Sigue asombrando
lo logrado en el lado oriental. Riqueza, altas cifras de empleo con elevados
salarios a partir de una clase media que evolucionó desde la pos guerra. En unas cuantas décadas, los países del Pacífico trocaron belicosidad
y pobreza por su "milagro asiático". “Tigres” y “Dragones”, caminaron de la actividad primaria, el subdesarrollo, la insalubridad y la miseria a economías
fuertes y prósperas.
Hay en tal transformación un loable esfuerzo,
de la sociedad, de los gobiernos, y de todos los sectores productivos, lo que ha
convertido a China, Japón, Corea del
Sur, Malasia, Singapur, Taiwán y Hong Kong, en emporios indiscutibles de
riqueza y desarrollo. En ellos, la paz y la seguridad -a cualquier precio, léase bien-, les
garantiza un futuro promisorio.
La reducción de las diferencias de este lado con relación a sus antípodas, exige el reforzamiento de lo que en sociología se denominan “clases medias” que, contrariamente a lo que se pudiera suponer, no es la burocracia, ni los políticos o funcionarios públicos que dependen de una nómina mensual o quincenal.
Estos grupos humanos guardan intereses comunes y comparten un modo de vida superior a las que se consideran “clases bajas”, pero en desventaja frente a las “clases altas”, dueñas de los medios de producción y por ende, patrones de los segundos. Las clases medias surgieron a partir del siglo dieciocho. La especialización propició su surgimiento y ascenso.
Históricamente, las diferencias extremas entre los dueños del capital y los de la fuerza de trabajo, dejaron en el centro a la pequeña burguesía propietaria de heredades, a la nobleza no de élite, a los microempresarios, y a los ricos sin títulos nobiliarios. Más adelante; sobre todo en Norteamérica; con la industrialización, los profesionales, los técnicos, los especialistas y los industriales medios se unieron a esta clasificación.
Dicen los que saben que la ampliación y el fortalecimiento de las clases medias fue condición indispensable para el despegue de los “Tigres” y “Dragones” de oriente. No obstante, esto no ha sucedido en este hemisferio y menos en el país. Desde Salinas, el soslayo oficial casi las equipara con el estrato inferior. A los pobres, con dádivas se les ha tranquilizado, mientras las clases altas recibieron toda clase de canonjías y hasta el perdón de sus obligaciones. El resultado, los ricos más ricos, los pobres más pobres, y los de en medio, nada.
El empleo en Campeche
Cosas dignas de destacar, como el respeto del gobernador hacia el presidente, de quien reconoce su apoyo durante sus cuatro meses de gobierno. Aysa llamó a olvidarse de todas las cosas que perjudican, e invitó a trabajar en unidad. A los campesinos les dijo que entiende el esfuerzo que realizan para producir comida para los campechanos, mientras ellos marchan a sus labores con un poco de pozole y unas tortillas como único alimento. Sensibilidad, es un buen calificativo.
La reducción de las diferencias de este lado con relación a sus antípodas, exige el reforzamiento de lo que en sociología se denominan “clases medias” que, contrariamente a lo que se pudiera suponer, no es la burocracia, ni los políticos o funcionarios públicos que dependen de una nómina mensual o quincenal.
Estos grupos humanos guardan intereses comunes y comparten un modo de vida superior a las que se consideran “clases bajas”, pero en desventaja frente a las “clases altas”, dueñas de los medios de producción y por ende, patrones de los segundos. Las clases medias surgieron a partir del siglo dieciocho. La especialización propició su surgimiento y ascenso.
Históricamente, las diferencias extremas entre los dueños del capital y los de la fuerza de trabajo, dejaron en el centro a la pequeña burguesía propietaria de heredades, a la nobleza no de élite, a los microempresarios, y a los ricos sin títulos nobiliarios. Más adelante; sobre todo en Norteamérica; con la industrialización, los profesionales, los técnicos, los especialistas y los industriales medios se unieron a esta clasificación.
Dicen los que saben que la ampliación y el fortalecimiento de las clases medias fue condición indispensable para el despegue de los “Tigres” y “Dragones” de oriente. No obstante, esto no ha sucedido en este hemisferio y menos en el país. Desde Salinas, el soslayo oficial casi las equipara con el estrato inferior. A los pobres, con dádivas se les ha tranquilizado, mientras las clases altas recibieron toda clase de canonjías y hasta el perdón de sus obligaciones. El resultado, los ricos más ricos, los pobres más pobres, y los de en medio, nada.
Caso concreto, las excepciones de pago de obligaciones fiscales en las que se permitió omisiones que se equiparan a cuatro veces y media el presupuesto anual de la UNAM y el Politécnico juntos; más del ciento por ciento del total del presupuesto autorizado para este año a todos los estados que conforman la ruta del Tren Maya; y casi dos veces lo calculado inicialmente para la realización de este proyecto vial.
Hoy, en plena acción de retiro del manto de
impunidad a ciertos empresarios, se espera que sin más presión que su propia y
personal conciencia, se incorporen al desarrollo sin dejar de producir por
temor a los acosos. Con ello, ante la oportunidad del cambio y la posibilidad
de ser incluidas en la ruta del fortalecimiento del país, las clases medias se
encuentran expectantes.
Un conocedor afirma que los resultados de
las políticas públicas de un sexenio, impactan plenamente entre el primero y el
segundo año del siguiente. De ser cierto, estaríamos resintiendo las
consecuencias de aquel histórico "Pacto por México" celebrado justo
al arranque de la administración anterior, cuyos participantes, excluido el
partido ahora en el poder, plantearon reformas estructurales que hoy forman
parte del basurero de la historia.
Entonces, los cambios que la Cuarta
Transformación propone, incluida la criminalización de las malas prácticas de
la gente del dinero, mayor política de subsidios a los pobres, y acaso menos
apoyos y más presión fiscal a los estratos medios, se reflejarían a partir de
dos mil veinticinco con un nuevo gobierno. O tal vez el mismo si se decide -como en el norte- que hay
algo superior al mandato constitucional y a la respetable voz de las urnas ¡Ojalá que no!
El empleo en Campeche
Alentador que por primera vez en un
lustro, el estado de Campeche supere los dos mil nuevos empleos en un mes: en septiembre se
generaron dos mil ciento treinta y cuatro plazas de trabajo formales. Desde julio de dos mil catorce no se lograba esta cifra.
Estos no son números alegres inventados por
algún funcionario gubernamental, ni parte de un discurso partidista. El dato lo
proporcionó el Instituto Mexicano del Seguro Social en una tabla que consigna lo logrado. Campeche compite con entidades poderosas que
incluyen regiones de alta industrialización y otras de gran afluencia de turismo.
Gabriel Escalante Castillo, titular de la
Secretaría de Desarrollo Económico del gobierno que preside Carlos Miguel Aysa
González, destacó que en lo que se refiere a la ruta que se ha trazado la
actual administración para la generación de empleos, vamos por un rumbo
correcto.
Las giras de trabajo del jefe del
ejecutivo, sus reuniones con todos los sectores y el
constante apoyo de su gobierno al emprendimiento, aunado al contenido social
que se está imprimiendo a la labor oficial y, por supuesto, con el apoyo del
gobierno federal como asegura el gobernador, el próximo año será de intensa actividad productiva y
económica.
Dato interesante, los sectores comercial y de
la construcción concentran las mejores expectativas. Este último, con la
derrama económica que se ha planeado para todos los municipios, seguro será
detonante de la actividad y buen distribuidor de la riqueza hasta en el más
apartado rincón campechano ¡Bienvenido el trabajo abundante y mejor remunerado!
… Y ALGO MÁS
Cerca de la gente, lejos de los escritorios
… Y ALGO MÁS
Cerca de la gente, lejos de los escritorios
No es nuevo, lo ha repetido convencido Carlos
Miguel Aysa González desde que ofreció un gobierno que no estuviera todo el tiempo detrás
de un escritorio. El gobernador se siente
cómodo entre la gente y disfruta su compañía; mientras, aquella aprecia su trato
personal y su cercanía. Hay una relación cercana, directa, que se refleja en gestos, sus
sonrisas y sus sencillos discursos.
Mientras el mandatario no detiene su marcha
ni hace pausas innecesarias, los responsables de la seguridad, de la salud, de
la educación,del turismo, de la obra pública, de la cultura y de todo lo demás,
continúan con sus encomiendas sin descuidar
su compromiso y su obligación.
En este sentido, la semana fue abundante en
trabajo fuera de las oficinas y lejos del aire acondicionado. Aysa González lo
mismo estuvo en su natal Palizada que en Escárcega y el cercano Champotón. Pedro
Armentía, Secretario General de Gobierno y su más cercano colaborador y Christian Castro, titular de la Sedesyh, le
hicieron compañía en la travesía.
Financiamiento a proyectos productivos,
respaldo a estudiantes de nivel medio y superior con becas de transporte, Crece,
Aprende, Soluciones. En servicio un centro de acopio lechero de Liconsa para
recibir de inmediato cinco mil litros por día, y así sucesivamente hasta llegar
a los quince mil; nuevos precios garantizados para el producto. Otro palacio
municipal y el actual convertido en museo, completan el panorama alentador paliceño.
En Escárcega, entrega de becas de
transporte escolar para alumnos del Colegio de Bachilleres y del Instituto
Tecnológico Superior; reuniones con autoridades ejidales y municipales para
ratificar su compromiso de apoyo total al campo.
Para Champotón, recursos para los programas
Escuela Cerca de Ti, Fomento al Ingreso y Crece tu Comunidad de la Sdsyh para
que estudiantes de bachillerato y licenciatura cuenten con becas de transporte
escolar, impulso a microempresarios y múltiples acciones de mejoramiento
comunitario.Cosas dignas de destacar, como el respeto del gobernador hacia el presidente, de quien reconoce su apoyo durante sus cuatro meses de gobierno. Aysa llamó a olvidarse de todas las cosas que perjudican, e invitó a trabajar en unidad. A los campesinos les dijo que entiende el esfuerzo que realizan para producir comida para los campechanos, mientras ellos marchan a sus labores con un poco de pozole y unas tortillas como único alimento. Sensibilidad, es un buen calificativo.

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