El
alemán de nombre largo conocido como Max Weber, tuvo tal impacto con
su bibliografía, que ésta se constituyó en material obligado de l0s hombres del
poder de los años setenta. Recalco, “hombres del poder”, porque la
participación de las mujeres en esa actividad era rara, casi una utopía, y se
reducía a un puñado.
El
filósofo, jurista, sociólogo, politólogo y economista, considerado el padre de
los estudios sobre administración pública, en La política como Vocación, afirma que el estado es una figura que
posee el monopolio de la fuerza y maneja los medios de coacción, de otro modo,
no podría ejercer el poder y garantizar la paz.
En
su obra más famosa, El Político y el
Científico, Weber analiza los efectos del poder sobre la sociedad. Con
sentido sociológico, estudia las tres clases de dominación que el político
suele tener sobre la sociedad.
La burocrática. Se deriva del ordenamiento jurídco
dictado por uno o más de los poderes del estado para el manejo de la población.
Llámese constitución, leyes, reglamentos, y toda la gama de instrumentos de
control.
La tradicional. Se basa en el dominio patriarcal, cuyo
origen deviene de una especie de estructura de clases. Quien ejerce el dominio,
lo recibe de su familia que lo detenta a través del tiempo. Ejemplo, la
monarquía, hogaño más simbólica que real en algunas naciones.
La carismática. Proviene de una persona con dotes
especiales, hasta sobrenaturales en ocasiones. Las potencialidades de este tipo
de gente son básicamente de persuasión, y a su vez, se derivan de cualidades
oratorias, de personalidad, de confianza, hasta de fe y esperanza.
Es
indudable que en el momento actual, el tercero de los modelos ha tomado carta
de identidad. Treinta millones de votos lo afirman y legitiman. De paso,
fomentan una especie de eclipsamiento de la gente en el poder que,
inexplicablemente ha cedido el mando y los reflectores a la fuerza y el carisma
del vencedor de la contienda electoral.
Qué
tanto influyó este carisma en la modificación del mapa electoral, será materia
de estudio los próximos años, y tal vez, las siguientes décadas. Lo ideal, esperar y desear que la forma de ejercer el poder derivado sea adecuada a
los intereses de la mayoría de los mexicanos.
Afortunadamente,
hasta ahora, el poder anticipado no ha
afectado en demasía al próximo presidente. La actitud de la población que en
forma espontánea se vuelca a su paso para recibir su saludo, su palmada o su
consejo -sólo comparable con lo registrado en el sexenio de Lázaro Cárdenas-, en
apariencia no ha impactado negativamente en él, diríamos que al contrario.
Las
intenciones de Andrés Manuel López Obrador, según su proyecto, son buenas y
están encaminadas al grueso de la población. Complacen sus ofrecimientos de
beneficiar a la región y al estado con grandes obras y programas.
La construcción y equipamiento en nuestro territorio de la tercera parte de los mil quinientos kilómetros del recorrido total del Tren Maya, el asentamiento de Pemex en Ciudad del Carmen y la instalación de una ensambladora automotriz, mueven al entusiasmo.
La construcción y equipamiento en nuestro territorio de la tercera parte de los mil quinientos kilómetros del recorrido total del Tren Maya, el asentamiento de Pemex en Ciudad del Carmen y la instalación de una ensambladora automotriz, mueven al entusiasmo.
La
empatía que parece haberse despertado entre el próximo primer mandatario y el
también carismático joven gobernador, convierte a Alejandro Moreno Cárdenas en
uno de los más fuertes, y hasta ejemplo para los demás gobernadores.
El ejecutivo estatal no esperó sentado, como suele
decirse; antes bien, salió al encuentro de la oportunidad; cumplió a cabalidad
con la parte técnica y operativa de la obra insignia de López Obrador.
Diríamos
que incluso se adelantó en algo que de verdad ama el próximo presidente: una
consulta a manera de encuesta. Junto todo el paquete entregado aquí en Campeche,
ahorrará a la próxima administración federal mucho tiempo, dinero y esfuerzo.
El
reconocimiento del presidente electo se sintetiza en la breve frase, cándida en
apariencia, pero que con un dejo de invitación e insinuación deslizó a los
homólogos del sureste para sumarse al trabajo decidido de nuestro gobernador:
¡Ya
les ganó Alejandro!
Significativa inversión
federal para el 2019
Han
sido no una, sino muchas las ocasiones en las que el gobernador Alejandro
Moreno Cárdenas ha dicho que él no se queja ni se detiene en el “no hay”. Su
capacidad de gestión, sus relaciones tejidas en años de actividad política y su
sensibilidad, lo llevan a tocar puertas hasta obtener recursos.
Para
el próximo año, lo afirmó en rueda de prensa, planea un amplio programa
de obras de infraestructura a partir de lo que el Presupuesto de Egresos de la
Federación destine al estado, estimado en diecinueve mil millones de pesos.
Con
las obras planeadas y programadas para el año dos mil dieciocho en su fase final, a poco más de
dos meses de concluir el ciclo, estamos en posibilidades de continuar creciendo y
mejorando el Campeche de todos.
… Y ALGO MÁS
La carretera a Mérida, un
auténtico peligro
Fueron
muchos los intentos por obtener una entrevista con los directivos de la SCT, y saber
de manera directa lo que está sucediendo a la carretera que nos une con el
vecino estado de Yucatán, que a decir de quienes viajan con frecuencia, se
encuentra en situación desastrosa.
Inconcebible
que la vía en la que se invirtió una suma elevadísima de recursos y concluida
hace menos de seis años, se encuentre en tales condiciones, mientras que el
tramo correspondiente al estado vecino esté considerablemente mejor. Vicios
ocultos, mala calidad, vaya usted a saber.
La
intervención respetuosa pero firme del gobernador, sirvió para que alguien haya
dado la cara e informado que la vía tiene
garantizado su mantenimiento hasta la próxima década.
Claro
está -no podía faltar-, surgieron voces que juzgaron mal desde la intervención
del ejecutivo local, hasta el sitio de la conferencia de prensa. Cosas de
campechanos que suceden entre campechanos (afortunadamente cada vez menos) que
todo critican y nada les parece.
No
olviden los ejecutores y promotores de la obra que el sexenio de Peña Nieto a
punto de terminar, nada tuvo que ver con la construcción, aunque sí le tocó lo
del mantenimiento. Además, deben considerar que en algo más de dos meses habrá
un nuevo gobierno federal que lo más probable es que les pida cuentas.
Certeza en el trabajo, es la
clave
No
sólo en Campeche y Carmen, también en Tenabo y Palizada se viven momentos
especiales por la plantilla laboral. El número de empleados que puebla sus
nóminas, impacta el gasto corriente y disminuye las posibilidades de inversión en
obras y mejoras de carácter general.
Ya
iniciada una cruzada de depuración tendiente a adelgazarla eliminando a los
llamados “aviadores”, podría aprovecharse para llevar a cabo una acción que
trate de resolver el problema de fondo en las comunas mencionadas y las siete
restantes.
Los
cabildos pueden trabajar en un servicio civil de carrera que asegure la
permanencia en el empleo hasta el nivel de jefe de departamento, tal vez hasta
subdirector, que permita transitar sin sobresaltos de una administración a otra
sin riesgo de perder el empleo.
Los
directores, el secretario, el tesorero y otros funcionarios, podrían suscribir
un contrato por tiempo determinado mediante el que, previo pago de sus
prestaciones de ley, sean relevados sin obligación de mantenerlos en el cargo,
salvo que el nuevo presidente decida ratificarlos.
De
los trabajadores de base sindicalizados, ni hablar, deben seguir contando con
todos los beneficios que la ley les ha otorgado siempre. La Plaza Moch Couoh y su entorno
Una
vez que concluyan las obras del distribuidor vial, el bazar artesanal, y atendidos
los últimos detalles de la bellísima avenida costera que representa la entrada
oriental a la ciudad capital, seguramente las miradas se concentrarán en las
que corresponden a la Plaza Moch Couoh y su entorno, que constituyen las
fuentes cantarinas y el embellecimiento del malecón.
Por
cierto que la obra del escultor michoacano que se siente campechano, don Jorge
Marín, ya luce esplendorosamente bella en una estructura de acero a unos veinte
o treinta metros de altura.
Cualquiera que pase por el malecón, puede admirar la escultura prácticamente desde cualquier ángulo y distancia, y apreciar que se trata de la figura de un indígena maya con un pequeño en brazos que representan, el primero, a una cultura milenaria que fundó el Campeche antiguo, y el segundo, el Campeche moderno, descendiente del mayor y dispuesto a proyectarlo hacia el futuro.
Cualquiera que pase por el malecón, puede admirar la escultura prácticamente desde cualquier ángulo y distancia, y apreciar que se trata de la figura de un indígena maya con un pequeño en brazos que representan, el primero, a una cultura milenaria que fundó el Campeche antiguo, y el segundo, el Campeche moderno, descendiente del mayor y dispuesto a proyectarlo hacia el futuro.
Quien honra es honrado a su
vez
Loable que
el presidente municipal de Campeche, igual que el de Carmen, acudiera al
gobierno del estado en solicitud de apoyo para resolver sus problemas de liquidez
financiera. Más loable la
actitud del gobernador Moreno Cárdenas de responder positivamente de inmediato.
Reflejo de lo que está ocurriendo entre
federación y estados, se demuestra una vez más que la campaña y la
elección quedaron atrás, y que los actuales son tiempos de trabajar por
Campeche y por México.

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