Al
escepticismo que despertaran en un sector de la población -afortunadamente muy
pequeño y tal vez no muy bien intencionado- las obras monumentales anunciadas
por el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas en su segundo informe, han
sobrevenido algunas críticas en contra de dos de ellas, tal vez de las más
importantes de la ciudad capital: el Distribuidor Vial de la Ría y el relleno
de la ampliación del malecón.
Inexplicablemente,
las voces que ahora se alzan indignadas, poco o muy poco dijeron el sexenio
anterior cuando numerosas plantas fueron cortadas o arrancadas del piso para dar lugar
a obras de remodelación alrededor del recinto amurallado y algunas avenidas que
perdieron la sombra de árboles que por muchos años adornaron su camellón central.
El
gobierno estatal ya cuenta con las autorizaciones necesarias que incluyen los
estudios de impacto ambiental, y está cumpliendo con las normas referentes a la
conservación de la flora y todo lo que conlleva el respeto pleno a la
normatividad ecológica. Los encargados de las obras han llevado a cabo los
trámites correspondientes; además, resulta impensable en los tiempos actuales
cometer un atentado contra la naturaleza, ninguna autoridad en su sano juicio
lo consentiría.
“A aquellos que no estaban acostumbrados a
ver a Campeche en el plano nacional, hay que decirles que se acostumbren, que
lo van a ver a cada rato", afirmó el Gobernador Alejandro Moreno Cárdenas. “…
ya basta de la política del cangrejo y no mirar hacia la modernización y
transformación del Estado”. Fuertes palabras del gobernador que no traslucen
decepción, enojo o frustración. Si algo hubiera que decir para describir su
sentimiento sería: ¡Decisión!.
Tiene
razón el jefe del ejecutivo local: quienes tenemos la dicha y el honor de
vivir en esta hermosa ciudad, al igual que los que habitan en el más apartado
rincón del suelo campechano, tenemos derecho a una mejor existencia. Merecemos un ambiente limpio, con vialidades modernas y ordenadas que posibiliten una
comunicación fluida y den mayor atractivo e imagen al entorno.
Apostemos
a favor de Campeche, pugnemos por su tranquilidad, por su seguridad, por su
belleza, y eso se logra con una visión de futuro que debe vislumbrarse mirando
más allá de las murallas del Centro Histórico. Apoyemos al gobernador en el
esfuerzo que está desplegando y apostemos también por su visión de un Campeche
moderno.
Los
escépticos, que no los mal intencionados que responden a otros intereses, junto
con los campechanos de buena fe, concedámosle a Alejandro Moreno Cárdenas un
voto de confianza que seguro habrá de corresponder como hombre de palabra.
¡Campeche
merece eso y más!.

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