Es
común -demasiado- decir flamable en lugar de inflamable, refiriéndose a un elemento químico con cierta
disposición para arder o explotar. Erróneamente tomado del inglés, flamable no se encuentra en el diccionario español. Mal interpretado que al eliminar a la palabra el prefijo
“in”, al modo sajón, inflamable querría
decir que no se inflama (not flammable).
Inflamable
pues, de acuerdo al lexicón, “es un
adjetivo que se usa para calificar todo aquello que puede encenderse de manera
sencilla y que no tarda en desprender llamas. Por el riesgo de incendio, los
productos inflamables deben manipularse con precaución”.
Contrariamente
a lo que se cree, los líquidos combustibles no arden con facilidad; falsa idea
creada por las producciones cinematográficas en las que una
colilla de cigarro en un hilillo de gasolina basta para causar una explosión
que haga volar un vehículo a cientos de metros de altura.
Un
líquido combustible por sí solo no es inflamable, pero sí la gran cantidad de
gases que produce. Dicen los que saben
que el agua a la presión atmosférica normal hace ebullición y se evapora a partir de los noventa
grados centígrados. La volatilización de la gasolina a temperatura ambiente, se
da a razón de 0.7 kg/c2 (cualquier cosa que esto
signifique).
Estas teorías científicas no las conocían los humildes habitantes de
Tlahuelilpan, en el central estado de Hidalgo, víctimas de los brutales
estragos de una explosión como las que sacudieron San Juanico,
Guadalajara, Tultepec y otros sitios, para convertir un día común en escenario
de una obra del poeta medieval florentino, Dante Alighieri.
Este hecho singular y hasta cierto punto atípico, sirvió para varias cosas; en
primer lugar; para poner al descubierto uno de los puntos débiles de la
sociedad: aprovechar las circunstancias para obtener un beneficio, un lucro
indebido en perjuicio de otro a partir del error, de la negligencia o del infortunio.
Vehículos
siniestrados, trenes, barcos, edificios, casas abandonadas y comercios
injustamente desvalijados en una danza frenética de rapiña. Con riesgo de sus
propias vidas, mexicanos ricos y pobres, sin distingo, atraviesan sin
precaución vías férreas, autopistas y carreteras en dramático ritual de
culto al condenable saqueo. Machete en mano, persiguen animales
aterrorizados o cargan enormes pantallas planas en medio del desconcierto.
Aunque
la reacción oficial en los momentos previos a los acontecimientos trágicos
de Hidalgo fue incierta en un principio, el presidente se ha puesto al frente y ha instruido tomar medidas para apoyar a la
población afectada y a las familias que perdieron a quienes constituían su sostén,
y ahora reclaman jugosas indemnizaciones fundados en la hipotética falta de
reacción oficial.
La
inacción de los militares frente a la agresividad de los pobladores que chapoteaban
en el combustible y cargaban cubetas y bidones, tal vez se explique en el hecho
de que se vive una etapa crítica por la posible militarización de la fuerza
pública. Hubiera sido catastrófico que en un encuentro violento, un disparo al aire
y hasta una reacción excesiva, generaran la chispa que al fin se dio y desató
la explosión y el incendio posterior.
En tanto se suman víctimas a la cuenta trágica que supera el centenar, otros celebran
y festinan la tragedia, mientras acusan y culpan a la gente pobre que junto con
los verdaderos delincuentes, aprovechó el momento propicio para
buscar una ganancia fácil, algo de gasolina para sus vehículos, y hasta un
poco de diversión sin medir las consecuencias.
El
presidente, a partir del trágico momento, ha asumido una actitud prudente, sensata,
considerada, respetuosa ante el dolor y receptiva al reclamo de los
sobrevivientes de los afectados que pretenden una compensación basados
en la falta de contención a sus desmedidos afanes.
Andrés
Manuel López Obrador está librando una prueba, la más grande en el breve tiempo
que lleva de su mandato. Con ella se medirá su talante, su sentido político, su
lado humano y su capacidad para sacar adelante al país sin menoscabo de su gente.
Ni
la caída del helicóptero Agusta, la muerte de la gobernadora y el líder panista; ni la suspensión del NAICM; ni el huachicol de cuello blanco; ni la
escasez de combustibles; ni la militarización de la pretendida Guardia nacional
han impactado tanto al presidente López Obrador como la tragedia que pegó de lleno a parte
de su pueblo, al pueblo "bueno y sabio" que tanto gusta de calificar.
Siguen las giras en el P R I
Un poco en serio, un poco en
broma, aclara Jorge Lazo el comentario de la columna anterior. "En el comité
estatal -dice-, todos quieren ser políticos y todos acuden a las giras convocadas".
Los recorridos a realizarse los
tres primeros meses del año, para este enero han incluido además de Calakmul, Champotón
el día 15, Calkiní el 16, Hopelchén el 17, Palizada 19 y el 20, Tenabo el 22,
Candelaria el 23, Hecelchakán el 24, otra vez Calkiní el 26 y el 27, y se
proyectan Escárcega el 29, Carmen el 30 y Campeche el 31.
En el pueblo de Bacabchén, comentan que se vio a Lazo Pech emocionado abrazando y saludando a Doña Paulina, mujer de la tercera edad muy respetada por sus consejos, por sus conocimientos acerca de los tiempos de siembra, de cosecha, y de la medicina natural heredados de sus antepasados mayas. "Su sabiduría contribuye a la fortaleza del Partido", diría el presidente del CDE.
"¡Coox yeteel e macoobo!" (Vamos con la gente), se escuchó entre los asistentes. Es que el movimiento se demuestra andando, y los priístas están caminando.
En el pueblo de Bacabchén, comentan que se vio a Lazo Pech emocionado abrazando y saludando a Doña Paulina, mujer de la tercera edad muy respetada por sus consejos, por sus conocimientos acerca de los tiempos de siembra, de cosecha, y de la medicina natural heredados de sus antepasados mayas. "Su sabiduría contribuye a la fortaleza del Partido", diría el presidente del CDE.
"¡Coox yeteel e macoobo!" (Vamos con la gente), se escuchó entre los asistentes. Es que el movimiento se demuestra andando, y los priístas están caminando.
... Y ALGO MÁS
Alejandro fue por más
Como gobernador y como líder de la Conago, su labor de gestión no tiene límites ni fronteras. Pese a las
limitaciones en el
presupuesto federal destinado a la entidad, congruente con su discurso, no se queja, no se lamenta. Alejandro Moreno Cárdenas toca puertas, aprovecha relaciones y va
donde puede obtener algún beneficio para Campeche.
En su trabajo de promoción, en un viaje
relámpago a la Madre
Patria se reunió con inversionistas líderes en el fomento de energías limpias,
tour-operadores y agentes de viaje para promocionar a Campeche como uno de los
destinos de mayor interés del país, por su rica oferta cultural, natural,
histórica y gastronómica.
Y que mejor producto para ofertar que nuestra Ciudad Capital,
amurallada y
fortificada, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y Calakmul, Patrimonio Mixto.
Y es que, España
está íntimamente ligada a nuestra historia por haberse construido durante la Colonia la pretendida mejor defensa
a los ataques de los sanguinarios corsarios y piratas.
El gobernador estuvo en la inauguración del Pabellón México
en la Feria Internacional de Turismo en compañía del Secretario federal del ramo, Miguel Torruco
Marqués, de la titular de la Embajada mexicana, Roberta Lajous Vargas y de los
mandatarios de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa y de Yucatán, Mauricio Vila
Dosal.
Sostuvo
una reunión con José Gasset, director general de Asuntos Internacionales de
Iberdrola, empresa comprometida a respaldar a los gobiernos en el desarrollo de
energías renovables, redes inteligentes y almacenamiento eficiente de agua para
revertir el cambio climático.
Lo
que por sí solo vale el viaje, resultó un financiamiento por dos millones de
euros -alrededor de cuarenta y tres millones de pesos- para apoyar a mujeres
del medio rural en el desarrollo de proyectos productivos. También, acuerdos de
negocios en los sectores hotelero y portuario.
Los
medios españoles, siempre receptivos en las cuestiones de América Latina, aprovecharon
la oportunidad para entrevistar al mandatario campechano, y éste, para promover
a través de ellos a Campeche como una gran opción de inversión y de visita,
por sus atractivos históricos, su arquitectura y su cultura.
“Campeche es de las más hermosas tierras de
México; su gente es amable, sencilla, privilegia la paz y la armonía. Quienes
nos visitan tienen la oportunidad de vivir una experiencia inolvidable porque
ahí se reúnen los más variados atractivos del mar, la selva, la cultura, la
historia, la gastronomía”, fue su mejor promoción que seguro veremos
reflejada con mayor número de visitantes extranjeros en las calles.
Alegría por los problemas
ajenos, lamentable
Un
vecino estado, orgulloso y solidario con su tierra y con su gente, no consumía
otra cosa que sus productos: sidra Pino, cerveza Carta Clara, jamonería y embutidos Boyancé,
galletas Dondé y Palma, etc. Nadie hablaba mal de sus empresas y sus empresarios.
Aquí en casa, al contrario, no hay nada peor que otro paisano, y si es exitoso,
con mayor razón.
La
pretendida afectación al patrimonio y al prestigio personal de un conocido
empresario hotelero y uno de los pioneros de la industria del turismo, motivó
los sentimientos más bajos en su contra y en contra de su familia.
Mueve
a la preocupación que en lugar de entusiasmo por empresas locales que generen
empleos, surja el morbo y se apueste a favor de que una institución de crédito
se apropie de un bien que representa muchas veces el adeudo. Lamentable, pero cierto.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario