Sobre la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos -nombre oficial- se ha escrito mucho. Ríos de tinta
han aludido a los acontecimientos que tuvieron lugar para sustituir la de mil
ochocientos cincuenta y siete por la de mil novecientos diecisiete.
La primera, con defectos y virtudes,
permitió el devenir de un país con más de medio siglo de inestabilidad
política, y que el estado mexicano funcionara como fuera hasta mil novecientos
trece de la decena trágica, la traición y dictadura de Huerta, y el
levantamiento de Carranza.
En la redacción de la última -resulta
lógico- influyeron más los seguidores de Venustiano Carranza que los zapatistas
y villistas de encendidos ánimos, pero escasa preparación, a comparación de los
ideólogos carrancistas que impusieron sus ideas.
Desde su aprobación por el Constituyente de
Querétaro, se ha dicho de todo, de todos los ángulos y de todos los enfoques de
historiadores, novelistas, científicos, periodistas, cineastas y, por supuesto, políticos. Muy poco habría
que agregar a las conclusiones de cada
uno.
Más de un siglo después de promulgada, la
Constitución ha sufrido cambios que la han apartado de su objetivo central, la
defensa de la Revolución. La mayoría de esos cambios corresponden a la década
de los ochentas y al inicio de la etapa del neoliberalismo.
Sesenta y cinco presidentes,
constitucionales o no, ha tenido el país desde mil ochocientos veinticuatro y
Guadalupe Victoria. Lo extraño es que las reformas más radicales han sido
empujadas por los últimos cinco mandatarios, los mismos que en su momento
juraron guardarla y hacerla guardar y, por supuesto, defenderla. Cerca de
quinientos cambios al texto original en cuarenta años no son poca cosa.
Un siglo y un lustro después del diecisiete
y de su Constitución de avanzada, cuando ajuste la mitad del período
constitucional del presidente en turno, se estará pensando en una nueva
constitución que cambie radicalmente el rumbo trazado desde los ideales de los
constituyentes de Querétaro.
Se gesta una nueva normatividad de cuya
efectividad dudan seriamente millones de mexicanos. Creen que los cambios
apuntan a la reelección y al poder concentrado en una sola persona. Quienes
confían en la democracia, aunque imperfecta, no quieren nuevas experiencias con
la historia.
Nadie lo desea, pero muchos temen el
escenario de un gobernante omnipotente, sin freno ni mesura, y en ese sentido,
los partidos de oposición trabajan a marchas forzadas para hacerse con la
mayoría de la Cámara de Diputados, y con ella de un poco de la fuerza en
declive de la Cuarta Transformación.
Vienen con todo, lo demostraron hace unos
cuantos días en Coahuila y en Hidalgo. El PRI, el PAN, el PRD y las oposiciones
que se anoten, saben que se juegan por lo menos un futuro de libertades, y por
eso están en la batalla.
Las huellas de mi general
Hay pesado silencio en torno a la captura
del general ex Secretario de la Defensa Nacional para encausarlo en la Corte
Federal del Este de Nueva York, célebre por juzgar a conocidos mexicanos. Pero
ni la Corte que ordenó, ni la que ejecutó, actúan por sí solas. Detrás está la
cada vez más fiera Agencia Antidrogas de ese país.
Para el común de los que no conocemos la
manera como se manejan las cosas en esa agencia, podríamos pensar o imaginar
que se trata de un caso más. Pero no, es bien sabido que hasta hace algunos
años, la cooperación entre la dependencia y el gobierno mexicano había sido muy
estrecha.
Por esa cooperación, los norteamericanos se
permitieron libertades como el caso “Rápido y Furioso”. No tan rápido, pero
dejó a varios furiosos por cuestiones de soberanía. Al parecer, la DEA ya no se
mueve aquí “como Pedro por su casa”. Existe cierto ambiente de indefinición en
el trato, por decir lo menos.
Se dice que durante el juicio se exhibirán
nombres de civiles y militares que colaboraron con el ahora encausado. No sería
remoto que tras la acción no concertada, la DEA solicite la detención para
fines de extradición de los anotados en la lista todavía secreta.
Tal vez la muy cercana elección influya a la
desaceleración del procedimiento, pero no se duda de que en cuanto se defina al
nuevo presidente, inicie con fuerza el asunto que sin lugar a dudas requerirá
de la acción y los buenos oficios de un especialista en este y otra clase de
casos: Marcelo Ebrard, el eficiente, el serio, el leal, el político que sabe negociar
en asuntos bilaterales.
… Y ALGO MÁS
Día del Médico
El
“Día del Médico de las Américas” o “Día Panamericano del Médico”, surgió de
una propuesta en el Congreso Panamericano celebrado en la ciudad de Dallas, Texas,
Estados Unidos. El acuerdo consistió en celebrar el Día del Médico cada tres de diciembre en homenaje al doctor cubano Carlos
Juan Finlay Barrés, descubridor del origen vectorial de la temible fiebre
amarilla.
Como
ocurre en otras, la celebración varía de país en país de acuerdo con diversas
motivaciones. México escogió el veintitrés
de octubre a causa de que el Sindicato
de Médicos Confederados de la República, decidió que fuera esa fecha porque
el mismo día, en mil ochocientos treinta y tres, se inauguró el Establecimiento de Ciencias
Médicas de la Dirección de Instrucción Pública.
Justo
celebrar a los médicos. Su trabajo esforzado durante los días, semanas y meses
que ha durado la pandemia lo amerita. Las dudas y desconcierto del principio
por falta de conocimiento y ciertas
carencias, cambiaron a vigor y entusiasmo. Los médicos han formado un recio
frente de batalla.
Así
lo reconoció el gobernador Carlos Miguel Aysa González durante la ceremonia que
encabezó el día veintitrés en las instalaciones del Centro Estatal de
Oncología. Acompañado de su esposa doña Victoria Damas de González, presidenta
del patronato del DIF estatal, del
secretario de Salud, José Luis González Pinzón y de otros funcionarios,
reconoció a quienes han estado en la primera línea profesional de combate.
“Aportan conocimiento, capacidad, talento,
vocación de servicio y amor al prójimo”, afirmó. Lamentó el dolor y la
tristeza en el gremio por la pérdida de algunas vidas a causa del mismo mal que
enfrentan. “El duelo de sus muy queridas
familias es también nuestro, porque perdimos seres humanos extraordinarios,
personas buenas, campechanos de bien, profesionales de excelencia”, les
dijo Aysa.
Ojalá
este mal sea pronto parte del pasado inmediato, y los mexicanos y los
campechanos recuperemos y volvamos a nuestros espacios sociales y familiares,
para continuar con la vida a la que estábamos acostumbrados antes de que esta
pesadilla cruel se abatiera sobre nuestras cabezas.
El Revolucionario
Institucional hacia el veintiuno
Nada
casual que el PRI haya escogido Campeche para el Arranque Nacional de su
Estrategia Electoral dos mil uno. Tampoco que se propusiera al gobierno
de Aysa González como el “mejor activo”
para conservar la plaza. Rubén Moreira será Comisionado Especial.
Se
hablará del asunto con mayor amplitud,
por lo pronto, sonaron fuertes las palabras de su presidente Alejandro Moreno
Cárdenas cuando afirmó que el año
próximo el PRI enfrentará a gigantes
con pies de barro, refiriéndose indubitablemente al partido en el gobierno.
Los
candidatos -dijo- llegarán con “legitimidad
de origen, con el aval del partido, y habiendo cumplido con criterios de
selección rigurosos, que den cuenta de su capacidad, compromiso, conocimiento,
experiencia y trayectoria”.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario