lunes, 29 de enero de 2018

DE MUCHO, UN POCO/La tienda de Iturbide, refugio de mis padres



Un largo y pesado mostrador de madera sólida estaba instalado a la mitad de la sala y a unos dos metros de la puerta de entrada, de manera que, entre éstos se contaba con un espacio de unos diez metros cuadrados en el que los clientes podían permanecer de pie o sentados en un banco mientras esperaban que mi madre les surtiera sus pedidos.
Detrás del mostrador y pegado al muro del dormitorio, un enorme estante con mercancías que consistían en envoltorios de sal, de azúcar, latas de leche en polvo y condensada, jabones de lavar azules marca “Princesa”, paquetes de azul añil, jabones de baño Camay, Colgate, Palmolive verde, Jardines de  California y Pando, pastas de dientes Colgate y otros productos.
Sobre una alta base y en un rincón de  la pieza por aquello de los olores, un depósito metálico con llave de pico en el que se almacenaba petróleo diáfano, un líquido color violeta indispensable para las aseñoradas lámparas de “bombillo” y mecha de algodón, los “mecheros” de lámina con pantalla, y algunas estufas de graciosa forma. La gente nombraba a este combustible simplemente como “gas”. Una botella vacía de refresco atada al cuello con un mecate y un improvisado tapón de olote de mazorca de maíz, servía de recipiente para transportarlo sin ensuciarse las manos.
Velas y veladoras marca “El Faro” y “La Purísima”, completaban el sistema de iluminación de las viviendas de los pobladores. Las primeras podían ser de molde o “chorreadas”, y las últimas, de vasito de papel, de repuesto y de vaso de cristal; estas últimas las preferidas, porque al agotarse la parafina podían lucirlas en las mesas con sus adornos de flores e imágenes de santos con aureolas y místicas poses.
Al estilo Orol y Gardel, los jóvenes de cabello planchado y muy brillante, lograban el efecto con la brillantina “Nardo” que papá llevaba desde Mérida en presentaciones líquida o sólida. La muchachada llegaba con su frasquito para adquirir “un veinte” de “líquido”; así llamaban a la vaselina en general; claro está que había un “líquido suave” y un “líquido duro”.
Más de una vez vi llegar a algún muchacho que adquiría un “diez” de líquido suave que le era vertido en las manos, para depositarlo íntegro en el lacio cabello. Pasado el peine, con el pañuelo solían limpiar el exceso que les corría por la frente.
En tiempos de cosecha, mi padre extendía en el pasto del frente de la casa, una enorme lona encerada, la misma que utilizaba para cubrir la carga delicada de su camión. Varias mujeres del pueblo se sentaban a desgranar el maíz de las mazorcas secas que papá vaciaba en el centro de la gruesa tela. Las señoras iban formando montones del grano que después eran medidos por mi madre para pagarles alguna cantidad de acuerdo al volumen que lograban.
Los sábados y domingos por la noche, era notable la romería que llegaba, no a comprar, más bien, a vender sus productos y obtener algún dinero que les servía para los boletos de entrada al cine de la familia Manzanero, quienes con un reproductor de dieciséis milímetros que interrumpía la proyección a la mitad del filme para cambiar el rollo, exhibían películas en blanco y negro en las que menudeaban los caballos, las pistolas, los anchos sombreros, las guitarras, el tequila, las canciones y, por supuesto, el drama y la pasión.
Las señoras de blanco huipil, con el rebozo formaban un pequeño bulto a la altura de su cintura, sostenido con una mano. La prenda la extendían a lo largo del mostrador para vaciar su contenido: uno o dos “almudes” de maíz, entre los granos, media docena de huevos de gallinas de patio. En la otra mano, atados de las patas y con las alas dobladas, alguna pava, una gallina gorda, un pollo “pelón” o un "jabado" gallo cantor.
El esposo y el resto de la familia, ocultos en la semioscuridad, aguardaban junto a la puerta, para ir juntos a “gustar” las aventuras de Pedro Infante, Jorge Negrete, Luis Aguilar, El Indio Fernández, Pedro Armendáriz, Armando Calvo, Agustín Lara, María Félix, Dolores del Río, Libertad Lamarque, Marga López, Amanda del Llano, y otras luminarias de lo más destacado del cine nacional.
Ya avanzada la noche, mientras la chiquillada dormía, Beto y Chela, iluminados por una lámpara de gasolina marca “Coleman” de quinientas bujías, pasaban horas con las puertas cerradas, platicando amorosamente y haciendo cuentas de lo que podría producirles lo comprado una vez vendido en una ciudad consumista. Miles de historias tejidas al calor del hogar y tras el mostrador de la modesta tienda del pueblo. 

Claudio ya es oficialmente precandidato 
El pasado domingo, último del mes, Claudio Cetina Gómez recibió el testimonio del dictamen de procedencia del registro de su precandidatura como aspirante a la presidencia municipal de Campeche.
Fiel a su estilo, cientos de alegres y entusiasmados militantes priistas entre los que  lo mismo se encontraba su familia que los precandidatos a diputados, líderes seccionales, funcionarios de los tres órdenes de gobierno y ciudadanos como usted y como yo,  arroparon al joven político y no cesaron de aplaudirlo y animarlo.
Con palabras sencillas, el hijo de Claudio y Carmelita y nieto de don Leovigildo, se comprometió con la gente del municipio a continuar en su propósito de “cambiar el chip” a Campeche, esta ocasión desde la alcaldía, procurando el desarrollo de las comunidades rurales y semiurbanas y el orden y los servicios de la Ciudad Capital.
No es lo que queramos los funcionarios, es lo que los ciudadanos necesitan y quieren, para ellos trabajamos”. “Voy a trabajar para brindarles mejores servicios públicos, mejores calles, mejor transporte y, sobre todo, seguridad para los campechanos”, dijo Claudio a sus seguidores en un emocionado discurso.
Ahí mismo se comprometió a reunirse en breve con los líderes seccionales y con la base priista y la población en general de todo el municipio.
Dejamos al tiempo la demostración, aunque nos atrevemos a anticipar que el PRI hizo una buena selección, y que Claudio Cetina, después de una gran campaña ya como candidato, será un buen presidente. ¡Al tiempo!. 

… Y ALGO MÁS

Campeche, ejemplo en combate a la pobreza 
Una más de las incontables visitas a Campeche por parte de altos funcionarios del gobierno federal; esta ocasión por parte del titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Eviel Pérez Magaña. Trajo buenas nuevas.
A nombre del presidente dela república, el alto ejecutivo vino a nuestra tierra a anunciar que el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) ejercerá este año en Campeche un presupuesto cercano a los ochocientos millones de pesos en los diversos programas de esa dependencia.
Por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto, el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) ejercerá este año en Campeche un presupuesto de 787 millones de pesos, 11.5 por ciento más que 2017; el número de becarios Prospera pasará de 62 mil a 80 mil estudiantes; se pondrán en servicio 36 nuevos comedores comunitarios para hacer un total de 59; se afiliarán 10 mil adultos mayores más al programa “65 y más”, y 10 mil nuevas familias se incorporarán a Prospera”, fue el desglose de los beneficios efectuado por el funcionario.
En esa ocasión, el gobernador, a nombre de los campechanos expresó que… “los servidores públicos estamos llamados a rendir cuentas a la sociedad y dejar en claro que ningún programa tienen nombre, color o apellido, sino son para la gente y estamos comprometidos en llevarlos hasta el último rincón y a quien más lo necesita”. “Hoy la sociedad demanda que se le den soluciones a los grandes desafíos y retos que se tienen”, dejó claro.
No es una novedad que funcionarios del nivel de Pérez Magaña vengan al estado a dar buenas noticias; es ya parte del acontecer cotidiano; sin embargo; no deja de ser grato  escuchar de ellos frases como tales como que el presidente ha dictado instrucciones de respaldar de la mejor manera a Campeche.
El presidente Peña Nieto y Eviel Pérez saben que aquí tenemos un gobernador con visión clara para cambiar las historias mediante el trabajo en equipo, y porque Campeche va en la vía de poder demostrar que con habilidad puede ser un ejemplo nacional.
Suena bien y entusiasma, como entusiasma también saber que en el combate a la pobreza, en muy poco tiempo la entidad pasó al cuarto sitio desde el lugar veintisiete, y otra vez fuimos catalogados como una entidad modelo a nivel nacional, y que somos un estado que tiene dirección, proyecto y metas claras.
Debemos sentirnos orgullosos de lo que ocurre en Campeche en este rubro… y lo estamos. 

El nuevo Puente de la Unidad está en plena marcha 
Esta obra, tal vez la más cuestionada de las últimas administraciones, alguna de ellas porque la dejó a medias -o menos de a medias-, provocaba siempre, queriéndolo o no, dudas e incertidumbre acerca de su viabilidad, no obstante ser más que un deseo, un clamor de los habitantes de la región y los numerosos transportistas que asiduidamente la atraviesan.
La construcción, prodigio de la tecnología moderna y tal vez ejemplo de las ahora consideradas como mega estructuras, con sus tres mil doscientos metros de longitud y catorce de ancho, con su infraestructura adyacente y paralela y con su bella línea arquitectónica, ya se encuentra totalmente perfilada en el hermoso horizonte azul de la inigualable Laguna de Términos, en ruta paralela a su viejo hermano pronto a ser sustituido. Cuarenta por ciento de avance en el desarrollo del proyecto asegura su conclusión en fecha próxima.
Hay que recordar que la obra a través del tiempo, fue anunciada por dos ex presidentes e igual número de administraciones estatales, e inclusive tuvo un arranque incierto en el pasado próximo. En algún momento cancelada por la caída de los precios del petróleo y la disminución de la producción, solamente por la decisión del gobernador y como él dice y repite, "con la comprensión y el respaldo del presidente Peña Nieto, hoy ya es una realidad”.
En una gira de supervisión acompañado por el director del Centro SCT, Eliasib Polanco Saldívar, por los secretarios América Azar Pérez y Edilberto Buenfil Montalvo y otros funcionarios y gente de empresa, el gobernador aprovechó para reconocer el gran esfuerzo de todos, principalmente del pueblo carmelita que ha luchado todo el tiempo para tener una obra de calidad y de primera. Un paquete de obras trascendentales que habrá de anunciar las próximas semanas coronó el viaje y puso la nota interesante.
Bien por el nuevo puente, por los habitantes del municipio de Carmen, por el estado de Campeche, y por la palabra empeñada y cumplida del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas. 


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