Surgida en el gobierno de Pascual Ortiz Rubio, la
Doctrina Estrada pretendía frenar a las naciones poderosas en su afán de imponer su política exterior a la interior de las pequeñas. Según
su espíritu, ningún país podría intervenir ni decidir sobre la legitimidad
de otro, aunque hubiera surgido de un movimiento revolucionario. Conveniente para algunos.
Apenas
el mes de agosto del año dos mil dieciséis, el artículo 11 de la Carta Magna se
modificó en el segundo párrafo para favorecer que: “…Toda persona tiene derecho a buscar y recibir asilo. El reconocimiento
de la condición de refugiado y el otorgamiento de asilo político, se realizarán
de conformidad con los tratados internacionales”.
A
lo largo de la historia y en atención a nuestra tradición de asilar a
quien corre un riesgo inminente, se ha otorgado el beneficio a ciudadanos
de diferentes países y costumbres. León Trotsky, José Martí, El Sha Mohamad Reza
Pahlevi, Rigoberta Menchú y otros, obtuvieron en su momento la
protección del estado mexicano.
De
ahí que, el otorgamiento de asilo al ex presidente
boliviano, Juan Evo Morales Ayma, por sí mismo y dadas las circunstancias, no
constituyó un acto apartado de las disposiciones de la materia. Aunque si bien
se observa, tiene ciertas aristas.
Resulta
cierto que el asilado corría riesgos como ciudadano sin fuero tras su dimisión.
En este sentido, el ex mandatario renunció al cargo de presidente
del país andino. Si acaso a sugerencia de los militares, pero en esencia, no se perpetró un golpe de estado en su contra. Ahí es necesario recalcar la actitud del ejército boliviano y su institucionalidad. A su juicio, la presencia de Morales Ayma estaba impidiendo el retorno a la calma y por eso le sugirieron su dimisión y su salida. En descargo, los soldados no se hicieron del poder; al contrario, esperaron que los civiles lo retomaran sin ceder a la tentación de convertirse en gobierno.
El acto soberano y legalmente consentido del Gobierno de México y su decisión de otorgar asilo al ex mandatario sureño, es apoyado en la Organización de Estados Americanos por un bloque que constituyen México, Uruguay y Nicaragua. Por otro lado, lo rechazan Estados Unidos, Brasil y Colombia.
Aunque no debiera ser, el acto legítimo de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, concitó entre mexicanos diferencias de criterio, y dio motivo para que propios y extraños se pronunciaran, unos en favor y otros en contra del ex presidente en el exilio.
Los que lo defienden, apuntan que en su largo período de casi catorce años, tuvo una actuación sobresaliente en lo que se refiere a crecimiento económico y social con relevantes números; que disminuyó sensiblemente la pobreza y alejó del subdesarrollo y la marginalidad al pueblo del cual formaba parte.
No faltan los que argumentan que Morales reprobó en otros aspectos; que aprovechó el poder para torcer las leyes y alargar indefinidamente su gobierno; que condicionó las cosas y no se preocupó por garantizar la continuidad más allá de su período como presidente; que desvió el camino para hacerse dictador imprescindible.
Mientras
Evo se encuentre en México, está obligado a ser discreto y evitar pronunciamientos en contra del “imperio”. Tampoco debe, sin riesgo de censura y en contra de la Doctrina Estrada y los tratados internacionales, tratar de convertir nuestro
territorio en punto de agitación y de reedición del “Granma” con destino al elevado país del sur.
Podrá
contar con casa y sustento. Lo podrá hacer con el dinero de los mexicanos, y como
si le hiciera falta, hasta con el de las dietas de algunos diputados. Pero
también, parafraseando aquel ocurrente “comes y te vas”, el señor debe ser
advertido de un “comes y te callas”.
El
presidente mexicano está actuando de buena fe, como estadista; casi fuera de foco y desde su
abstracción de la Doctrina Estrada y de su concepción del artículo 11
Constitucional. Resultaría absurdo suponer de su parte una provocación al
poderoso vecino presidente-candidato casi en campaña, que con los recientes
acontecimientos, amaga con la aplicación de la Triple M: Multa (penalty
fee, arancel) Muro y Marines. Un Secretario General de Gobierno de voz fuerte
Otra vez a la carga los vecinos, nombramos la sección de una reciente columna, refiriéndonos a la actitud de un estado colindante que incumple la suspensión emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el sentido de que, “se abstengan de realizar cualquier acto que formal o materialmente amplíe o modifique los límites territoriales o la jurisdicción que actualmente conserva dicha Entidad federativa, o crear nuevas autoridades dentro de las localidades antes mencionadas, ya sean de carácter hacendario, de seguridad pública y/o cualquier otra que tenga a su cargo función pública alguna”.
“No es necesario reactivar el conflicto de la zona limítrofe, pues somos estados hermanos, aunque haya un grupo de personas que tiene intereses”, dijo en su oportunidad el gobernador Carlos Miguel Aysa González. No obstante, "alguien" movió las aguas para oficializar un trazo que favorece al estado promotor del conflicto, y siendo parte, pero como si fuera también juez, decidió las cosas a su favor con un absurdo mapa de “su” pretendido espacio territorial.
Entonces surgió la voz fuerte del Secretario General de Gobierno, Pedro Armentía López, quien consciente de que como en un duelo de esgrima no hay mejor defensa que el "touché", puso nombre y apellido al promotor del conflicto. “Campeche defenderá con la ley en la mano hasta el último centímetro de su territorio”, dijo, mientras responsabilizaba al gobernador quintanarroense de no respetar la soberanía de Campeche, y de cualquier hecho violento que pueda surgir en la zona limítrofe.
Signos positivos se dieron en torno al problema en la ciudad de Mérida con motivo de la reunión de trabajo entre los gobernadores de las tres entidades y algunos de sus colaboradores, junto con integrantes de las Fuerzas Armadas. Ahí acordaron fortalecer los mecanismos de coordinación peninsular para garantizar el clima de paz y tranquilidad social. Ojalá la oportunidad sea aprovechada en nombre y beneficio de toda la región.
... Y ALGO MÁS
Arribó el primer crucero
Cuando
la hermosa nave se acomodó en el muelle, vino a la mente el pensamiento de lo
que habrán representado en su tiempo antiguas embarcaciones de vela con gente de otras
latitudes que luego difundieron el vocablo campechano. Llevaron y trajeron lo nuestro
por todo el planeta.
Eso
se habrá pensado al arribar el majestuoso barco crucero “Le Champlain”, de la
compañía Ponant, con ciento ochenta y cuatro turistas franceses a bordo. Vinieron
como lo harán otros a conocer nuestra riqueza cultural, histórica y
gastronómica, el Centro Histórico y las zonas arqueológicas. Habrá otros seis
arribos hasta finales de enero del año próximo.
El
gobernador Carlos Miguel Aysa González atestiguó el acontecimiento e
intercambió presentes conmemorativos con el capitán, Yannick Herve Marié Simón.
Abordó el barco y lo recorrió en sus principales puntos junto con Pedro
Armentía, Christian Castro, Jorge Manos y Carlos Eduardo Ortiz ¡Enhorabuena, y
que sigan perfilando su silueta en el horizonte campechano tan bellos y
modernos transportes!
Sexta Sesión Extraordinaria
del Consejo Político Estatal del PRI
Puntual,
a la once de la mañana del sábado dieciséis, el Comité Directivo Estatal
priista con Jorge Manuel Lazo Pech e Hilda Velázquez Rodríguez al frente,
realizó la que fue la Sexta Sesión Extraordinaria de su Consejo Político Estatal.
Evento
ágil de principio a fin, sin desperdicio, en el que destacaron varias cosas: 1.
El arraigo del gobernador Carlos Miguel Aysa González, quien hasta en dos
ocasiones fue saludado con una larga ovación de los Consejeros puestos de pie.
2. El aprecio por el ex gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, hoy líder
nacional. 3. La renovación de la dirigencia será mediante el método de consulta
a la base y, 4. El discurso de Lazo Pech, encendido, doctrinario, bien
pronunciado.

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