“A partir de
mañana empezaré a vivir la mitad de mi vida”; así inicia la bella canción
del compositor e intérprete argentino recientemente fallecido. “Hasta el día de hoy, sólo fui lo que soy, "aprendiz de Quijote";
dice en otro verso José Alberto García Gallo, conocido y reconocido
mundialmente con el nombre de Alberto Cortez.
Dirá usted que el tema nada tiene que ver con el juglar latino indiscutible, ni siquiera con el arte. También se preguntará de donde este semanario escribidor sacó la idea de aplicar la popular canción al asunto económico y a una fracción de lo que ocurre en la política “tan” mexicana nuestra.
Dirá usted que el tema nada tiene que ver con el juglar latino indiscutible, ni siquiera con el arte. También se preguntará de donde este semanario escribidor sacó la idea de aplicar la popular canción al asunto económico y a una fracción de lo que ocurre en la política “tan” mexicana nuestra.
Pero es que, sorpresas que uno se encuentra en el
camino, el presidente y su equipo de trabajo, en un gesto inusual que podríamos
calificar por lo menos de sincero, da a conocer una larga lista de evasores
del fisco “generosamente” perdonados.
No, inexacto el término, no evasores, más bien,
privilegiados mexicanos que a diferencia de los demás mortales comunes y
corrientes, no pagaron sus impuestos por los ingresos que obtuvieron, o por lo
menos se reservaron la obligación en espera de la mano generosa que los libere
del compromiso de hacerlo.
El temido Servicio
de Administración Tributaria (SAT), atendió una solicitud e hizo entrega
al Centro de Análisis e Investigación
(Organización Fundar) -justificadamente o no, eso no importa ahora-, de una pormenorizada
lista de los causantes a los que el fisco canceló sus adeudos durante los
sexenios de Calderón y Peña.
En la relación de privilegiados hay de todo,
grandes y pequeñas empresas, organizaciones sociales, grupos de trabajadores,
artistas, deportistas y, por supuesto, personalidades de la política, muchos políticos, así como sus negocios
y familiares ligados a ellos. Las omisiones de pago no se encuentran muy lejos
de los doscientos mil millones de pesos mexicanos. Lo asombroso es
que la cuarta parte de lo no cubierto corresponde a solamente diez de los
enlistados. Bastante raro.
En las palabras del
presidente y en las acciones de sus colaboradores, al menos en este caso en
específico, hay buena fe, ya
que no excluyen a ninguno de sus correligionarios, y aunque tratan de exculparlos y justificarlos, no sacan de la lista
a sus allegados.
Como ejemplo, entre los “pequeños”, hay una
especialmente cercana que obtuvo de cualquier modo el beneficio de dejar de
pagar más de dieciséis millones de pesos. Es cosa de imaginar a “ojo de buen
cubero” que si cubrió una parte del adeudo y se le perdonó esa cantidad, habrá
tenido de utilidades alrededor de unos cincuenta o sesenta millones. Mucho
dinero en estos y otros tiempos.
Por otro lado, analice a la empresa que dejó de
cubrir casi cinco mil millones. Se antoja digno de una profunda investigación
si en tal condonación no hubo “arreglos en lo oscurito”. “manitas calientes” o
intereses facciosos. En el entramado se habrían beneficiado algunos vivillos que
estuvieron en el camino de los arreglos. Seguir la ruta del dinero sería la
clave.
Al parecer, la nueva política del gobierno estará
orientada a incrementar la base de causantes y a evitar evasiones. Que la
acción no excluya a los ricos y se dirija exclusivamente a los empresarios en pequeño y a los que trabajan por cuenta propia. Esos que con enormes sacrificios y mediante sus
aportaciones contribuyeron a los jugosos salarios y grandes prebendas de la gente
en el poder.
Muchos invirtieron sus ahorros o contrajeron deudas
para arreglar la recámara de su casita y darla rentada mientras duermen en la
cocina o en cualquier rincón. Se teme que, incorporados a un régimen fiscal, se vean obligados a
retener e integrar el IVA, a cubrir el ISR, y a pagar a un contador que maneje las modestas cuentas. Magros
ingresos sería el resultado, además de riesgos de multas, cárcel, y hasta la
extinción de la propiedad adquirida tras treinta años de pagos obligados.
Mientras eso sucede, el presidente ha dicho o lo ha
dado a entender, que para los ricos que no pagaron no habrá sanciones ni cobros a posteriori;
que podrán seguir disfrutando del fruto de sus acciones. Pero que, muy pronto, ya no habrá ni
perdón ni olvido. Ojalá nunca se apriete el nudo alrededor del cuello de los pobres para apoyar a los más pobres. Sin embargo, atentos a lo que cantaba Cortez, eso sólo se sabrá “A partir de mañana…”.
¿Y dónde está la ex
gobernadora?
Los
comentarios y declaraciones en su momento fueron poco menos que catastrofistas.
Será el fin del PRI y con los disidentes se irá la mitad de su militancia a
formar un nuevo partido decían convencidos los tradicionales “contreras”.
Y
no pasó absolutamente nada de eso. Quien fungiera como segundo de la fórmula se
encuentra como presunto desaparecido, o por lo menos a buen refugio alejado
totalmente de la política. Innecesario, porque “el compañero Chon” fue muy
parco a la hora de los pronunciamientos incendiarios.
A
propósito de desbandadas, en días recientes, el dirigente estatal del PRI en el
vecino estado peninsular declaró muy seguro que la exgobernadora y ex candidata
a la dirigencia nacional, fue la única paisana que renunció a la militancia que
tantos beneficios le otorgó en el pasado.
Mientras
tanto, una nueva margarita está siendo deshojada en las cuidadas manos de la ex
priísta. No ha decidido si sus esfuerzos y sus recursos serán orientados hacia
“el fortalecimiento de la democracia” desde un nuevo partido, y que éste será
precisamente Movimiento Ciudadano.
Bien
por ella, bien por el Moci, y mejor aún por la democracia mexicana que aún
tiene renglones pendientes de escribir. ... Y ALGO MÁS
Pemex y Carmen, simbiosis de casi medio siglo
Pocos pueden dar fe de lo sucedido aquel arranque del sexenio. La enorme mesa de madera color caoba, fue escenario de la larga plática del gobernador Rafael Rodríguez Barrera con un emocionado Rudesindo Cantarell, quien le informaba de ciertas manchas aceitosas flotando en la superficie del mar a las que los pescadores de ese y otros tiempos ya estaban acostumbrados.
Una actividad incesante, un ir y venir de gestiones tras las cuales, Pemex llegó a Carmen, y la bella isla cambió para siempre. La apacible Ciudad del Carmen se hizo centro neurálgico de una actividad que convirtió al estado en el sustento principal de la riqueza nacional.
La epopeya pronto se convirtió en una carga, mientras la indiferencia fue la constante a las justificadas pretensiones de una compensación justa para la ciudad, para el municipio y para el estado. “La riqueza se extrae del fondo del océano”, fue reiterado argumento, a pesar de que si los "veneros" que rimaba López Velarde se hallaban en el mar, las repercusiones en tierra se traducían en carestía, desempleo, falta de vivienda, inseguridad creciente y demanda incesante de servicios.
De repente llegó la debacle y el municipio y el estado sintieron en carne propia lo que era lidiar con el fantasma de la escasez que se enseñoreaba en sus calles, y la gente de Carmen se mostró estoica y paciente. Hoy día, poco a poco y con esfuerzo la calma está retornando.
La buena química que parece haber entre el nuevo director general de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza y el jefe del ejecutivo, Carlos Miguel Aysa González, anticipa nuevas y positivas cosas. Así pareció en la entrega de equipamiento médico, de seguridad pública y servicios urbanos por un monto de casi treinta y ocho millones de pesos.
La
acción presagia buenos tiempos. Eso, y la promesa pendiente de trasladar a
Carmen toda la paraestatal, podría ser el inicio de una acción común más
fortalecida entre las partes tras cerca de medio de siglo de una relación
simbiótica, casi indestructible ¡Al tiempo!
Doña Victoria Damas de Aysa, Rosa
María Lara y el teatro
Cualquier
oportunidad es buena para destacar el trabajo de dirección y actuación del
grupo que de manera tan sublime interpretara en una breve temporada “Heridas, Mujeres de Lorca”.
Al
final de la presentación a favor del hogar de ancianos “Licenciada Dolores Lanz
de Echeverría”, la señora Victoria Damas de Aysa, presidenta del Patronato del
DIF Estatal, acompañada de la presidenta del Patronato “Un Corazón Grande” del
hogar de ancianos, Carmen Alicia López de Armentía; de Liliana Rendis Buenfil,
directora de Atención Integral al Adulto Mayor, y de Delio Carrillo Pérez,
Secretario de Cultura, hizo entrega de
un reconocimiento a Rosa María Lara “por
compartir su talento y dedicación a favor de los adultos mayores”
¡Enhorabuena!

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