Quien
haya leído algo de la obra literaria del culto escritor y político doctor Héctor
Pérez Martínez, habrá reparado en que, antes que construir obras, la más grande
preocupación de su tiempo como mandatario, era procurar que en las bodegas de
los comerciantes campechanos existiera siempre maíz y frijol; bases ambos,
cereal y gramínea, de la alimentación de la población.
Recordarán
que en alguna de sus epístolas, el gobernador campechano alude a la terrible
plaga de langostas que asoló las tierras y en un abrir y cerrar de ojos devastó
los campos y no dejó más que soledad y miseria. A finales de la década de los
años treinta, trojes y bodegas vacías y el obligado racionamiento del maíz, era
el desolador panorama de la península.
El
grano escaso, gracias a la solidaridad y sentido del deber de algunos, muy
pocos productores, era vendido por la autoridad municipal en sus propias
oficinas a precio justo, pero de manera limitada. Barato, racionado y todo, era
para muchas familias casi imposible de adquirir. La crisis secundaria a la
plaga había dejado a cientos de familias en situación de miseria, al grado de
no contar siquiera con los pocos centavos en los que era expendido.
Transcurridos
muchos años, en la tranquila paz del hogar y para amenizar las agradables
sobremesas, los abuelos González Vargas
solían platicar las peripecias vividas por ellos y los suyos; obligados por las
circunstancias, habían tenido que hacer uso de los frutos de árboles forrajeros
como el “ramón”, conocido como “óo’x” en lengua maya. Bien cocido y molido,
podía con algo de imaginación suplir la masa para las infaltables tortillas de
nixtamal.
Supimos
de historias, como aquella del abuelo que hubo de laborar en actividades muy
diferentes a las que solía desempeñar en el oficio familiar de carpintero. La
falta de trabajo, lo obligó a “subir” a la “montaña” a desempeñar las más
variadas actividades de la industria de extracción del chicle, la última de
ellas como vigilante de un campamento cerrado al finalizar la temporada,
rodeado solamente de la soledad y el sepulcral silencio de la selva.
Un
bello poema que le escuché declamar, hablaba de los meses que vivió solo en
medio de la nada. Esta experiencia retratada en versos rimados dedicados al
campamento “Dolores”, evocador nombre, decía en un fragmento: “Seis meses pasé en “Dolores”, campamento
cuyo nombre se debe al manantial de sinsabores que puede enloquecer a cualquier
hombre…”.
Varias
décadas y sexenios transcurrieron desde el período oficial del popular
gobernador y sin embargo, el maíz continuó siendo tema indispensable y materia
de las más importantes políticas públicas de los gobiernos federal y estatal.
Importación de granos como hasta la fecha, abandono de la práctica del torteado
a mano, el surgimiento de empresas de producción de masa en polvo y las
fábricas de tortillas, ahora son paisaje cotidiano.
En
el recuerdo quedaron pasajes como los de aquel sexenio de un gobernador de mano
dura que impuso la prohibición de la salida de la gramínea del territorio del
estado. Sin ser en esencia legal, a los infractores sorprendidos en la acción, sin
juicio ni jurado, se les castigaba con prisión para su escarmiento, y ejemplo
para los tentados a seguir sus pasos.
Una
persona cercana, fue recluida en aquella famosa cárcel pública de la calle 65
del Centro Histórico. Otros atrevidos con más suerte, haciendo uso del ingenio,
lograron burlar el cerco y trasladar el producto al vecino estado de Yucatán,
cruzando parte de los montes altos del municipio de Hopelchén con rumbo noreste,
para salir al municipio de Tekax de la vecina entidad.
Esas
historias y otras más, valdría la pena narrarlas en alguna ocasión.
Mi compromiso es con
Campeche, Moreno Cárdenas
Con
una frase destacada se refirió el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas al
traído y llevado tema de su probable ascensión a la presidencia del Comité
Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional: “Mi responsabilidad y compromiso como
Gobernador es cumplirle a los campechanos, “hoy es nuestra responsabilidad dar
buenos resultados y gobernar bien”.
El
cuestionamiento se dio en una entrevista
rápida, de aquellas conocidas como “de banqueta” o “pie en tierra”, mientras
participaba en el acto oficial de entrega de útiles, mochilas y uniformes del
programa “Aprende” en la Escuela Primaria “Justo Sierra Méndez”.
Sin
pensarlo mucho, el gobernador respondió espontánea, pero firme y
contundentemente: “Mi compromiso es con
los campechanos, estamos trabajando siempre fuerte para impulsar los mejores
programas y los mejores proyectos”.; “…así
es la política, se dicen luego muchas cosas; nosotros estamos concentrados en
el trabajo de Campeche, hoy tenemos un partido a nivel nacional fuerte,
comprometido, trabajando; una dirigencia nacional que encabeza Enrique Ochoa,
quien tiene todo nuestro respaldo y todo nuestro compromiso.”.
“A todos ustedes les consta cómo me costó ser
Gobernador de Campeche, cuánto trabajo, cuántos años y hoy mi compromiso es
servirle con orgullo, con fuerza y con fortaleza al Gobierno de Campeche, a los
campechanos, para que tengamos más obra, más infraestructura, como nunca, a
favor de nuestra gente y eso es gracias al mejor amigo y al aliado de Campeche
que es el Presidente Enrique Peña Nieto”, fue el complemento.
En
resumen, según sus palabras, de darse el ofrecimiento, no sería una decisión
fácil para el joven gobernador, habida cuenta de que es la política su gran
pasión desde los años más jóvenes de su existencia, y ser el máximo dirigente
de su partido sería además de honroso, una enorme oportunidad para contribuir a
su solidez y arraigo popular.
Sin
embargo, su mayor prioridad la ha establecido en servir al pueblo de Campeche,
y al parecer no quiere distraerse un solo día en el propósito de hacer más
grande a la entidad. Elocuente y emotiva manera de decir que por encima de
cualquier cargo efímero, se encuentra el compromiso contraído con su pueblo que
le manifestó confianza en las urnas y lo ha acompañado en este primer tercio.
El
jefe del ejecutivo se siente comprometido con los campechanos por su respaldo
mayoritario para llevarlo al cargo de gobernador; por su apoyo y su opinión
favorable, y por el trabajo comprometido del equipo de los tres niveles de
gobierno que lo han posicionado entre los diez mejores del país.
Al
parecer no se irá al PRI, ya lo ha afirmado y a pesar de su condición de
miembro destacado de ese partido, para él primero está su estado. Este
compromiso con Campeche y esta decisión de seguir respaldando desde aquí la
labor de su amigo el presidente, en el largo, o mejor, en el mediano plazo,
habrán de mostrar sus resultados.
Por
su lealtad a Campeche, por su posición de vanguardia entre sus homólogos, por
su compromiso con México, Alejandro Moreno Cárdenas se ha colocado dentro de un
reducido grupo de aspirantes a nuevas y mayores responsabilidades. De darse,
podrían hacerlo decidir dejar la tranquilidad campechana y emprender una nueva y
la más importante lucha de su joven existencia. No falta mucho, es mejor
esperar.
… Y ALGO MÁS
Transporte gratuito para
estudiantes
Ya
estaba anunciado y así sucedió, el programa de transporte gratuito para
estudiantes, con un número aproximado de dos mil en todo el estado, inició con
la semana en nueve rutas correspondientes a comunidades rurales de los
municipios de Escárcega, Candelaria y Carmen. Conforme transcurra el tiempo, se
irán incrementando hasta poner en funcionamiento un total de treinta durante el
tiempo que falta a este año. Para la semana que inicia se espera poner en
operación otros diez nuevos derroteros.
Nadie como los padres de familia de escasos
recursos económicos pueden entender este nuevo programa que se está dando en
Campeche, tanto por ser un compromiso expresado por el gobernador durante su
campaña, como por formar parte del propósito presidencial expuesto por el
secretario de educación, Aurelio Nuño Mayer.
Más
apoyos a estudiantes
Otra acción, el programa “Aprende” que a través de sus vertientes “Útiles escolares
para aprender”, “Uniformes deportivos para tu identidad” y “Mochilas escolares” con inversión de casi cincuenta y cuatro
millones de pesos, está beneficiando a
más de cincuenta y ocho mil niños de doscientas siete primarias públicas
urbanas de toda la entidad.
Padres de familia agradecieron al Gobierno del
Estado el apoyo que sin duda contribuye al ahorro familiar, además,
reconocieron que los artículos escolares y uniformes entregados son de la mejor
calidad. De ese modo se combate la pobreza y se asegura el futuro de la niñez
campechana.
Por otra parte, a través del programa “Caminando
Juntos para Crecer”, se beneficia a cuarenta y siete mil alumnos de cincuenta y
seis escuelas primarias rurales de las once cabeceras municipales de la
entidad, con inversión de quince millones de pesos.
Este es el resultado de las políticas públicas
enfocadas al impacto de los rezagos sociales, como lo establece la estrategia
“Crecer con Calidad”, y del trabajo en equipo entre el presidente Enrique Peña
Nieto y el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.
El fin último, romper de alguna manera los círculos
viciosos de la pobreza, y responder al propósito de mejorar las cifras de la
muy reciente medición del CONEVAL, organismo que declaró que en las últimas
fechas, treinta y ocho mil campechanos dejaron atrás la pobreza extrema.
Frente Amplio Democrático
Al
parecer el partido azul ha respondido al llamado del amarillo|1 y a su impulso
aliancista para la integración de su Frente Amplio Democrático, con la mira
puesta en la elección del próximo año, tanto para tratar de arrebatar el poder
al PRI como para cerrar el paso a los morenos. Su otro aliado, al parecer, el
Movimiento Ciudadano.
Extraña
mezcla, aunque no del todo absurda a pesar de la falta de coincidencia en
ideologías, si se piensa que con esta amalgama se responde al propósito de
iniciar en México una nueva era de gobiernos de coalición, tal como sucede ya
en muchas naciones del orbe.
No
es para nada fácil en un momento dado ponerse de acuerdo acerca de las figuras
que contenderían en una potencial coalición, habida cuenta de que de darse una
imaginaria victoria, no gobernaría un solo partido sino todos los
coalicionistas en su conjunto. Sin muchas coincidencias, sería por demás
difícil lograr un consenso, partiendo de la base de que sus ideologías y, sobre
todo sus intenciones, son tan diáfanas y parecidas como dos gotas, una de agua
y la otra de aceite.
Mientras
se da o no el propósito, habría que considerar que en el azul, el potencial principal
aliado, el panorama es de tormenta con acusaciones mutuas, madruguetes, apoyos
anticipados, amenazas de expulsión y otras cosas que se ventilan en público y
poco abonan a la unidad y a al acuerdo.
Como
es natural, los otros aspirantes, la esposa de un expresidente y un ex
gobernador, también han puesto el grito en el cielo; ya no se alcanza a ver de
qué lado se van a resolver los conflictos. Complicado el asunto, atendiendo a
que quien debe actuar como árbitro, es ni más ni menos que el líder que aspira
a la candidatura presidencial a su favor.
El
dirigente, en plena campaña para obtener la candidatura presidencial,
cuestionado por su vida de lujos y comodidades poco comunes en la mayoría de
los mexicanos, acusa deslealtades de otros correligionarios y los
responsabiliza de imponer sin consultar a nadie a su presidente en turno de
mesa en el Senado, así como de estar moviendo las aguas para apoyar una
candidatura para la presidencia de la república, ¡del PRI!.
No
se sabe en qué va a terminar el sainete; lo que se vislumbra es que más daño
que bien le están haciendo a un alto funcionario sin filiación priista y en
apariencia tampoco panista, por darle apoyo anticipado desde el lado opuesto de
la calle sin consultar a nadie su parecer.
El
aspirante entre tanto, con amores en uno y otro lado, está dividiendo sus
querencias y no termina de decidirse si le agradaría con melón o con sandía. No
queda de otra que recordarle aquel bolero autoría de Manuel Ascanio que hiciera
famoso el cantante Víctor Iturbe en la década de los setentas: “No debes tener dos amores, es muy complicado
besar en dos bocas. Sus nombres te causan errores y mucho he notado que uno se equivoca…”.
Casonas del Centro
Histórico
Los
abuelos contaban cuentos que parecían historias, y narraban historias que por
descabelladas parecían cuentos. Fantasmas y aparecidos formaban parte de fantasías
que erizaban los cabellos de la nuca. Era una época de lecturas amenas con
castillos embrujados y caminos encantados.
Son
gratas las historias de fantasmas, de aparecidos, de seres míticos de honor y proezas.
Se desborda la imaginación con las leyendas de personajes de capa y espada; de
esos que recorrieron pasillos y solares de las casonas antiguas y ahora
deambulan entre lamentos arrastrando cadenas por sus rincones oscuros.
En
algunas colaboraciones, hemos hecho alusión a que hogaño, esas viejas casonas
parecen en su mayoría escenografías “hollywoodenses”: tan sólo fachadas que
esconden terrenos baldíos y construcciones ruinosas por falta de interés o de
capital de parte de sus propietarios. También dijimos que los recursos que se
han invertido los últimos años en el arreglo superficial –maquillaje, podría
decirse-, rebasa abundantemente el monto de lo que se hubiera invertido para
darles alguna utilidad.
Propusimos
la venta ordenada y supervisada a inversionistas que se comprometan a
repararlas y a ponerlas en uso, antes que a acapararlas para hacer grandes
negocios a futuro.
Dijimos
que podrían ser también materia de un programa de acondicionamiento de espacios
para estacionamiento, negocios atractivos y, de darse el caso y como asunto
extremo, efectuar uno de expropiación por causa de utilidad pública, para
concesionarlas a empresas o particulares que les den mantenimiento adecuado y
las destinen a algún tipo de actividad probadamente redituable.
A
diferencia de meses pasados en los que no se tenía un inventario real de su
número y condiciones, según el diputado Ramón Martín Méndez Lanz, representante
del primer distrito que incluye el Centro Histórico, ya se cuenta con un avance
en ese sentido y se tiene la intención de brindar apoyo a sus propietarios.
Fundamentalmente,
se quiere evitar un colapso que pudiera traducirse en pérdidas humanas, lo más
grave.
Se
necesita revisar adecuadamente cada caso, abundar en la parte legal, sin perder
de vista la posibilidad de la expropiación, totalmente viable, antes que
invertir dinero público para proteger los intereses de algún especulador que
pretenda obtener ganancias a costa de la buena fe de las autoridades. Esperemos
y diremos.

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