Las propuestas de
Andrés Manuel López Obrador como candidato, resultaron convincentes para
treinta millones de electores, más de los necesarios para obtener el triunfo.
Ni la arrogancia de Anaya, ni la indefinición política de Meade, menos las
bravuconadas de Rodríguez -todos juntos-, resultaron suficientes para alcanzar la
mitad de los sufragios.
Ya instalado en
el poder, hay que reconocerlo, el presidente, como lo hizo el anterior, en mayor o menor medida, está
apoyando a Campeche. Peña siempre fue sensible a sus reclamos, y aunque se
trató de una ilusión momentánea, delineó el camino para la instalación de las
Zonas Económicas Especiales que fueron eso, ilusión que se desvaneció en el
aire.
López Obrador las
desapareció de un plumazo. A cambio propuso lo que las supliría y a su juicio,
hasta con ventaja. Habría recursos adicionales al presupuesto, se ubicaría
Pemex en Ciudad del Carmen, y se construiría el Tren Maya. Lo primero se está
haciendo y lo segundo no se concreta. Lo último es sometido a fuertes presiones
locales y foráneas.
Hay que decir
que aunque oficialmente empezó a ejercer el cargo el anterior primer
día de diciembre, desde la transición era un temido presidente de facto al que
nadie osaba contradecir. Si algo hay que
reconocerle, es su decisión y su firmeza, hasta terquedad de borrar todo
vestigio de anteriores administraciones. Como una obsesión personal, no quiere
saber nada de los "neoliberales”, los "fifís" y los "conservadores”.
A cambio, prometió
pacificar al país en unos cuantos días; mejorar la economía y resolver los
problemas en un solo acto de gobierno; regresar el ejército a sus cuarteles; crear
la Guardia nacional y derogar la Reforma Educativa. De todos ellos, sólo los
dos últimos han sido consumados. La GN está formada, aunque por presión del
vecino del norte, se destina buena parte a cuidar la frontera sur y evitar la
migración centroamericana.
Y surgieron hechos desacostumbrados e inéditas crisis. Vino el desafortunado accidente en el que perdieron la
vida la gobernadora de Puebla y su esposo, un influyente senador. Luego el
trágico suceso de Tlahualilpan, Hidalgo, el pavoroso incendio y la explosión
que cobró muchas vidas a unos días de proclamarse el combate al huachicol. Enseguida,
la escasez de gasolina en todo el país.
Luego la
sangrienta matanza perpetrada en la ciudad de Minatitlán, con la que inició una
escalada de violencia que se ha ido generalizando. A pocos meses de
ofrecer la pacificación total al influjo de su palabra, hemos llegado a un
punto muy grave y a los tiempos más violentos de la historia reciente.
La economía no crece para seguir apoyando a los pobres; el Tratado Trilateral no se firma; la inseguridad va en aumento; sólo hay una persona en prisión y la mayoría de los saqueadores, ex funcionarios y líderes corruptos, siguen gozando de cabal salud y en absoluta libertad.
La economía no crece para seguir apoyando a los pobres; el Tratado Trilateral no se firma; la inseguridad va en aumento; sólo hay una persona en prisión y la mayoría de los saqueadores, ex funcionarios y líderes corruptos, siguen gozando de cabal salud y en absoluta libertad.
Para paliar la
reiterada crisis, el presidente ha lanzado sus proyectos de infraestructura: el Tren
Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía. El Nuevo
Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tras el anuncio de que sería
ejemplo a nivel mundial, fue borrado del mapa con el
argumento de actos de corrupción y haber sido planeado sobre terrenos
inundables.
López Obrador ha
cumplido su palabra de crear y fortalecer programas asistenciales que
distribuyen dinero entre adultos mayores, discapacitados, jóvenes que construyan
el futuro y campesinos que siembren tierras ociosas. A cambio, se redujeron
recursos al campo, se cancelaron programas sociales y se ha despedido a miles
de trabajadores, muchos que votaron por la Cuarta Transformación.
El presidente
sigue impasible en su proyecto, mientras han estallado nuevas crisis, como el
fallido operativo de Culiacán que puso en evidencia a las autoridades
ordenadoras y en serio peligro a los militares y sus familias. Luego, el caso
le Barón, y lo más grave, que ahora los Estados Unidos y su
presidente amenacen con declarar actos de terrorismo y enfoquen sus recursos
tecnológicos para combatirlos.
Los mexicanos no quieren ver hollado su territorio y su soberanía. Saben que los combates ya no son con soldados pie a tierra. Ahora se usan drones, aviones no tripulados, bombas teledirigidas, moscas espías, y todo aquello que la imaginación y la ciencia ficción pueden concebir. Nadie quiere víctimas del “colateral damage”, ni que se confunda una inocente celebración entre compadres con un aquelarre de violentos. Los mexicanos quieren seguir viviendo en paz, como siempre, ni más ni menos.
Marcelo Ebrard, un súper secretario
Los mexicanos no quieren ver hollado su territorio y su soberanía. Saben que los combates ya no son con soldados pie a tierra. Ahora se usan drones, aviones no tripulados, bombas teledirigidas, moscas espías, y todo aquello que la imaginación y la ciencia ficción pueden concebir. Nadie quiere víctimas del “colateral damage”, ni que se confunda una inocente celebración entre compadres con un aquelarre de violentos. Los mexicanos quieren seguir viviendo en paz, como siempre, ni más ni menos.
Marcelo Ebrard, un súper secretario
Como si en México
existiera un vicepresidente, más aún, un primer ministro o tal vez un canciller
-aunque lo es- al estilo de la poderosa Alemania, el titular de la Secretaría
de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard
Casaubón, se ha convertido en el funcionario más escuchado por el presidente
López Obrador, tanto en los temas de su competencia como en los de la política
interior del país.Basta para
convencerse la manera en que lo mira y el modo en que lo escucha cuando el
funcionario hace uso de la palabra a solicitud del primer mandatario. Siempre
serio, meticuloso, con apuntes precisos, con
documentos probatorios, con mucha seguridad y aplomo y un discurso tan
breve como puede y tan articulado como debe ser.Recordemos que
durante el desacuerdo por el indiscriminado flujo migratorio a través del
territorio mexicano hacia Estados Unidos, aunque se trataba de una potestad
exclusiva de la Secretaría de Gobernación, ahí estuvo nuestro Canciller. Igual
en la compra de pipas para paliar la escasez de combustible, atribución de
Pemex y de la Secretaría de Energía.
En el cuestionado
y abusado asilo al sudamericano Evo Morales tras una serie de peripecias por su
destierro y la falta de colaboración de otros países de la región, fue Ebrard
quien asumió el caso y con una palmadita cariñosa en el rostro como afectuosa
advertencia, recibió al boliviano que arribaba dispuesto a hacer uso de nuestro
territorio y nuestro presupuesto para organizar su retorno belicoso a las altas
tierras andinas.
Está en la discusión
del Tratado trilateral, y en la más reciente amenaza, la de una intervención
norteamericana a territorio nuestro para “cazar” terroristas, en contra de la
Doctrina Estrada y en favor de la Doctrina Monroe que prevé una “America for
the americans”, es decir, el Continente Americano para la potencia del Norte
¡Ni más ni menos!Ante la visión de
un hombre culto, inteligente, político fino, espléndido diplomático educado en
el servicio público al estilo del inolvidable ideólogo y, -ese sí- de
izquierda, Manuel Camacho Solís, el todavía joven Ebrard ya es visto como un
serio rival por algunos gamberros investidos de poder político y económico.
Esperemos que no
se refleje nunca en ataques a su persona, porque si algo tiene el Canciller
además de inteligencia y capacidad, es la más absoluta lealtad a su
proyecto y, en recompensa, está asumiendo tantas funciones que, con mucho
respeto, solamente le está faltando en este momento, bendecir niños, cantar en
novenas y posadas y vender mole y pozole los domingos.
… Y ALGO MÁS
Entrega de aparatos funcionales y apoyos
económicos
Una vez concluida
la etapa de atención a las invitaciones recibidas de los municipios que la
llevó a recorrer el estado asistiendo a los informes de las presidentas de los
DIF municipales, y también de rendir el propio, la señora Victoria Damas de
Aysa, retomó el ritmo de sus actividades cotidianas al frente del patronato del
DIF estatal.
Como es práctica permanente
en sus trabajos de gestión, tocó esta vez a gente del mar, a quienes entregó
ciento cuarenta y cuatro aparatos funcionales en los que se invirtieron más de
ciento siete mil pesos del programa de Aprovechamiento Sustentable de la Pesca.
También, y de manera simbólica, entregó casi un cuarto de millón de pesos en
apoyo a grupos vulnerables del mismo sector pesquero.
“Continuemos trabajando en equipo, de forma
cercana y armónica, alentados por el mensaje de servicio a la sociedad que
promueve mi esposo, el Gobernador Carlos Miguel Aysa González” afirmó la señora
Victoria, al tiempo que agradeció al titular de la Secretaría de Pesca y
Acuacultura, Raúl Armando Uribe Haydar por la muestra de solidaridad. Reconoció
al doctor Orlando Alvarado Rivadeneyra, director del Patronato de la
Beneficencia Pública del Estado, por los dispositivos entregados gratuitamente
para mejorar la movilidad y la calidad de vida de la gente del sector.
Obras buenas
encaminadas a apoyar a gente buena y trabajadora que contribuye a proporcionar
alimentos a la población, es y será siempre de las acciones sencillas que
distinguen a la gente noble y sencilla.

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