Un artículo del doctor Etienne Krug, importante
funcionario de la Organización Mundial de la Salud, se titula La violencia puede afectar a cualquiera.
Escribe: “Durante el tiempo que trabajé como médico en El Salvador,
Mozambique, Nicaragua y el Sudán, pude ver en directo el impacto devastador de
la violencia y la destrucción que esta provoca en familias y comunidades”.
La violencia no es, por supuesto, moda
actual ni asunto temporal. Un repaso a la historia de los siglos XV al XVIII
del Viejo Continente, nos dice que dos países separados por un canal y un túnel, fueron cuna de
despreciables asesinos seriales, como el aristócrata Gilles de
Montmorency-Laval, barón de Rais, y Henri Désiré Landrú -El Barba Azul de
Gambais. Ellos y otros, asolaron la Francia eterna.
En el Reino Unido, el médico asesino John
Bodkin Adams, y Jack el Destripador, hicieron de las suyas por esos tiempos.
Cuenta la leyenda urbana que el último de ellos inspiró al escritor Sir Arthur
Conan Doyle en alguna de las novelas en las que dio vida al acucioso detective
Sherlock Holmes y a su inseparable compañero, el doctor Watson.
Altamente significativo que en el
civilizado país galo surgiera el término “seguridad ciudadana”, un concepto
profundamente liberal para su tiempo, y consignado en el artículo décimo de la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de mil setecientos
ochenta y nueve; documento fundamental en los anales de la Revolución Francesa.
En México, una amplia cadena de sucesos se relacionaron
con bandoleros, forajidos y salteadores de caminos organizados en cuadrillas
bien armadas, cuando era más fácil y más productivo actuar en despoblado que
bajo la luz de las farolas citadinas, tanto por la posibilidad de ser atrapados
como por la mayor pobreza del área urbana en comparación con los caminos
solitarios en los que transitaban los ricos mercaderes.
En la colonia y la pos revolución, los facinerosos atacaron caravanas y diligencias para robar a sus
propietarios. Se trató de gente perversa como "El Chalequero", “Los
Plateados”, “Chucho El Roto”, Joaquín Murrieta, Heraclio Bernal, y el
tristemente célebre ex soldado José de
Jesús Negrete Medina, más conocido como “El Tigre de Santa Julia”, aprehendido tras una nopalera en un momento
comprometido.
Esa delincuencia organizada fue muy
difícil de combatir. Los malhechores conocían bien el terreno que pisaban y las
regiones en las que perpetraban sus fechorías; no obstante; el estado como tal,
no podía darse el lujo de permitir el bandolerismo. El gobierno entonces, dedicó
tiempo y esfuerzos a perseguirlo y
reprimirlo con todos los medios a su alcance.
Hoy día, la historia continúa, con la
diferencia de que la seguridad ciudadana, poco a poco se está convirtiendo en
una acción organizada por el estado en la que cada vez más se está contando con
la cooperación de la ciudadanía que entiende que la autoridad no puede sola con
el problema. Son comunes ya las denuncias anónimas y los letreros de
advertencia contra quienes atentan contra la paz y el patrimonio de la
población.
El combate frontal a la inseguridad y el
apego al orden y la legalidad, hacen a Campeche, para orgullo nuestro, el
estado mejor calificado del concierto nacional. Lo puso de manifiesto el
Secretario General de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González en la comparecencia
de él y el equipo que lo acompaña en el Eje 4 de la administración estatal,
al que se conoce como “Sociedad fuerte y protegida” en el Plan Estatal de Desarrollo.
El motivo, la reciente glosa del tercer informe del gobernador Alejandro Moreno
Cárdenas.
El esfuerzo es y seguirá siendo grande, más
aún cuando atraída por el ambiente tranquilo que se respira en Campeche, con mucha frecuencia arriba gente de otros rumbos que pretende atentar contra el orden y
la legalidad de la entidad con menor índice de delitos por cada cien mil
habitantes; dueña además de la policía más confiable y mejor capacitada de todo
México.
El licenciado Aysa y quienes lo acompañan
en la dura tarea dejaron claro que contamos con una destacada fuerza policial;
que se ha avanzado en su profesionalización; que nuestros policías están
altamente capacitados, equipados, entrenados y formados bajo una renovada
misión de servicio; que se han adquirido más vehículos de policía; y se ha logrado,
por primera vez, tener un sistema integral de cámaras de video vigilancia.
Aquí, diría Aysa González, “…se sigue trabajando para consolidar el
sistema de justicia penal acusatorio y mejorar los procesos de investigación de
delitos, el respeto de las garantías elementales de los ciudadanos, para que la
procuración de justicia sea cada vez más ágil y eficaz”.
Lo dicho, los campechanos queremos seguir viviendo
en un estado seguro, con un gobierno preparado que se ocupa y preocupa de cuidar
celosamente de su paz.
AMLO,
RAMC, y El Tren Maya
Siendo el continente europeo el más
avanzado en el siglo diecinueve en lo que a transporte ferroviario se refiere,
no podía pasar demasiado tiempo para que se autorizara a la compañía “Union
Pacific”, tender líneas de tren y telégrafo desde Luisiana y Texas hasta Nebraska y Wyoming en Estados Unidos de Norteamérica.
Las bestias de hierro en un tiempo
despreciadas por la gente de a caballo, de alguna manera marcaron el final de
una era de aventuras en el llamado “Far West”, e hicieron caer en desuso las
cabalgaduras, las diligencias y las carretelas de tracción animal.
En México, por la primera mitad del mismo
siglo, ya existían trece kilómetros de vías férreas y se comunicaba Río San
Juan con El Molino. Poco después, se inauguró la línea entre la Ciudad de
México y la Villa de Guadalupe. La vía que comunicaba Coatzacoalcos con
Campeche y Mérida, está presente plena de nostalgia en la generación que
disfrutó de ese recorrido.
Cuentan quienes saben de historia, que el
presidente Porfirio Díaz, gran amante de este medio de transporte, sembró más
de cuarenta y dos mil kilómetros de vías férreas en su largo período de treinta
años.
José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, planeaba para
Campeche una vía que saliendo de la capital del estado recorriera el valle de
Edzná, para conectarse con los chenes, y de ahí seguir hasta el territorio
federal de Quintana Roo, buscando la frontera con Guatemala. La revolución de mil
novecientos diez, cambió por completo los planes del presidente fugitivo.
Se dice que por intereses ajenos al
servicio y para satisfacer las ambiciones de ciertos políticos, el siglo
pasado, enormes máquinas rodantes fueron sustituyendo el servicio del
transporte ferroviario de carga, mientras que, elegantes y modernos autobuses
suplieron el de pasajeros. A la vez, se saturaban autopistas y carreteras,
complicando las rutas y obligando al gobierno a erogar grandes sumas de dinero
para construirlas o mantenerlas.
Hoy, una nueva era se plantea y es
sostenida desde su campaña por el presidente electo, Andrés Manuel López
Obrador. Un ambicioso proyecto denominado Tren Maya, ha sido expuesto a la
población y a las autoridades que, sin excepción, se muestran entusiasmados con
su ejecución.
Originalmente planteado de Palenque, Chiapas a la ciudad de Cancún, Quintana Roo,
pasando por Escárcega y Calakmul y conectando con Bacalar y Playa del Carmen,
ha sido considerado un segundo ramal que una las capitales de Campeche y
Yucatán saliendo de Escárcega, para concluir en la principal ciudad de la
Riviera Maya.
Hay que recordar que en el texto del
mensaje de su tercer informe, el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas solicitó
al próximo presidente constitucional considerar la posibilidad de incluir esta
segunda e importante ruta que al cerrar con la primera, de alguna manera evoca el sideral trazo de las septentrionales constelaciones de las Osas, la Mayor y la Menor.
La respuesta inmediata y en sentido
positivo del próximo presidente DE TODOS LOS MEXICANOS, demuestra dos cosas
fundamentales: que el siguiente primer mandatario es un hombre receptivo, sensible, y
dispuesto a dar respuesta a cualquier inquietud que tenga que ver con el progreso
del Sureste, y que aquí contamos con un gobernador que sabe aprovechar
las oportunidades para efectuar gestiones que beneficien a Campeche y a su
entorno.
… Y ALGO MÁS
El
Sáinz de Baranda
De un acierto, ni más ni menos, puede
calificarse la respuesta de la autoridad estatal para la pronta instalación de
un módulo en el que se cuente con
elementos de Seguridad Pública y Fiscalía que efectúen rondines para evitar
ilícitos en el mercado principal de la Ciudad Capital.
Además de malas condiciones físicas y lodazales,
el acaparamiento de espacios por los mismos comerciantes, el desorden en el estacionamiento
de motos y bicicletas y las casi agresivas acciones de los carretilleros, nuestro
mercado se ha convertido en un sitio de alto riesgo para la seguridad del público que en buen
número prefiere los supermercados en perjuicio del comercio en pequeño.

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