sábado, 28 de abril de 2018

DE MUCHO, UN POCO/Las obras y su entorno


En la columna del martes trece del pasado marzo, nos referimos a las manifestaciones de arte consistentes en edificaciones que van desde las rústicas hasta las más modernas; de esas en las que prevalecen la tecnología y los avanzados cálculos de resistencia de materiales, aerodinámica, aprovechamiento de los elementos naturales y otras cuestiones, sin descuidar la estética, la practicidad, la seguridad y la belleza arquitectónica.
No obstante, nadie puede negar que en cada ocasión, por necesidad y por razón lógica, en el entorno inmediato y hasta en el distante, en cada obra y en cada construcción, surgen inconvenientes que generan molestias como el cierre de calles, el polvo, los residuos sueltos y hasta algún incidente relativo al movimiento técnico y humano.
Hay que detenerse a pensar que en las grandes obras del pasado como las pirámides de Egipto, la Muralla China y el Taj Mahal, tuvieron necesariamente que utilizarse grandes monolitos, piedras talladas, mármol, y algunos ingredientes con los que los expertos creaban argamasas necesarias para fijar las rocas. Muchos de estos materiales requirieron de la donación, de la expropiación y hasta quizá de la fuerza física no retribuida de algunos grupos humanos.
Caso concreto de las remotas técnicas, nuestro orgullo, la muralla campechana, que ha dado y seguirá dando a nuestra patria chica nombre y prestigio en todo el mundo. Sin pecar de historiador, la construcción de esta enorme obra, haya cumplido o no con los fines para los que fue concebida, seguramente motivó en su tiempo inconformidades entre los habitantes del Centro Histórico que se habrán quejado del polvo, del ruido y hasta tal vez de lo prolongado del tiempo de edificación.
No obstante, es innegable el beneficio que para la industria del turismo representa hoy contar con la única ciudad amurallada del continente, además patrimonio de la humanidad. En la actualidad, el único lamento es que en un mal momento y una pésima decisión, las autoridades de su tiempo consintieron en el derribamiento de una buena parte del muro por una mal entendida comodidad de los vecinos “del centro” y los permisionarios del tranvía.
Hogaño, pese a las cada menos numerosas voces anónimas que de todo hacen manifestación de descontento, las obras de esta capital y de otros municipios, principalmente Carmen, poco a poco pero a buen ritmo, avanzan hacia su terminación, como es el caso del distribuidor vial La Ría, la ampliación de la avenida Costera, la del malecón, la plaza Moch-Couoh, el Bazar Artesanal, el Puente de la Unidad, más adelante el libramiento de Ciudad del Carmen. Estas  y otras, van ubicando a Campeche como un estado en el que coexisten el pasado y el presente y se vislumbra el futuro.
Estas obras y algunas más en proceso, modelan el perfil de la que será una entidad mezcla de lo antiguo y lo moderno en armoniosa comunión, incluido nuestro orgullo, la muralla perimetral del Centro Histórico con sus cuatro puertas. Y a partir de esas obras, las cosas de Campeche formarán parte de nuevos temas y un mejor futuro.

Brown Gantús, ejemplo. García Méndez, gran mujer y excelente candidata
Debo advertir que no tengo trato alguno con él, a no ser por el saludo en algún encuentro casual por calles de la ciudad, sin embargo, no deja de ser digna de mención la actitud de Alexandro Brown Gantús, candidato a presidente municipal por el Partido de la Revolución Democrática tras el fallido intento de coalición “Por Campeche al Frente”.
Alexandro, en una muestra de civilidad y congruencia, presentó al Ayuntamiento de Campeche una solicitud de licencia para separarse del cargo a fin de participar en la contienda electoral que ya se encuentra en marcha.
La petición la entregó Brown Gantús a la Comuna con fecha trece del pasado abril; la autoridad municipal conocida como Cabildo, la aprobó en la sesión ordinaria del miércoles veinticinco del mismo mes, para ser aplicada a partir del día diez de mayo con vigencia hasta el dos de julio. Lógicamente, al día siguiente de la elección. 
Ojalá el ejemplo de Alexandro se extienda a otros aspirantes, en particular a los que han optado por la vía de la reelección. Por cierto, convendría que el Instituto Estatal Electoral, después de la precisión de los "horarios de oficina" que comentáramos en el artículo anterior, ponga cuidadosa atención en la supervisión de los gastos ejercidos en un inusitado “activismo oficial” que de pronto se ha despertado tras años de sequía. Malo sería que los recursos provinieran del dinero público.
Mientras esto sucede, los afectados pueden y deben impugnar la resolución del Tribunal Estatal Electoral, con la mirada puesta en el resolutivo del Tribunal Federal con sede en Jalapa que asestó severo golpe a los candidatos chiapanecos en esa misma condición.
Finalmente, el IEEC debe tomar nota de la guerra sucia que se ha desatado desde el anonimato con la pretensión de manchar el sólido prestigio y la condición de respetable dama de Marina García Méndez, auténtica luchadora a favor de los candelarenses, quien, ya se ha comentado, es una gran mujer y una de las candidatas más sólidas y confiables con que cuenta la coalición “Campeche para Todos”. 

… Y ALGO MÁS

Obras de calidad para campechanos de calidad 
Todas las obras que se hacen en el Estado son de la mejor calidad y no habrá mayor problema por seguir construyendo infraestructura en beneficio de los campechanos”. De esta manera se refirió el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas al paquete de obras que se construyen, de las que precisó que todas tienen recursos y están comprometidas.
No podía haber seleccionado mejor marco el joven gobernador para declarar lo anterior que el de la inauguración de la reunión de la Asociación Mundial de las Carreteras realizado en el Centro de Convenciones y Exposiciones Campeche XXI.
Por cierto que en ese mismo evento se destacó que se está trabajando en la gestión de recursos ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para la construcción de lo que sería el Libramiento de Ciudad del Carmen, al que calificó como “…una realidad, es una obra programada”. Por cierto que la magna obra representa el doble de tamaño del Puente de la Unidad y una inversión superior a los tres mil millones de pesos.
El  Gobierno del Estado estará impulsando más infraestructura de vías terrestres, porque permite comunicación permanente con la ciudadanía, mejores servicios, comunicación aérea y marítima. “Tenemos que tener obra de infraestructura de primera”. Con estas palabras muestra el gobernador Moreno Cárdenas su decisión de convertir a Campeche en un gran estado, ejemplo nacional. 

No al incremento en el transporte 
Lo ha dicho el gobierno del estado con la mayor claridad desde el inicio de la administración de Moreno Cárdenas: no al incremento en los precios del pasaje antes de que los permisionarios cumplan con la obligación de mejorar tanto sus unidades como el servicio.
Y vaya que se equivocan quienes piensan doblegar con manifestaciones a las autoridades del ramo encabezadas por el secretario general de gobierno, Carlos Miguel Aysa González para lograr  incrementos al pasaje. ¡No habrá  ningún incremento!, ha sido la respuesta tajante del ejecutivo. Primero hay que mejorar el servicio y la atención a los usuarios.
La administración anterior, a cambio de nada, autorizó un aumento, por supuesto mal visto por la población usuaria, en su mayoría gente de limitados recursos económicos que necesitan trasladarse al trabajo, a la escuela o a otras actividades, y que son los directamente afectados por lo escaso de su salario.
Convendría recordar que en ocasión de aquel incremento, el Iastituto Estatal del Transporte basó su determinación en el ofrecimiento de que con los recursos que recibirían se optimizaría el servicio, lo que jamás ocurrió. Es su obligación, antes que intentar trasladar sus intentos de mejora económica a las espaldas de la población más vulnerable. Eso, eso no se vale.


 



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