sábado, 31 de marzo de 2018

DE MUCHO, UN POCO/El Gallito, el "valiente", la prudencia, el respeto... ¡lotería!.


Corría la década de los sesentas en esta apacible urbe campechana, entonces de no más de cuarenta mil habitantes distribuidos en el Centro Histórico -privilegio reservado para unos cuantos ricos y pudientes-, y en los barrios tradicionales y algunas colonias de las llamadas populares que empezaban a fomentarse entre cerros y calles pedregosas, con gente que dejaba la vida apacible del medio rural para aventurarse a la capital en busca de un mejor futuro.
Los  jóvenes de entonces, o estudiaban la secundaria en la afamada Prevo, o una carrera corta en alguna academia comercial. Los más, cursaban estudios desde secundaria y preparatoria hasta alguna carrera profesional, sobre todo derecho o normal en el inmortal Instituto Campechano. Escenario este último de los mejores encuentros de básquetbol del que era el licenciado Ermilo Sandoval su principal impulsor.
Era tan pequeña la comunidad estudiantil que de algún modo todos los jóvenes se conocían y mantenían buenas relaciones; menudeaban entre ellos los apodos, algunos de los cuales subsisten a la fecha y corresponden a los sobrevivientes. Otros más, la débil memoria los ha sepultado en el recuerdo. Los nombres y sobrenombres, descansan para siempre con muchos de sus propietarios.
A falta de diversiones, la juventud sesentera inventó una que consistía en averiguar por todos los medios, uno de ellos las “filtraciones” surgidas de los empleados encargados del archivo de expedientes, datos personales de los compañeros, entre ellos el nombre de pila de sus padres.
Una vez conseguido el “valioso botín”, a los chavos les dio por entretenerse las tardes de  cine del Sélem y El Toro, gritando a viva voz, primero, “ya llegué”, y enseguida el respetable nombre de la santa progenitora de algún joven, sobre todo de los más populares por sus habilidades para los deportes, para el estudio, para las trompadas, el baile, la música, o para otras artes.
Claro está que en ninguna ocasión, o en muy pocas, los aludidos acusaban recibo de la “afrenta”, a la que sobrevenía una estruendosa carcajada general, y enseguida los nombres de las demás mamacitas, que se repetían entre los alegres muchachos en medio de risas divertidas. Esta se consideraba una broma simpática y de ninguna manera se utilizaba el recurso para molestar y mucho menos para burlarse de las mujeres, que eran igual que ahora, objeto del mayor respeto.
En este orden de ideas, causa extrañeza y llama la atención en estos tiempos de campaña, un candidato que tomando a su cargo parte del ejemplo negativo de la generación anterior, exhiba un video en el que en una muy lamentable actitud, se refiere a un animal con el nombre propio de una respetable dama, la señora madre de su adversario principal en la contienda.
Igual que, con el consentimiento -o sin él- del mismo personaje, se pinten bardas en las que imitando al “valiente” de la lotería tradicional, se le exhibe con las manos ocupadas con un machete del que escurre sangre. Caricatura de mal gusto, amenaza velada, manifestación espontánea de arte popular callejero, no me atrevo a asegurarlo. Maniobra rival para desprestigiarlo, alega con poco entusiasmo el exhibido, tal vez sorprendido por la trascendencia.
La población sensata no puede ni debe aceptar y mucho menos aplaudir esta clase de actitudes tan negativamente agresivas. Constitutivas tal vez de una especie de apología del delito, incitación a la violencia y convocatoria a la agresión. Podría resultar un disparo certero al pie derecho del propio protagonista.
Crispados como están los ánimos a consecuencia de tanta propaganda negativa surgida desde las sombras del anonimato, se han perdido lamentablmente el rumbo y la proporción. Los murales podrían ser un buen caldo de cultivo para que los de ideas extremas intenten algún acto contrario a la buena convivencia, y se generalice contra otras expresiones políticas y contra quienes no tienen culpa alguna ni nada que ver en el problema: la población en general.
Se espera una aclaración convincente del candidato cuestionado que ya en una ocasión estuvo en tela de juicio cuando se refirió en forma poco convencional a los trabajadores de las oficinas. Un pronunciamiento válido, junto con el de la autoridad electoral, que al parecer hasta ahora no ha querido, no ha podido, o no se ha atrevido a intervenir y aclarar si en la circunstancia hay, implícito o no, un delito electoral.
Prudencia señores. Los campechanos de buena fe, los que piensan en sus personas y en sus familias, no quieren por ningún motivo falta de respeto a los mayores, a las mujeres, ni incitación al desorden en perjuicio de la sociedad. ¡Moderación, por favor!. 

No fueron todos, pero algo se logró 
Son todos los que fueron, pero no fueron todos los que son; no obstante, algo se logró en la reunión convocada a los dirigentes de los partidos políticos. No fueron todos, pero algo se adelantó. Al parecer, los que asistieron, interpretaron el sentir de la población y acordaron “fortalecer el clima de civilidad política y contribuir a que Campeche viva un proceso electoral tranquilo y democrático”.
Estuvieron acompañando al jefe del ejecutivo el secretario general de gobierno, Carlos Miguel Aysa González, y los representantes del PT, Ana María López Hernández; del PRD, Víctor Améndola Avilés; del Panal, Mario Trinidad Tun Santoyo; del PES, Gilberto Romero Lavalle; del PLC, Carlos Plata González; del PRI, Ernesto Castillo Rosado; y del PVEM, Alvar Ortiz Azar.
Se disculpó por encontrarse fuera de la ciudad, el dirigente de Movimiento Ciudadano, Pedro Estrada Córdova. Los de PAN, Paulo Hau Dzul, y de MORENA, Manuel Zavala, simplemente, no asistieron. Luego el primero llamaría “circo” al intento.
La campaña todavía es joven y se espera que el ejemplo de civilidad cunda y en una reunión próxima hagan acto de presencia la totalidad de los partidos. La democracia que aspiramos en un entorno civilizado, se los valorará, los votantes se los reconocerán, y desde aquí se los aplaudiremos.

… Y ALGO MÁS

Iniciaron las campañas 
La mañana del domingo de pascua, después de una larga espera, inició la campaña de José Antonio Meade, con un impresionante acto en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI. 
Alejandro Moreno y Ernesto Castillo, primer consejero y presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, respectivamente; Alvar Ortiz y Mario Trinidad Tun, dirigentes de los otros dos partidos que conforman la coalición “Todos por México”; Ramón Santini, coordinador estatal de la campaña presidencial; los candidatos a senadores, Christian Castro Bello y Rocío Abreu; a diputados federales, Jorge Chanona Echeverría y Dulce María Cervera Cetina, se dieron cita en el auditorio del partido para presenciar junto a cientos de priistas la transmisión en vivo del acto de “arranque” de la campaña. 
Con porras y banda, la militancia reunida saludó a los candidatos y dirigentes, y atestiguó el compromiso del gobernador de trabajar todos los días a favor del estado, pero con pleno respeto a la normatividad electoral, para que en Campeche se realice un proceso ejemplar, transparente, en paz y armonía, donde los campechanos decidan con libertad y plena convicción los cargos federales, estatales y municipales que estarán en las boletas.

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