domingo, 28 de octubre de 2018

DE MUCHO, UN POCO/Algunas mujeres en la historia del DIF campechano

La comida familiar nos reúne los sábados, después de los partidos de futbol, el descanso, el baño y el cambio de vestimenta. La razón, los domingos suelen ser para el disfrute de cada quien donde le plazca y con sus respectivas amistades. Así  ha sido siempre y al parecer, así seguirá.
Las albóndigas que encantan a un travieso, los macarrones de la chiquillada, el picadillo de dos o tres comensales, el mole de tantos fans, y después, la larga sobremesa. El café, siempre a mi cargo. Fuerte y oscuro para ser “americano”, ligero y claro para ser “expreso”, dicen. En ese instante, las mujeres de mi hogar, toman la palabra.
Tema recurrente las últimas semanas, una dama excepcional, señora distinguida a quien todas admiran y respetan. En una columna anterior, usé la plática como referencia a modo de encuesta, porque sé, así lo pienso y lo escribí, que para saber cómo es una mujer, no hay nada como la opinión de otra mujer. Ellas conocen mejor que nadie de esas cosas. 
La señora Christelle Castañón de Moreno, la invitada simbólica a nuestra mesa, rindió su tercer informe de labores al frente del Sistema DIF Estatal. No tiene caso repetir las notas de prensa, tampoco lo que las redes sociales dijeron con inmediatez.
Lo destacable, lo trascendente, además de la magnitud de lo realizado, la cantidad importante de recursos invertidos en favor de las familias campechanas y su mejor calidad de vida, es la pasión y el amor que la señora Castañón y su equipo de damas voluntarias ponen en cada una de sus acciones.
Playas inclusivas, implantes cocleares, intervenciones quirúrgicas de labio leporino y paladar hendido, operaciones extramuros, espacios de alimentación, capacitación y esparcimiento, y muchas otras cosas.
En otro sábado, en otra comida y su posterior sobremesa, tocó el turno de exponer al autor del “ameri-expreso”, para recordar y comentar a las mujeres de casa -casi todas nacidas la segunda parte del siglo anterior-, que en la etapa que nos tocó vivir, presidieron el DIF estatal (antes IPIC), damas extraordinarias que aportaron lo más grande de su pasión, y c0n estilo escribieron importantes páginas relacionadas con la asistencia social y el bienestar de la niñez y la familia.
Son dos, tres, quizá cuatro. Con gran respeto para las demás, aunque dieron grandes cosas, siguen siendo aquellas las más significativas:
Doña Elsa San Román de Sansores Pérez (1967-1973). Dama de gran personalidad y un enorme brillo; bella, amable, llena de amorosa dulzura. Tuvo en todo momento una enorme preocupación por los desprotegidos y, sobre todo, por los enfermos.
Independientemente de la fecha de su nacimiento, cada quien sabe que a Doña Elsa, Doña Elsita para las mujeres de mi hogar, se debe el importante Centro de Rehabilitación (CREE), que tanto bien prestó y sigue prestando a la sociedad.
Doña Socorro Cabrera de Rodríguez Barrera (1973-1979). Doña Socorrito, un ángel terrenal con rostro bello y alma pura que recorrió los pasillos del DIF, del poder y de su hogar con la más grande sencillez. La salud, el arte y la bondad, fueron sus divisas.
Doña Dolores Lanz de Echeverría (1979-1985). Doña Lolita, dama inteligente, distinguida y de gran personalidad. Revolucionó el concepto de la asistencia social y la salud, y fortaleció en gran forma la educación, el arte, el deporte y la cultura.
Elvia Pérez Escalante (1997-2003). Mujer sencilla, dueña de un carácter apacible; la más  entusiasta y tenaz trabajadora en pro de la familia. Apasionada del trabajo y con un gran espíritu de entrega a la preservación de la seguridad de los menores y la protección a las madres solteras. Jamás se le conocieron actitudes que la apartaran de su estilo.
Doña Christelle Castañón de Moreno -afirman las damas de la familia-, posee de todas ellas las mejores de sus virtudes. Tiene en su persona la bondad de Doña Elsa, la belleza física y espiritual de Doña Socorro, el talento de Doña Dolores, y el entusiasmo de Elvia.
La conclusión de la plática se resume en unas pocas líneas y en unas cuantas palabras: nos encantaría que en Campeche se reconociera a plenitud el talento de las damas, y que después de Alejandro Moreno tenga posibilidades de gobernarnos una mujer. 

El Congreso y el circo de tres pistas 
Si la comparamos con la anterior en la que prevaleció el orden, la disciplina, el espíritu de trabajo y el respeto, la actual legislatura al Congreso del Estado está dando mucho de qué hablar, en lo negativo, por supuesto.
Rebeldía, pifias por doquier, falta de voluntad para integrarse a comisiones, amenazas, caprichos, público inducido para entorpecer las sesiones, hasta sobre nombres contra sus pares (me gusta el término), han convertido a ciertos diputados en atracción de moda pasajera.
Todavía hay tiempo de dejar de lado las actitudes infantiles y concentrarse en lo suyo que es legislar. Además, aunque suene desagradable, los diputados son especie aparte por los altos privilegios y cuantiosos ingresos que debida o indebidamente reciben de los impuestos de los ciudadanos. Y todavía hay quienes quieren más.
Ojalá se entienda y se recupere la cordura. El Congreso es la más republicana de las entidades públicas, no la antigua plaza de Zocodover, tampoco un circo de tres pistas. 

… Y ALGO MÁS

Campeche en el próximo presupuesto federal 
Revuelo, inquietud, y hasta cierto enojo causó en muchos campechanos el conocimiento de las cifras que el próximo gobierno federal destinaría desde su nueva Secretaría de Bienestar Social para el combate a la pobreza en Campeche.
Al contemplar la tabla correspondiente, de inmediato se comparan las cifras con el de mayor asignación, en este caso, el Estado de México, cuyo presupuesto de más de cuarenta y seis mil millones de pesos contra los casi mil quinientos del nuestro, mueven de inmediato a la alarma y a la especulación.
El gobernador Moreno Cárdenas, como es su costumbre, salió al paso de los rumores. De inmediato aclaró que este tipo de estudios se realizan tomando en cuenta factores como la densidad de población y el grado de marginación por entidad. Resulta lógico.
El Estado de México, la referencia, cuenta con una colectividad de más de dieciséis millones de personas, y una comunidad vulnerable considerablemente superior en número al total de los novecientos mil habitantes de esta entidad. Colima y Baja California Sur, tienen una población semejante a Campeche. La de Zacatecas es ochenta por ciento mayor. Sus presupuestos; sin embargo; guardan semejanzas.
Las palabras del gobernador fueron tranquilizadoras. Alejandro Moreno sabe que el éxito de la inversión por estado depende en buena medida de la habilidad para gestionar de sus gobernadores, y para nadie es desconocida su capacidad y su persistencia en ese tema.
El otro factor que incide, la actitud y proactividad de los representantes federales. En el caso nuestro, con Rocío Abreu, Aníbal Ostoa, Carlos Martínez, José Gómez, Pablo Angulo y los demás puestos de acuerdo, se auguran buenos tiempos. Parafraseando al gobernador, en el próximo gobierno, “a Campeche le va a ir muy bien”. 

El Censo para el Bienestar 
Poco a poco, pero los mexicanos debemos acostumbrarnos a las consultas a la población. De momento sin sustento legal; más adelante, normadas por un Congreso mayoritariamente integrado por legisladores del partido próximo a tomar posesión del ejecutivo.
La consulta por el nuevo aeropuerto de la que hablaremos en otra ocasión es muestra de ello. En días pasados, el Censo por  el Bienestar, cuya realización hizo arquear las cejas a muchos campechanos, sobre todo a los que saben de política.
En la aplicación del censo intervinieron conocidos y hasta polémicos dirigentes de un partido en especial, apartándose de la propuesta del presidente electo de que,  no hay que mezclar lo político con los programas oficiales federales y con la labor partidista”. De eso se quejaron muchas veces en contra del PRI.
Hay que recordar que el próximo gobierno federal obtuvo el triunfo en las elecciones a base de promesas atractivas a la población, entre ellas, la disminución a los precios de los energéticos.
En atención a lo anterior, no sería nada extraño que a partir del primer día de diciembre, la sociedad empiece a presionar para la realización de una consulta que determine la disminución o desaparición del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS), causa directa de los altos precios de los combustibles. 

"Tirar la toalla" 
A punto de tirar la toalla por la falta de liquidez económica”; de esa manera calificaron los propietarios del transporte colectivo la situación que viven. Aseguran que las medidas que se proponen como retirar parte de las numerosas unidades del servicio no es una buena opción, prefieren el aumento de tarifas.
Calles en mal estado, combustibles caros, altos costos de insumos, pero también, el mal estado de los autobuses, es parte de la problemática. Recordemos que justo al concluir la pasada administración, hubo un incremento al pasaje con el compromiso de mejorar el servicio, lo que al fin de cuentas no se dio.
Antes que inclinarse por la unilateral medida de lastimar la economía popular, gobierno y prestadores del servicio deben explorar novedosas alternativas. Tal vez unidades de mayores y mejores especificaciones en lugar de tanto vehículo “ligero”.
Con la mejora de las vialidades en curso, podría ser una opción válida. Lo que no es válido es afectar más a la población.

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