“La
democracia puede ser cara, pero la falta de democracia lo es mucho más". No sé quién habrá inventado la frase, pero seguro corresponde a un “mea culpa”
de algún político gastador. La última sin embargo a la que se lo leí en un
artículo de un diario español fue a la señora Mónica Oltra, vicepresidenta y
portavoz del gobierno de la provincia de Valencia, España, en el Viejo
Continente.
Abono a la cuenta favorable del sistema
mexicano, como un asunto retrospectivo para los mayores y un aporte cultural para
los del milenio que, por las lejanas épocas de los sesentas, setentas y
ochentas del siglo anterior, el asunto de las elecciones en el país era de lo
más sencillo y peculiar: todo se manejaba desde el gobierno, y era el congreso
en última instancia el que validaba una elección constituido en colegio
electoral.
Sangre y dolor costaron al pueblo de México
acuerdos como el Plan de San Luis maderista, promulgado en el décimo año del
anterior siglo, que al final de cuentas desencadenó una trágica revolución. La
convocatoria estaba justificada por la continuidad de un gobierno unipersonal
opuesto al resultado del sufragio ciudadano. Candidatos a modo y el
presidencial en prisión, marcaron la pauta de la futura toma de las armas.
En el mismo siglo, diecinueve años después,
el ilustre oaxaqueño y semi campechano, José Vasconcelos Calderón, protagonizó
el segundo escenario de este tipo, precisamente en la presidencia de Plutarco
Elías Calles; el mismo presidente que por los conflictos políticos derivados de
acontecimientos nacionales e internacionales, decidiera la creación del Partido
Nacional Revolucionario y la concentración de las fuerzas belicosas existentes
en el país.
Fue entonces que, desde el apacible poblado
de Guaymas y cobijado por sus nobles habitantes, el ilustre autor del Ulises
Criollo emitiera su célebre “Plan de
Guaymas”, un poco en remedo del maderista y hasta algo desproporcionado y,
por supuesto, menos reconocido que aquél, en protesta por lo que denominó “una bochornosa imposición electoral”.
Se refería en su Plan, claro está, a su
derrota en la fallida elección como presidente de la república a manos del
candidato oficial callista, Pascual Ortiz Rubio. Vasconcelos y sus seguidores,
en su mayoría jóvenes ciertamente inexpertos en las lides políticas,
calificaron la cuestionada elección como “el
mayor fraude político de la historia mexicana”.
Dados los antecedentes culturales de tan
ilustrado mexicano, son de cierta manera comprensibles aunque no del todo justificadas algunas de sus
duras expresiones. Un poco a semejanza de Madero, llamó usurpador y desleal al
gobierno callista, al que calificó de instrumentador de una justa electoral con
caracteres de farsa o celada.
El pueblo mexicano, diría entonces, ya está
capacitado para la democracia, mientras que el gobierno no lo está, ni tampoco para la civilización.
Vasconcelos opinaba, no sin razón, que su
campaña democrática la desarrolló, léase bien, en absoluta austeridad, con tremenda
modestia y sin ningún tipo de lujos ni excesos, pero “con el aplauso de toda la nación”.
Afirmó siempre que su movimiento fue sostenido exclusivamente con contribuciones populares. Decía también que de este caso no existía precedente en toda la américa latina y en la mayoría de los otros países del resto del mundo.
Afirmó siempre que su movimiento fue sostenido exclusivamente con contribuciones populares. Decía también que de este caso no existía precedente en toda la américa latina y en la mayoría de los otros países del resto del mundo.
En la historia de México hay
acontecimientos cuyas raíces, troncos y ramas se traslapan, se
entrecruzan y en ocasiones se repiten. No hay nada nuevo bajo el sol y muchas
veces, ya sea por mimetismo, por toma de ejemplo, o simplemente por tratarse de
la ruta más corta para el conflicto, se acude sin razón a ciertas estrategias.
Sirva para ejemplificarlo este comentario:
Pasada la parte álgida del proceso, Vasconcelos
impidió cualquier acercamiento con la clase política
gobernante, a la que calificó de esta manera: “¡Todos sin excepción ni distinción, son miembros de una camarilla de
corruptos!”.
El culto mexicano se expresó en forma
despectiva y abiertamente crítica de los líderes obreros y campesinos. Leo por
ahí también que: “se peleó inútil e
inoportunamente con los periodistas a los que llegó a llamar “viles”.
Paralelismos, ciertamente.
La historia de la democracia mexicana,
desde sus remotos antecedentes revolucionarios hasta la fecha actual, ha sido
larga y complicada y merece se comentada con amplitud, y a esa tarea nos
proponemos dedicar otros comentarios.
Convocatoria
válida
Válida y a tiempo la convocatoria del gobernador
en estos tiempos electorales, al llamar a los partidos políticos a trabajar y
pensar en Campeche, a ser congruentes en su actuar y su decir y,
principalmente, a comprometerse a cumplirle a la ciudadanía.
Él mismo se estableció el compromiso de estar
pendiente de lo que ocurre en cada uno de los partidos políticos, claro está
que sin intervenir en su actuación y en su autogobierno.
En una frase, Moreno Cárdenas sintetizó el
modo en que el campechano, sea este el ciudadano común igual que el que tiene
a su cargo responsabilidades de gobierno, debe comportarse ante la sociedad de
la que forma parte: ¡respetar siempre la
opinión de los demás aunque no se comparta!.
“Nosotros,
en el gobierno, estamos trabajando para tener un proceso democrático
equitativo, con paz, armonía y tranquilidad”. “Los procesos electorales se viven con participación y pasión, pero,
será la ciudadanía la que decida en las urnas”, fueron las expresiones del
gobernador acerca de lo que será norma de conducta de su administración frente
al proceso electoral en marcha.
Es notorio, y mucho, el encono que
promueven en las llamadas redes sociales ciertos fanáticos de tal o cual
personaje que, ya sea directamente o a través de alguno de los seudónimos con
los que se mueven en las sombras, sin un rastro de civilidad irrumpen en publicaciones ajenas, no para defender sus posturas políticas, sí para denigrar y ofender a
terceros.
Hay que confiar y creer en el compromiso
del mandatario estatal de que ningún acto de gobierno, del nivel que sea,
habrá de ejercerse atendiendo a colores, personas o partidos, que los
programas oficiales corresponden a la gente y a esa gente serán dirigidos todo
el tiempo, independientemente de su filiación y sus preferencias políticas.
Y tiene razón Moreno Cárdenas cuando dice
que el pueblo de Campeche es inteligente y sabrá elegir entre los mejores
hombres y mujeres de cada partido político que les presenten las mejores
propuestas.
Es válida la oferta, y digna de tomarse
en cuenta la convocatoria que debe ser atendida por los campechanos de bien.
…
Y ALGO MÁS
Centenario
de la Concanaco-Servitur
“Los
convoco a que trabajemos juntos y en equipo, a que pensemos primero en nuestro
país. Hoy tenemos certeza, certidumbre y claridad en el desarrollo económico,
estabilidad social y política, y tenemos que cuidarla”.
Con estas palabras habló el gobernador
Alejandro Moreno Cárdenas a los empresarios de todo el país asistentes al quinto
evento de celebración del Centenario de la Confederación de Cámaras Nacionales
de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco-Servytur). Los invitó a seguir
apostando por el desarrollo de México.
El acto inaugural se realizó con la presencia
del secretario de Energía del gobierno federal, el ex gobernador
quintanarroense Pedro Joaquín Coldwell, quien
impartió la conferencia magistral “Avances
de la Reforma Energética”.
El funcionario destacó que al cierre de este año las inversiones totales comprometidas rebasarán los doscientos mil millones de dólares y que hasta la fecha, con los proyectos ya en marcha en exploración y extracción de hidrocarburos, gasoductos o centrales eléctricas, hay en curso ciento setenta y cinco mil millones de la divisa verde.
El funcionario destacó que al cierre de este año las inversiones totales comprometidas rebasarán los doscientos mil millones de dólares y que hasta la fecha, con los proyectos ya en marcha en exploración y extracción de hidrocarburos, gasoductos o centrales eléctricas, hay en curso ciento setenta y cinco mil millones de la divisa verde.
Más de doscientos presidentes de cámaras de
comercio del país estuvieron en suelo campechano, lo mismo que el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y otros importantes funcionarios federales y estatales, gobernadores invitados y gente de empresa nacionales y estatales, ante los que el gobernador puntualizó que los empresarios son parte fundamental de la
construcción del proyecto claro y contundente que necesita el país para seguir
creciendo.
“Campeche es una entidad segura, de paz y armonía
que garantiza el éxito de las inversiones”, afirmó Moreno Cárdenas, al calificar
a Campeche como un estado pujante que está consolidando su desarrollo económico.
Tras la crisis petrolera, les dijo convencido, su gobierno se estableció la
meta de fortalecer nuevas vocaciones productivas como el turismo y la
agroindustria.
Se ha comentado en otra ocasión, así
lo ratificó el gobernador, próximamente se abrirá la temporada de la ruta de
cruceros “The Gran Mayan Experience”, con la que se fortalecerá el potencial
que tiene Campeche en sus riquezas naturales, culturales e históricas. Calakmul,
la Ciudad Amurallada, Los Petenes y las zonas arqueológicas son el mejor
ejemplo.
“Aquí
vemos como sí se pueden las cosas, aquí jamás van a escuchar decir que no se
puede, por eso trabajamos juntos para que aquí haya mejores oportunidades”,
mencionó; mientras que el vicepresidente nacional del organismo empresarial,
Ricardo Navarro Benites, en representación de su presidente, Enrique Solana
Sentíes, manifestó que Campeche es una entidad con marcada vocación turística
que ha generado para el país una importante riqueza digna de destacar.
Y es cierto que, durante muchas décadas, la
Sonda de Campeche fue la mayor zona de extracción y producción de
petróleo. Una entidad que se reinventa a sí misma debido a los cambios surgidos
en el mercado de los hidrocarburos, se dijo claro en el evento.
“Hoy, nuevos vientos impulsan las velas del
desarrollo, Campeche lo tiene todo, vemos con gran optimismo y entusiasmo los
proyectos petroleros y de manufactura, y estamos listos para sumarnos”, fueron
las palabras finales de Moreno Cárdenas.
El
NYT y la arqueología campechana
Es de ese tipo de noticias que a cualquiera
que sienta algo por Campeche lo llena de orgullo: un medio reconocido
mundialmente como el diario The New York Times, publicó por estos días en su página
de internet un amplio artículo acerca del enorme potencial turístico con que cuenta
Campeche.
Michael Snyder, el autor del artículo, invita
a conocer el estado para disfrutar de su
enorme riqueza arqueológica, sus bellezas naturales y, por supuesto, su gastronomía.
El periodista norteamericano propone a
Campeche como un lugar ideal para visitar, pues resulta relajante para el
turista recorrer los sitios sin sentirse abrumado por una gran cantidad de
gente como sucede en otros destinos turísticos.
En la publicación pueden apreciarse imágenes
de la antigua ciudad maya de Calakmul en el municipio del mismo nombre, del
Centro Histórico de la ciudad capital. Lo mismo y en forma artística, incluye platillos
típicos de la región y mapas en los que se aprecia la ubicación del estado y se
localizan los vestigios arqueológicos.
A modo de amena narración, el periodista proporciona datos de un recorrido por carretera que parte de la
ciudad de San Francisco de Campeche y se dirige hacia el norte, continúa hacia
el sur y retorna a la capital campechana.
En su ruta por el norte del territorio campechano,
proporciona detalles de la visita a las estructuras mayas de Xcalumkín, Kankí y
Acanmul, y luego se dirige a Bécal para conocer el proceso de elaboración de artesanías, que incluyen los tradicionales sombreros de jipi.
También da cuenta de la gran variedad de
vestigios mayas que se pueden conocer en Calakmul, como Balamkú, Becán y
Chicaná. De maravillosa manera describe la majestuosa ciudad
maya de Calakmul, brindando la oportunidad de admirar la inmensidad de la selva
y la experiencia de escuchar y presenciar el gran espectáculo de la naturaleza y
los animales en libertad, que incluyen los aullidos de los monos, el vuelo de
las mariposas y la abrumadora “cueva de los murciélagos”.
De regreso a la capital del estado, relata,
se tiene la opción de seguir la ruta hacia la región de Los Chenes para conocer Dzibilnocac y
Hochob; visitar Edzná, y ya en la ciudad de San Francisco de Campeche, recorrer
los barrios tradicionales, sus tranquilas calles y en la cena, disfrutar de la
comida típica de la región.
El artículo publicado desde el dos de
febrero, está disponible para quienes
deseen admirarlo en la página web www.nytimes.com, sección América Latina,
Viajes, con el título: “En Campeche, las
pirámides están en todas partes”.
Enhorabuena por la publicación que desde
cualquier punto de vista es una gran noticia, aún para los más escépticos y
apostadores contumaces en contra de todo aquello que represente el progreso de
Campeche.

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