Concebido a inicios del siglo diecinueve, en un principio como método para el estudio del pensamiento de los filósofos greco latinos, hoy día, el humanismo es cualquier
concepción que pone en el centro mismo de su intención al ser
humano.
Y
es posible, por supuesto que sí, anteponer al individuo sobre cualquier
actividad política, técnica, científica,
o de cualquier índole, que en su perjuicio modifique su entorno, su conducta, su
desarrollo social y humano, así como su supervivencia y la de su familia.
Qué bueno que así lo está entendiendo la
administración estatal recién instalada, y de ello dio muestra el gobernador en días previos, cuando declaró que: “Hay que oír a todos, si la mayoría quiere
que se haga, se hace. Si no se hace este año o el otro, se entregará a la nueva
administración del 2021 y decidirán lo mejor”.
Decisión
trascendente, sintomática de un nuevo estilo de gobernar. Esto no quiere decir
que las cosas se estuvieran haciendo mal. No pueden estarlo si antes de llevar a cabo una
acción, material o inmaterial, se realizan estudios técnicos, financieros y
de factibilidad. No obstante, pocas veces se pregunta a la gente si está de
acuerdo con su ejecución.
El
gobernador Aysa se refería a la proyectada obra vial que resolvería en definitiva y por muchos años el nudo vehicular en el cruce
de las avenidas Patricio Trueba y Luis Donaldo Colosio. Actualmente, se transita
como sea; sin embargo; con el crecimiento de la ciudad, de la población y del
mismo “parque vehicular”, ese crucero será de alta prioridad.
Dos cuellos de botella se forman en “La Colosio”, antes del monumento
al sacrificado candidato y después del cruce con la “Central”. A partir de ambos, la
ancha y bella avenida se estrecha con todos los riesgos y molestias. Caótico el
cruce, y sin duda se complicará al paso de los años, no hay la menor duda, a
menos que se implemente algún tipo de plan emergente.
Sin
embargo, y es ahí donde cobra relevancia la idea del humanismo aplicado a la
política y a la administración pública, el gobernador decidió escuchar a la
gente del rumbo, conocer su opinión, para saber si tienen la razón y sus argumentos son
de peso.
Los vecinos están en lo cierto cuando afirman que la construcción del drenaje bajó sus ventas o disminuyó la demanda de sus bienes y servicios,
mermó su capital, y a veces los obligó a contraer deudas de las que apenas
empiezan a recuperarse. Un nuevo golpe, aseguran, sería mortal para su economía,
en muchos casos de supervivencia.
Y
vino la reflexión, los escuchó la nueva administración, y en un hecho desacostumbrado, se
aplicó el humanismo por encima de la política y la técnica. Y vino la repuesta
de don Carlos Miguel Aysa González, afirmando que “Estamos en el preciso momento de replantear
qué obras se van a realizar…”. También que: “… se va a atender la necesidad de cada pueblo, no el gusto del gobernador
o de un funcionario, sino lo que el pueblo necesita”.
Al
parecer la obra va a esperar. Aguardará a que los comerciantes se recuperen, tal
vez a que el crecimiento obligue a la edificación, ya sea en la próxima o en otra administración, nadie puede asegurarlo. Lo que si puede afirmarse
es lo que se señala en el título mismo de esta colaboración: estamos ante un
gobierno y un gobernante con un nuevo estilo -propio y muy personal-, que antepone a la gente sobre cualquier actividad
oficial.
Aysa González, en el breve tiempo de su mandato, está demostrando ser un
gobernante humanista, un hombre que se complace con el trato con la gente; que disfruta el saludo de mano y el abrazo con un diputado o con un
presidente municipal, sin importar de qué partido hubieran surgido. Igual lo hace con los campesinos, los ganaderos,
los industriales, los profesionistas o los comerciantes.
El afable mandatario lo
mismo disfruta saludar y responder a los muchachos de la prensa que a la gente que se encuentra a
su paso o en los actos a los que acude. Queda para la anécdota del humanismo y
del nuevo estilo, el saludo de “dame cinco” a través del balcón de su
escuela, de una fracción de lo más tierno de la sociedad, de
su mayor tesoro, la niñez campechana.
Esto es humanismo ¿O no lo es?
La campaña priísta y las
malas artes
La búsqueda del voto inició. Al parecer, solamente dos planillas lograron el registro: la de la ex gobernadora yucateca y, por supuesto, la de nuestro paisano, el ex gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.
Lo que son las cosas, apenas y se retiraba el señor Narro y cesaban sus denuestos y pataleos, y ya empezaba una nueva campañita, con el deleznable propósito de infligir más daño al Partido Revolucionario Institucional que, no es un secreto, vive tiempos difíciles y complicados.
Hasta ahora no ha habido respuesta puntual a los agravios. Hasta este momento, el agraviado no ha hecho uso de su derecho de réplica, ni ha comentado cosas de su rival. Y no porque no las merezca o no se sepan, sino porque sabe que el daño lo recibiría directamente su partido.
El PRI no sólo necesita, está urgido de un nuevo aliento de democracia; además; exige una dirigencia que conjugue conocimiento pleno de sus bases y estructuras, carisma, liderazgo, experiencia, firmeza, simpatía, juventud y auto confianza.
Alejandro moreno cárdenas tiene de todo eso en abundancia. Posee carácter para enfrentarse a cualquier reto, y para convertir al PRI en una oposición que sin perder el respeto por sus oponentes, ponga en primer plano el interés supremo de México y de Campeche.
En resumen, una dirección que dé prioridad al mandato del priísmo nacional sobre el simple interés personal de ciertos personajes que solamente quieren convertir los cargos y candidaturas en un gran negocio.
Mientras tanto, priistas impacientes y actores interesados, atribuyen a una supuesta apatía la aparente inacción de la dirigencia estatal. A este respecto, hay que recordar que con base en la convocatoria, ningún órgano de su estructura podrá realizar actos o pronunciamientos públicos a favor o en contra de alguna fórmula o candidato.
Si a esto nos atenemos, la actitud de la aspirante originaria del estado vecino, rompe con las reglas del juego y en su condición de cabeza de fórmula, no es remoto que pudiera hacerse acreedora a alguna sanción bien merecida.
La búsqueda del voto inició. Al parecer, solamente dos planillas lograron el registro: la de la ex gobernadora yucateca y, por supuesto, la de nuestro paisano, el ex gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.
Lo que son las cosas, apenas y se retiraba el señor Narro y cesaban sus denuestos y pataleos, y ya empezaba una nueva campañita, con el deleznable propósito de infligir más daño al Partido Revolucionario Institucional que, no es un secreto, vive tiempos difíciles y complicados.
Hasta ahora no ha habido respuesta puntual a los agravios. Hasta este momento, el agraviado no ha hecho uso de su derecho de réplica, ni ha comentado cosas de su rival. Y no porque no las merezca o no se sepan, sino porque sabe que el daño lo recibiría directamente su partido.
El PRI no sólo necesita, está urgido de un nuevo aliento de democracia; además; exige una dirigencia que conjugue conocimiento pleno de sus bases y estructuras, carisma, liderazgo, experiencia, firmeza, simpatía, juventud y auto confianza.
Alejandro moreno cárdenas tiene de todo eso en abundancia. Posee carácter para enfrentarse a cualquier reto, y para convertir al PRI en una oposición que sin perder el respeto por sus oponentes, ponga en primer plano el interés supremo de México y de Campeche.
En resumen, una dirección que dé prioridad al mandato del priísmo nacional sobre el simple interés personal de ciertos personajes que solamente quieren convertir los cargos y candidaturas en un gran negocio.
Mientras tanto, priistas impacientes y actores interesados, atribuyen a una supuesta apatía la aparente inacción de la dirigencia estatal. A este respecto, hay que recordar que con base en la convocatoria, ningún órgano de su estructura podrá realizar actos o pronunciamientos públicos a favor o en contra de alguna fórmula o candidato.
Si a esto nos atenemos, la actitud de la aspirante originaria del estado vecino, rompe con las reglas del juego y en su condición de cabeza de fórmula, no es remoto que pudiera hacerse acreedora a alguna sanción bien merecida.
... Y ALGO MÁS
El libro “Metas”, y la proeza de un campechano
Brian Tracy, un orador público motivacional, presidente de su propia CEO, resume en unas cuantas líneas el contenido de su pensamiento: Anote sus metas, haga planes para alcanzarlas y trabaje sobre esos planes cada día, sin excepción.
Lo habrá hecho así un campechano aventurero que, despacio, pero seguro, regresa de cumplir una meta y un sueño. Feliz retorno a casa a Manolo Cruz, quien montado en su moto “La Negra”, ha recorrido miles de kilómetros desde Campeche hasta donde comienzan los sueños y termina el Continente.
El delicado tema de la migración
La
letra se convirtió en realidad: se instaló la denominada Guardia Nacional. En
su arranque estuvo presente el gobernador Carlos Miguel Aysa González para ser
testigo de este hecho trascendente, y polémico a la vez.
Trascendente,
porque agrupa corporaciones que se encargaban desde la investigación de delitos
hasta el control del tráfico en
carreteras. Polémico, porque desde su planteamiento se cuestionó si su
formación y hasta su mando serían militarizados o civiles.
Polémico
también, porque su debut se da primordialmente en la contención de flujos
migratorios procedentes de Centro América, del Caribe, y hasta de otras
latitudes y continentes. La tradición hospitalaria mexicana no sólo los había
permitido, de alguna manera los había auspiciado, aunque no en la cuantía de los
últimos tiempos.
Especial
la colaboración de corporaciones locales, porque con los nuestros, siempre cuestionamos
la participación de policías norteamericanos, como aquel tristemente célebre
sheriff Arpaio de Maricopa, y los grupos clandestinos “caza inmigrantes” de
Arizona y Texas. El libro “Metas”, y la proeza de un campechano
Brian Tracy, un orador público motivacional, presidente de su propia CEO, resume en unas cuantas líneas el contenido de su pensamiento: Anote sus metas, haga planes para alcanzarlas y trabaje sobre esos planes cada día, sin excepción.
Lo habrá hecho así un campechano aventurero que, despacio, pero seguro, regresa de cumplir una meta y un sueño. Feliz retorno a casa a Manolo Cruz, quien montado en su moto “La Negra”, ha recorrido miles de kilómetros desde Campeche hasta donde comienzan los sueños y termina el Continente.

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