domingo, 19 de agosto de 2018

De mucho, un poco/Campeche, todavía un estado de paz



Un artículo del doctor Etienne Krug, importante funcionario de la Organización Mundial de la Salud, se titula La violencia puede afectar a cualquiera. Escribe: “Durante el tiempo que trabajé como médico en El Salvador, Mozambique, Nicaragua y el Sudán, pude ver en directo el impacto devastador de la violencia y la destrucción que esta provoca en familias y comunidades”.
La violencia no es, por supuesto, moda actual ni asunto temporal. Un repaso a la historia de los siglos XV al XVIII del Viejo Continente, nos dice que dos países separados por un canal y un túnel, fueron cuna de despreciables asesinos seriales, como el aristócrata Gilles de Montmorency-Laval, barón de Rais, y Henri Désiré Landrú -El Barba Azul de Gambais. Ellos y otros, asolaron la Francia eterna.
En el Reino Unido, el médico asesino John Bodkin Adams, y Jack el Destripador, hicieron de las suyas por esos tiempos. Cuenta la leyenda urbana que el último de ellos inspiró al escritor Sir Arthur Conan Doyle en alguna de las novelas en las que dio vida al acucioso detective Sherlock Holmes y a su inseparable compañero, el doctor Watson.
Altamente significativo que en el civilizado país galo surgiera el término “seguridad ciudadana”, un concepto profundamente liberal para su tiempo, y consignado en el artículo décimo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de mil setecientos ochenta y nueve; documento fundamental en los anales de la Revolución Francesa.
En México, una amplia cadena de sucesos se relacionaron con bandoleros, forajidos y salteadores de caminos organizados en cuadrillas bien armadas, cuando era más fácil y más productivo actuar en despoblado que bajo la luz de las farolas citadinas, tanto por la posibilidad de ser atrapados como por la mayor pobreza del área urbana en comparación con los caminos solitarios en los que transitaban los ricos mercaderes.
En la colonia y la pos revolución, los facinerosos atacaron caravanas y diligencias para robar a sus propietarios. Se trató de gente perversa como "El Chalequero", “Los Plateados”, “Chucho El Roto”, Joaquín Murrieta, Heraclio Bernal, y el tristemente célebre  ex soldado José de Jesús Negrete Medina, más conocido como “El Tigre de Santa Julia”,  aprehendido tras una nopalera en un momento comprometido.
Esa delincuencia organizada fue muy difícil de combatir. Los malhechores conocían bien el terreno que pisaban y las regiones en las que perpetraban sus fechorías; no obstante; el estado como tal, no podía darse el lujo de permitir el bandolerismo. El gobierno entonces, dedicó tiempo y esfuerzos  a perseguirlo y reprimirlo con todos los medios a su alcance.
Hoy día, la historia continúa, con la diferencia de que la seguridad ciudadana, poco a poco se está convirtiendo en una acción organizada por el estado en la que cada vez más se está contando con la cooperación de la ciudadanía que entiende que la autoridad no puede sola con el problema. Son comunes ya las denuncias anónimas y los letreros de advertencia contra quienes atentan contra la paz y el patrimonio de la población.
El combate frontal a la inseguridad y el apego al orden y la legalidad, hacen a Campeche, para orgullo nuestro, el estado mejor calificado del concierto nacional. Lo puso de manifiesto el Secretario General de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González en la comparecencia de él y el equipo que lo acompaña en el Eje 4 de la administración estatal, al que se conoce como “Sociedad fuerte y protegida” en el Plan Estatal de Desarrollo. El motivo, la reciente glosa del tercer informe del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.
El esfuerzo es y seguirá siendo grande, más aún cuando atraída por el ambiente tranquilo que se respira en Campeche, con mucha frecuencia arriba gente de otros rumbos que pretende atentar contra el orden y la legalidad de la entidad con menor índice de delitos por cada cien mil habitantes; dueña además de la policía más confiable y mejor capacitada de todo México.
El licenciado Aysa y quienes lo acompañan en la dura tarea dejaron claro que contamos con una destacada fuerza policial; que se ha avanzado en su profesionalización; que nuestros policías están altamente capacitados, equipados, entrenados y formados bajo una renovada misión de servicio; que se han adquirido más vehículos de policía; y se ha logrado, por primera vez, tener un sistema integral de cámaras de video vigilancia.
Aquí, diría Aysa González, “…se sigue trabajando para consolidar el sistema de justicia penal acusatorio y mejorar los procesos de investigación de delitos, el respeto de las garantías elementales de los ciudadanos, para que la procuración de justicia sea cada vez más ágil y eficaz”.
Lo dicho, los campechanos queremos seguir viviendo en un estado seguro, con un gobierno preparado que se ocupa y preocupa de cuidar celosamente de su paz. 

AMLO, RAMC, y El Tren Maya 
Siendo el continente europeo el más avanzado en el siglo diecinueve en lo que a transporte ferroviario se refiere, no podía pasar demasiado tiempo para que se autorizara a la compañía “Union Pacific”, tender líneas de tren y telégrafo desde Luisiana y Texas hasta Nebraska y Wyoming en Estados Unidos de Norteamérica.
Las bestias de hierro en un tiempo despreciadas por la gente de a caballo, de alguna manera marcaron el final de una era de aventuras en el llamado “Far West”, e hicieron caer en desuso las cabalgaduras, las diligencias y las carretelas de tracción animal.
En México, por la primera mitad del mismo siglo, ya existían trece kilómetros de vías férreas y se comunicaba Río San Juan con El Molino. Poco después, se inauguró la línea entre la Ciudad de México y la Villa de Guadalupe. La vía que comunicaba Coatzacoalcos con Campeche y Mérida, está presente plena de nostalgia en la generación que disfrutó de ese recorrido.
Cuentan quienes saben de historia, que el presidente Porfirio Díaz, gran amante de este medio de transporte, sembró más de cuarenta y dos mil kilómetros de vías férreas en su largo período de treinta años.
José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, planeaba para Campeche una vía que saliendo de la capital del estado recorriera el valle de Edzná, para conectarse con los chenes, y de ahí seguir hasta el territorio federal de Quintana Roo, buscando la frontera con Guatemala. La revolución de mil novecientos diez, cambió por completo los planes del presidente fugitivo.
Se dice que por intereses ajenos al servicio y para satisfacer las ambiciones de ciertos políticos, el siglo pasado, enormes máquinas rodantes fueron sustituyendo el servicio del transporte ferroviario de carga, mientras que, elegantes y modernos autobuses suplieron el de pasajeros. A la vez, se saturaban autopistas y carreteras, complicando las rutas y obligando al gobierno a erogar grandes sumas de dinero para construirlas o mantenerlas.
Hoy, una nueva era se plantea y es sostenida desde su campaña por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. Un ambicioso proyecto denominado Tren Maya, ha sido expuesto a la población y a las autoridades que, sin excepción, se muestran entusiasmados con su ejecución.
Originalmente planteado de Palenque, Chiapas a la ciudad de Cancún, Quintana Roo, pasando por Escárcega y Calakmul y conectando con Bacalar y Playa del Carmen, ha sido considerado un segundo ramal que una las capitales de Campeche y Yucatán saliendo de Escárcega, para concluir en la principal ciudad de la Riviera Maya.
Hay que recordar que en el texto del mensaje de su tercer informe, el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas solicitó al próximo presidente constitucional considerar la posibilidad de incluir esta segunda e importante ruta que al cerrar con la primera,  de alguna manera evoca el sideral trazo de las septentrionales constelaciones de las Osas, la Mayor y la Menor.
La respuesta inmediata y en sentido positivo del próximo presidente DE TODOS LOS MEXICANOS, demuestra dos cosas fundamentales: que el siguiente primer mandatario es un hombre receptivo, sensible, y dispuesto a dar respuesta a cualquier inquietud que tenga que ver con el progreso del Sureste, y que aquí contamos con un gobernador que sabe aprovechar las oportunidades para efectuar gestiones que beneficien a Campeche y a su entorno. 

 … Y ALGO MÁS 

El Sáinz de Baranda 
De un acierto, ni más ni menos, puede calificarse la respuesta de la autoridad estatal para la pronta instalación de un módulo en el que se  cuente con elementos de Seguridad Pública y Fiscalía que efectúen rondines para evitar ilícitos en el mercado principal de la Ciudad Capital.
Además de malas condiciones físicas y lodazales, el acaparamiento de espacios por los mismos comerciantes, el desorden en el estacionamiento de motos y bicicletas y las casi agresivas acciones de los carretilleros, nuestro mercado se ha convertido en un sitio de alto riesgo para la seguridad del público que en buen número prefiere los supermercados en perjuicio del comercio en pequeño.

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