, contrario a cualquier pronóstico, no se dio el primero en el grupo más cercano al jefe del ejecutivo, vaya, ni siquiera en ese poder. Con el inicio del segundo tercio del mandato de Alejandro Moreno Cárdenas, presentó su renuncia el responsable del poder judicial. Carlos Felipe Ortega Rubio no despacha ya en la Casa de Justicia.
El propósito de los cambios, por supuesto que en esta y en cualquier otra circunstancia, es el de dar más y mejores resultados desde el gobierno. Así lo dijo el gobernador y esa es la causa principal de dichos cambios. Ciertamente que, cuando se hace este tipo de movimientos, se busca principalmente atender adecuadamente las responsabilidades del poder público y servir de mejor manera a la sociedad.
Como es sabido, previo a los movimientos, estuvieron circulando en redes sociales diversa clase de rumores acerca de la actividad en una de las principales secretarías del gobierno estatal, muy importante en estos tiempos de atracción de inversiones. Así que, si la secretaría de Desarrollo Económico requería de ajustes, a esa secretaría se han incorporado nuevos funcionarios para darle precisamente ese impulso al que se refirió Moreno Cárdenas.
Lamentable este tipo de acusaciones, habida cuenta de que no se encaminan a cooperar a la buena marcha de la administración, sino que tienen el propósito de desprestigiar. Si el autor o los autores tienen el valor civil necesario, deben acudir personalmente o por escrito ante las instancias correspondientes a formular una denuncia con las pruebas necesarias. Lo otro, lo que hacen, evidencia falta de decisión, y eso las hace carentes de valor. 
A dos años de su inicio, esta administración está trabajando como el primer día en el propósito de  mejorar desde todos los frentes la economía de Campeche; con nuevas y mayores oportunidades de empleo; con más obras necesarias; con una mejor educación; con un campo más productivo; con una pesca ordenada; con adecuada atención a niños, ancianos y mujeres; y lo más preciado; con más paz y seguridad para los campechanos.

… Y ALGO MÁS

Más recursos para Campeche 
Al ritmo de lo que presagia un inicio con renovados bríos de lo que será el segundo tercio de su administración, Alejandro Moreno Cárdenas emprendió una intensa jornada de gestión de más recursos para Campeche, para la cual se requiere mayor inclusión dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año entrante.
La gestión iniciada ante la secretaría de Hacienda, se dio durante la semana con una reunión con el titular, José Antonio Meade, que como se sabe, es uno de los aspirantes a la candidatura a la presidencia y, en cierta forma, el destinatario principal de las recientes reformas a los documentos básicos del PRI.
Los campechanos, como es natural, esperan que estas gestiones fructifiquen, y que el nuevo año nos sorprenda con más recursos necesarios para seguir detonando el bien merecido desarrollo de nuestra patria chica.
Con esta misma idea, en días previos, Moreno Cárdenas se reunió con empresarios que integran el Consejo Peninsular de BBVA de los estados de Tabasco, Yucatán, Quintana Roo y Campeche, quienes celebraron aquí su tercera reunión regional; los convocó a invertir en sectores como el agropecuario, el pesquero y el turístico, con la garantía de un estado seguro, con infraestructura y desarrollo social creciente, y con el impulso decidido del presidente Enrique Peña Nieto.

Acciones nobles de campechanos nobles 
Campeche y sus autoridades con el gobernador al frente, siguen el pulso de los acontecimientos y han apoyado y seguirán apoyando con rescatistas, con médicos, con alimentos, con medicinas y sobre todo, con su aliento, a los hermanos que en otras regiones hoy sufren y se angustian.
La Brigada Campeche fue comisionada para llevar a cabo en la Ciudad de México labores de ayuda y rescate, participando activamente en la remoción de escombros, auxilio médico y búsqueda y localización de personas atrapadas en una fábrica de textiles de la colonia Obrera, que se vino abajo durante el sismo reciente.
El equipo de veintiún personas, veintidós contando al gobernador, quien participó algunas horas en las tareas, logró rescatar con vida a varios sobrevivientes de la textilera de la calle Chimalpopoca, con el reconocimiento y el aplauso de la noble gente que secundó la labor y acompañó a los brigadistas. 

Compromiso con la transparencia 
En la semana, el secretario general de Gobierno, Carlos Miguel Aysa, encabezó con la representación del gobernador la presentación del Plan de Acción Local de Gobierno Abierto para el Estado de Campeche,
En ese acto, el funcionario refrendó el compromiso de la administración de Alejandro Moreno Cárdenas con la apertura, transparencia y rendición de cuentas. Con él estuvieron el jefe de la Oficina del Gobernador, Claudio Cetina Gómez, y el presidente de la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Campeche (Cotaipec), José Echavarría Trejo.
La transparencia tiene el deber de dar a conocer lo que es público, y la convicción de no permitir que nada cubra lo que la sociedad tiene derecho a ver y observar”. “El Gobierno del Estado de Campeche refrenda su compromiso con el gobierno abierto, como ideología y como ejercicio, pues no hay mejor concepto ideológico que aquel que realmente se lleva a la práctica”, diría Aysa González a nombre del gobernador.
El Plan de Acción Local, quedó en claro en el evento, es una propuesta moderna que se traducirá en una nueva era de acciones en materia de transparencia. Así mismo, se recalcó que desde el gobierno estatal, “se reconoce la efectividad del Plan, se le aplaude y, por supuesto, ese mismo gobierno se somete al imperio de las leyes en materia de transparencia y rendición de cuentas, pues es un gobierno que escucha a su pueblo, sigue su mandato y toma las mejores decisiones de frente a la sociedad". 

Claudio Cetina, buena relación con los empresarios
En una columna anterior, señalamos que a Claudio Cetina Gómez lo visualizábamos en una de las Cámaras federales, en particular en la que sesiona en San Lázaro. Al parecer, el joven jefe de la Oficina del Gobernador, también es uno de los prospectos a ocupar la que en un plazo no muy largo dejará vacante el ingeniero Edgar Hernández.
Cetina Gómez, los últimas semanas se está reuniendo con el sector empresarial y con los hombres de mar, con su slogan de “cambiar el chip” a Campeche. Sería natural y lógico que, como empresario y como heredero de la tradición familiar, ahora buscara el cargo que alguna vez ocupó su abuelo materno, prestigiado hombre de negocios y político campechano, don Leovigildo Gómez Hernández.
Si este fuera el caso, pronto sería necesario empezar  una nueva etapa, ahora con otros sectores de la sociedad vinculados con la industria, con la pesca, con el comercio, con la gente de los barrios y colonias y, sobre todo, con la clase política, para seguir pregonando lo del “nuevo chip”.

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