domingo, 17 de febrero de 2019

DE MUCHO, UN POCO/La política y los automóviles


"Carmatch", una plataforma on line como tantas otras, dirigida a la compra y venta de autos, realiza cálculos de lo que en el rubro de la depreciación sufren los transportes terrestres a partir del momento de su adquisición.
El descenso se sitúa en un veintisiete por ciento desde el momento en el que el automotor baja por la rampa de la agencia para ganar la calle, enmarcado de globos de colores, banderines, sonido de silbatos y aplausos de los diligentes empleados.
A partir de la caída inicial, la depreciación se ubica en un diez por ciento más cada período anual. De ese modo, a los tres meses de estrenado, un coche valdrá alrededor de las dos terceras partes de su precio de adquisición. Haga cálculos de lo que costará al ajustar el primer aniversario.
Sirva el dato como símil y probable parangón en el universo de la política. Un candidato, después de su campaña arriba al cargo y se encuentra con una realidad diferente a la esperada. Bajo ciertas condiciones, no cubrirá las expectativas de sus votantes ni cumplirá sus promesas.
En automático, habrá disminuido en la tabla de valores y su situación no será ya la misma de aquella con la que tomó posesión. Lo anterior opera independientemente de las siglas bajo las cuales se hubiere cobijado.
Caso excepcional, el del actual jefe de las instituciones nacionales. El presidente, tras una larga y tenaz campaña, montado en el desprestigio de parte de la gente en el gobierno, con rivales cómodos, obtuvo el cincuenta y tres por ciento de la votación y treinta millones de sufragios.
Desde su toma de posesión, López Obrador dejó atrás las cifras iniciales, de tal modo que, tras dos meses y medio de ejercicio, ha superado en alrededor de veinte unidades porcentuales los números del primer domingo de julio, para situarse en más del setenta por ciento, tal vez el setenta y tres por ciento en la aceptación popular.
Y es verdad que el presidente ha tenido de todo, desde la integración de un gabinete de muy rara construcción, con viejos políticos que a pesar de su experiencia han visto pasar sus mejores tiempos, o ha tenido que prescindir de otros por su dudoso paso por la administración pública, o por su escasa preparación para los puestos.
En algunos casos, por su cercanía e incuestionable confianza, se ha visto obligado ante la falta de adaptación del perfil al cargo, efectuar ajustes a la legislación para adecuar el cargo al perfil de las personas, y la confianza sigue en aumento.
Los problemas y gastos inherentes a la cancelación del aeropuerto, el dramático accidente de Puebla, el huachicol, Tlahuelilpan, la escasez de combustibles, las diferencias con los ministros de la SCJN y el freno a su intención de que nadie gane más que el presidente, no han hecho o parecen no haber hecho mella en la figura presidencial.
No se puede soslayar que el presidente es un personaje muy querido por buena parte de la población, cariño que toca extremos de veneración e idolatría. Sus fieles seguidores no tienen el menor reparo en otorgarle y ratificarle su apoyo y su confianza cuantas veces sea necesario.
Este caso, si bien se observa, no es único en la historia, Lázaro Cárdenas del Río, en la cuarta década del siglo anterior, como hoy López Obrador, con su tono paternal, supo concitar el apoyo y el cariño de la gente, sobre todo de los más pobres.
Quienes saben de política, se preguntan cuánto tiempo durará el ascenso del mexicano más poderoso de lo que va del siglo, y cuánto se prolongará la luna de miel entre Andrés Manuel y un pueblo sediento de un bienestar largamente negado.
Si logrará paliar las necesidades de una población que clama por salud, por educación, por mayor bienestar y por una seguridad que cada vez más se pierde en el camino, y cuando mostrará cansancio y decepción. Nadie lo sabe.
Si tendrá el presidente la entereza y la estatura moral para recorrer con fe republicana el camino de la democracia. Si entregará con dignidad el poder el primer día del mes de octubre de dos mil veinticuatro. Si modificará la historia y caerá en la tentación de la dictadura. Si socavará las libertades más preciadas y los grandes valores de la nación en aras de un supuesto mejor país. Nadie lo sabe, y es casi seguro que muy pocos quisieran saber de eso. 

Ya no hay huelga 
Una buena y una mala: la primera, la huelga entre el Ayuntamiento y una de sus organizaciones sindicales llegó a su fin. La mala, tuvo que ser con la presencia ¿arbitral? de una persona totalmente ajena a Campeche y a los campechanos.
Es tiempo de recordar que en el pasado, invariablemente, el árbitro de la negociación a solicitud de las partes era el gobierno del estado y, en especial, en una época de mucha estabilidad, este funcionario fue el licenciado Pablo González Lastra, caballeroso Secretario de Gobierno con experiencia de treinta años en el gobierno federal como procurador de la defensa del trabajo.
Al fin de cuentas, el movimiento concluyó con una minuta firmada y presentada por las partes en conflicto ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, que incluía la aprobación del tres por ciento de incremento al salario de los trabajadores.
Ni vencedores ni vencidos, simplemente se marcó el final de un conflicto que pudo evitarse y no se hizo. Un arreglo, por modesto que pueda parecer, siempre es mejor que un gran pleito, sobre todo si en su desarrollo se perjudica a los trabajadores y en especial a la ciudadanía.
El saludo y el abrazo son parte de otra historia. 

… Y ALGO MÁS 

El Ángel Maya ya fue inaugurado 
Campeche ha despertado, se ha levantado y está caminando con solidez en la conquista del lugar que le corresponde a nivel nacional e internacional”, con estas sencillas palabras, el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, acompañado de su familia, funcionarios e invitados y rodeado de miles de campechanos y visitantes, develó la placa con la que inauguró la columna conmemorativa del V Centenario del Encuentro de Dos Culturas, más conocida como “El Ángel Maya”.
El monumento, icónico ya, exhibe la obra maestra del escultor Jorge Marín, y pone el punto fino a lo que será el corredor turístico más emblemático de la parte bella de la Ciudad, que inicia con la hermosa Avenida Costera y discurre por el iluminado malecón citadino entre erguidas palmeras, hoteles y sitios turísticos, para encontrarse con el Bazar Artesanal, la singular nueva Plaza Moch Couoh, el parador fotográfico, las monumentales Fuentes Marinas, el propio “Angel Maya” y la ampliación de la avenida, y al final, con el coloso de casi sesenta años de edad, “El monumento al Resurgimiento”.
Por cierto que la estatua original y colosal, concebida por el ex gobernador y gran constructor que fue  José Ortiz Ávila, algo le ha de estar latiendo al gobernador, deducido de la mención reciente que sin motivo aparente hiciera del texto de su placa conmemorativa “Todo lo puede el esfuerzo de un pueblo”, y es verdad. 

La llegada de los cruceros 
Oportuna, por supuesto, la aclaración que en días pasados hiciera el gobierno del estado a través de su secretario de turismo con relación al programado arribo a puerto campechano de los cruceros de la empresa naviera Victory Cruise Line.
Al parecer, la empresa cambió de dueños y, aunque conserva sus planes originales, está reestructurando sus rutas, y por lo que respecta a Campeche, sin variar el propósito de su nuevo destino, sí se requiere de determinar cuáles de sus barcos tendrán como destino nuestro estado, por supuesto también a Yucatán y Quintana Roo.
Oportuno también saber que para el establecimiento y reafirmación de la ruta, no ha habido necesidad de efectuar ningún desembolso de dinero ni aportación especial alguna, y que el proyecto será extensivo para los hoteleros y restauranteros del patio que participarán brindando sus servicios al turismo de alta gama que arribará a bordo de los cruceros. 

La renovación de la dirigencia nacional del PRI 
Tema serio la renovación de la dirigencia nacional del PRI el próximo agosto. Diálogo, acuerdos y candidatos de unidad. La consulta a la base podría ser un segundo clavo a la cruz ¡Al tiempo!
 
 
 

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