Ciertamente
que la señora Rosario Robles Berlanga no se encuentra entre los personajes con
mayor cantidad de simpatías entre los mexicanos. Se le recuerda en especial por
una caracterización romántico-novelesca con tintes adolescentes, y su papel
protagónico en el enredo político conocido como "compló".
Sin
embargo, el peso específico de la dama ubica su caso entre los más sonados, si
no es que el más mencionado desde aquel que involucró a un personaje de la
talla del ingeniero Jorge Díaz Serrano. En esa vieja historia, asuntos
relacionados con naves al servicio de Petróleos Mexicanos y otras cosas,
borraron del mapa político al más conocedor en cuestión de energéticos.
De
la señora Robles se afirma que es responsable, acaso por omisión, del desvío de
un cifra de por lo menos cinco mil millones de pesos durante su paso por las
secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y Desarrollo Social,
durante el gobierno del licenciado Enrique Peña Nieto.
En
apariencia, la ex funcionaria guardó silencio sobre el millonario asunto; ahora
asegura que dio aviso oportuno al presidente, y también a su relevo en la
Sedesol. Cobra relevancia su afirmación si nos atenemos a que su sucesor, a la
postre candidato “externo” a la presidencia, llegó al cargo en un intento de
“bañarlo de pueblo” y procurarle alguna aceptación entre los priístas que en
buen número nunca dejaron de verlo como un advenedizo.
En
descargo de la antes poderosa mujer, tenemos que reconocer que el anterior
director de Pemex, profundamente inmerso en los entretelones del expediente
Odebrecht, con una orden de aprehensión y una ficha roja de la Interpol a
cuestas, anda a salto de mata, pero libre. Robles, “con las faldas bien
puestas” -como afirma-, decidió enfrentar aquí el proceso, desafortunadamente
para ella, bajo prisión preventiva oficiosa.
La
acción, según la defensa, resulta exagerada por la inexistencia -todavía- del
presunto delito en el catálogo de ilícitos graves, y en consecuencia, el juez
pudo otorgarle la libertad caucional. En otro caso, dictar alguna otra medida
cautelar, como el arraigo domiciliario, para enfrentar el proceso en libertad.
A
cierta distancia, es difícil afirmar si el juez se excedió al no obsequiar la
libertad parcial por no existir inminente riesgo de evasión. Queda claro que
una de las finalidades de la justicia es, independientemente de la magnitud del
acto anti jurídico, investigar para detener, y no detener para investigar. Con
el atenuante de que doña Rosario simplemente se entregó para responder y no
hizo ningún intento por escabullirse.
Lo
previsible, y sobre todo deseable es que sean llamados a comparecer personajes
grandes y pequeños. Enfrentarse al juzgador los cercanos a la señora Robles;
titulares y subalternos de los órganos internos de control de las secretarías
afectadas y los de la Función Pública durante el paso de la involucrada; y, por
supuesto, el ex candidato y hasta el propio ex presidente. Algo podrían
aportar.
En
la investigación no debe quedar de lado el paquete de rectores y ex rectores de
los altos centros de estudios, todas las empresas reales o ficticias, y también
los numerosos presta nombres que a través de la tristemente célebre
"Estafa Maestra", hincaron el diente al enorme pastel fruto de la
corrupción. Los que al parecer se embolsaron enormes cantidades que hasta hoy
parecen esfumadas. Dejar sola a la señora no sería un acto jurídicamente
correcto y mucho menos éticamente justificable.
En
cambio, con el aporte voluntario o a base de presiones de los mencionados y
algunos más que pudieran surgir en el camino de la justicia ciega y sin
matices, tal vez podría recuperarse todo o parte de lo indebidamente dispuesto,
más las sanciones económicas y penas corporales que se sucedan.
Podría
darse lugar también, que no quepa ninguna duda,
al surgimiento de algunas cosas
fuera de lo común, asuntos extraños que muevan a la curiosidad y al morbo. A los
mexicanos, ya se sabe, les encantan las sorpresas.
La elección en el PRI ya es
historia
El
Partido Revolucionario Institucional concluyó el proceso de elección de su
nueva dirigencia. La Comisión de Procesos Internos entregó la constancia que acredita
como ganadores a Alejandro Moreno Cárdenas y Carolina Viggiano Austria, y éstos
rindieron la protesta de rigor el último domingo.
En
otra colaboración comentamos que, tras esos momentos, comenzaría la selección
de quienes ocuparán las diversas
secretarías de su Comité Ejecutivo Nacional. También, iniciaría el camino de la
cicatrización de las heridas, deliberada o accidentalmente producidas durante
la campaña.
Claro
está que lo anterior incluiría el acercamiento, el estrechón de manos y el
abrazo a las dos candidatas rivales, Lorena Piñón e Ivonne Ortega.
Principalmente a esta última, quien, igual que lo hizo durante todo el proceso,
trataba de enturbiarlo para complicarlo.
Y
es que, tratándose de una elección, interna o constitucional, el perdedor por
diferencia marginal de votos, tiene no sólo el derecho, hasta la obligación de
manifestar su descontento. Como estrategia, como recurso para revertir
resultados o como presión para obtener algo a cambio. Es válido, sin embargo,
con una diferencia tan abismal, pretenderlo resulta absurdo.
Al
parecer así lo entendió Ivonne Aracely y mejor se decidió por renunciar a su
militancia que si se observa, le fue muy productiva. Su activismo priista la
llevó de la alcaldía de su pueblo natal a la diputación local y federal, a la
senaduría, y finalmente a la gubernatura de su estado. Quiso la presidencia de
la República, pero se conformaba con la de "su" partido.
Ya
no tiene razón alguna para golpetear a su antiguo partido o a su nueva
dirigencia. Tampoco tiene la dirigencia porqué buscar el acercamiento. Tal vez encuentre
una oportunidad en algún espacio político existente o cree uno a su conveniencia,
no sería la primera ni faltará quien le crea. Puede escalar sobre otras espaldas
si le resulta conveniente. Podría ser, todavía es joven. … Y ALGO MÁS
Comparecencias y Jornadas, actos republicanos
A partir del siete, actos de acendrado corte republicano se vivieron en Campeche tras la ceremonia del informe y el discurso del gobernador. Para ampliar o bien aclarar cualquier duda que por espacio o tiempo hubiera quedado pendiente, se realizaron las comparecencias de funcionarios de la administración en la sede del Legislativo.
Enseguida y relacionadas con el mismo tema, las Jornadas de Transparencia en los municipios, siempre encabezadas por el gobernador. Por cierto que, en todas ellas y en algunas otros actos, se vio un jefe del ejecutivo alegre y entusiasta. Más que presidir, Carlos Miguel Aysa González participó en los eventos como un ciudadano más entre los asistentes.
El mandatario campechano, lo mismo bailó con mucho ritmo y entusiasmo en Calkiní, que coreó las canciones interpretadas por Manny Balmes y Alfonso Carrillo en el Cine Morón de Palizada. Alegre y republicana actitud.
Vuelve la calma al CDE del PRI
Concluido el frenético proceso que llevó a Alejandro Moreno y a Carolina Viggiano a la Presidencia y la Secretaria General del PRI, la entrega de la constancia de mayoría por la Comisión de Procesos Internos y la toma de protesta, la calma retorna al partido, al menos en Campeche.
La directiva que presiden Jorge Lazo e Hilda Rodríguez, durante la campaña no se apartó en ningún momento de los lineamientos del Comité Nacional, que dispuso una actitud imparcial, sin promocionar ni opacar a ningún candidato.
So pena de una indiscreción, un tiempo más al frente de la experimentada dirigencia local sería de gran apoyo a la tarea que Alejandro y Carolina se han echado a cuestas.
Recuperar espacios y convertir al Revolucionario Institucional en una oposición audaz y combativa no es cosa de improvisaciones. Ganar otra vez elecciones es un serio reto, y los próximos comicios no se encuentran nada lejos.

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