domingo, 8 de diciembre de 2019

DE MUCHO, UN POCO/Merecido reconocimiento


Los nacidos la primera mitad del siglo anterior, quizá a inicios de la segunda, conocedores por propia vivencia de la historia del Campeche nostálgico, habrán oído hablar de Joaquín Álvarez Ordóñez. Más conocido como el diseñador y constructor de la nueva basílica edificada a consecuencia del avanzado deterioro del recinto oficial de la morenita “Patrona de México”.
Corría el primer año de la década de los sesentas cuando José Ortiz Ávila regresó a Campeche después de una prolongada ausencia y de saberse casi nada de su larga carrera profesional, política y militar. Ortiz Ávila venía como candidato a la gubernatura, con amplios conocimientos de la industria de la construcción y de lo que era la modernidad.
Ya gobernador e instalado en el Palacio de Gobierno ubicado frente al parque principal, Ortiz  incorporó a su equipo de trabajo a Álvarez Ordóñez. Arquitecto de profesión, de inmediato y con la acción de la demoledora picota, inició el derrumbe del edificio gubernamental, y de inmediato también, la construcción de un nuevo edificio sede.
La administración del profesor, licenciado  y coronel José Ortiz Ávila, situada entre las de Alberto Trueba Urbina y Carlos Sansores Pérez -para mayor precisión, de mil novecientos sesenta y uno a mil novecientos sesenta y siete-, fue prolija en obra pública. La faceta de constructor del gobernante y el apoyo del arquitecto Álvarez, dio a Campeche, pero principalmente a la Ciudad Capital, un nuevo aspecto. Muchas obras subsisten y lucen impecables a pesar del tiempo.
Tal vez Álvarez Ordóñez se inspiró en los diseños de la singular ciudad de Brasilia, edificada a modo y bajo las más estrictas normas técnicas y urbanísticas que permitía la robusta economía de la potencia industrial que era el país sud americano. Como aquella ciudad,  Campeche se orientaba al futuro por la forma y el diseño de su naciente infraestructura.
Aquí, adelantados a su época, surgieron majestuosos, entre otros, el monumento al Resurgimiento, la Plaza de la República, la Avenida De los Gobernadores, la Fuente del Progreso, el mercado Pedro Sáinz de Baranda y su espectacular Sombrilla, el Palacio de Gobierno y el edificio de la Cámara de Diputados, inicialmente conocidos como el conjunto del Edificio de los Tres Poderes.
Hasta hace poco casi ignorado -al menos por nosotros-, Álvarez Ordóñez cuenta con una trayectoria que incluye formar parte o presidir asociaciones y sociedades de urbanistas, de especialistas en geografía y estadística, de ex alumnos. Pertenece a organizaciones de ingenieros y arquitectos de México, de algunos países latinoamericanos y de otros continentes.
Egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, profesor de la Maestría de Urbanismo,  Maestro en alta dirección de empresas por el Instituto Panamericano de Alta Dirección en el tema y maestro de Arquitectura con especialidad en Urbanismo en la UNAM. Ahí se tituló con mención honorifica.
Siempre de carácter sencillo y afable, campechano podríamos decir, transcurridas casi seis décadas y cuando ya el arquitecto Joaquín Álvarez Ordóñez era casi desconocido o por lo menos olvidado por los habitantes de esta tierra, se optó por rescatar su nombre para ilustración de las nuevas generaciones y las no tan nuevas.
En vida, como debe de ser,  el gobierno campechano decidió reconocer la obra impresionante del distinguido profesionista, y a iniciativa del gobernador del estado, licenciado Carlos Miguel Aysa González, se propuso el rescate del distinguido mexicano de excelencia en urbanismo y ciudadano del mundo.
La sede del gobierno estatal en la Ciudad de México, fue el recinto en el que la semana anterior, el jefe del ejecutivo entregó al arquitecto Joaquín Álvarez Ordóñez el “Reconocimiento Al Mérito Profesional en Arquitectura y Urbanismo 2019”, por su prestigio a nivel nacional e internacional y “sus amplios aportes al desarrollo y la modernización de Campeche”.
Honrar honra, afirma el dicho popular atribuido al inmortal Martí. Con ello, homenajeado y homenajeador, ponen en alto el nombre de Campeche y dejan claro que los nacidos en esta tierra saben agradecer los servicios que se prestan al estado de Campeche y a los campechanos. 

Concluyó el PRI la renovación de su dirigencia 
Sin mayores sobresaltos, culminó el proceso de renovación del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Estatal. Ricardo Medina Farfán y Galilea Balboa Nieto, han sido acreditados por la Comisión de Procesos Internos del propio CDE que les entregó la constancia que los avala. En unos días más, rendirán la protesta correspondiente en una Reunión Extraordinaria del Consejo Político Estatal, al parecer, la Séptima.
Como se esperaba, hubo otros aspirantes, sin embargo, como suele suceder en el Revolucionario Institucional, con diálogo, con acuerdos, Medina Farfán logró conciliarlos para desembocar en una fórmula de unidad. El resultado, una planilla única, contemplada en la convocatoria aprobada en la Sexta Reunión Extraordinaria del Consejo Político Estatal.
El trabajo que desarrollarán Ricardo Medina y su compañera secretaria general a partir de este fin de mes, será decisivo si el PRI quiere conservar la mayoría que obtuvo en el proceso electoral de mil novecientos dieciocho. Importante si tomamos en cuenta el apabullante triunfo de Morena que lo llevó a la Presidencia de la República, a la mayoría de ambas Cámaras federales, varias gubernaturas, congresos estatales, cientos de presidencias municipales y miles de cargos menores.  A pesar de ello, en Campeche, el tricolor siguió siendo mayoría.
Finalmente, es de reconocerse la efectividad del trabajo desarrollado por Jorge Lazo e Hilda Velázquez, y la limpieza con la que organizaron el proceso electivo ya concluido. Lo anterior ubica a Jorge entre los mejores presidentes que haya tenido el Comité Estatal priista, y de paso, corona una muy larga y comprometida carrera partidista en la que han abundado además de experiencia, absoluta lealtad al partido de los tres colores. 

… Y ALGO MÁS

Liderazgo que distingue 
Generadoras de energías limpias, suele decirse de aquellas plantas que no ensucian ni contaminar. Tan sólo aprovechan los elementos naturales como los torrentes de agua, la fuerza de los vientos y en particular, los rayos solares. Con la participación de modernas y cada vez menos complicadas y cada vez menos caras tecnologías, las energías son aprovechadas en beneficio de la humanidad.
Particularmente la de los rayos del sol que en estados como el nuestro es abundante y gratuita, y puede decirse que existe la mitad del día. Convertir los rayos solares en energía llamada foto voltaica, se está convirtiendo en un recurso aprovechable en buena parte del país donde existe un radiante sol. Campeche en este sentido, es ejemplo nacional.
Durante la semana y en muestra de lo anterior, el gobernador Aysa González puso en servicio lo que se denomina “parque solar número cinco”, como parte del proyecto Kin Transpeninsular de la empresa mexicana Global Solare. Esta obra fotovoltaica compuesta por mil quinientos paneles, genera diariamente dos y medio megawatts; igual a la energía eléctrica que suelen consumir diariamente doscientas casas.
Lo dicho, “por su alto potencial para la generación de fuentes alternas”, Campeche está llamado a ser líder. Según los inversionistas, las condiciones climatológicas, la existencia de suficiente mano de obra calificada y en especial el ambiente de seguridad que se respira en nuestro territorio, hacen de Campeche un potencial líder regional en el desarrollo de “energías limpias” ¡Enhorabuena! 

La belleza del Festival Internacional del Centro Histórico 
Bello y bien organizado el festival anual en el interior del recinto amurallado. El público campechano y los turistas nacionales y extranjeros, disfrutaron de los espectáculos y en especial, caminaron sin temores por el parque, el malecón y las calles y avenidas en las que la paz y la tranquilidad soplan y se respiran con el aire que refresca nuestra Ciudad.

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