Los
nacidos la primera mitad del siglo anterior, quizá a inicios de la segunda,
conocedores por propia vivencia de la historia del Campeche nostálgico, habrán
oído hablar de Joaquín Álvarez Ordóñez. Más conocido como el diseñador y
constructor de la nueva basílica edificada a consecuencia del avanzado
deterioro del recinto oficial de la morenita “Patrona de México”.
Corría
el primer año de la década de los sesentas cuando José Ortiz Ávila regresó a
Campeche después de una prolongada ausencia y de saberse casi nada de su larga
carrera profesional, política y militar. Ortiz Ávila venía como candidato a la
gubernatura, con amplios conocimientos de la industria de la construcción y de
lo que era la modernidad.
Ya
gobernador e instalado en el Palacio de Gobierno ubicado frente al parque
principal, Ortiz incorporó a su equipo
de trabajo a Álvarez Ordóñez. Arquitecto de profesión, de inmediato y con la acción
de la demoledora picota, inició el derrumbe del edificio gubernamental, y de
inmediato también, la construcción de un nuevo edificio sede.
La
administración del profesor, licenciado
y coronel José Ortiz Ávila, situada entre las de Alberto Trueba Urbina y
Carlos Sansores Pérez -para mayor precisión, de mil novecientos sesenta y uno a
mil novecientos sesenta y siete-, fue prolija en obra pública. La faceta de
constructor del gobernante y el apoyo del arquitecto Álvarez, dio a Campeche,
pero principalmente a la Ciudad Capital, un nuevo aspecto. Muchas obras subsisten
y lucen impecables a pesar del tiempo.
Tal
vez Álvarez Ordóñez se inspiró en los diseños de la singular ciudad de Brasilia,
edificada a modo y bajo las más estrictas normas técnicas y urbanísticas que
permitía la robusta economía de la potencia industrial que era el país sud americano. Como
aquella ciudad, Campeche se orientaba al
futuro por la forma y el diseño de su naciente infraestructura.
Aquí,
adelantados a su época, surgieron majestuosos, entre otros, el monumento al
Resurgimiento, la Plaza de la República, la Avenida De los Gobernadores, la
Fuente del Progreso, el mercado Pedro Sáinz de Baranda y su espectacular
Sombrilla, el Palacio de Gobierno y el edificio de la Cámara de Diputados,
inicialmente conocidos como el conjunto del Edificio de los Tres Poderes.
Hasta
hace poco casi ignorado -al menos por nosotros-, Álvarez Ordóñez cuenta con una
trayectoria que incluye formar parte o presidir asociaciones y sociedades de
urbanistas, de especialistas en geografía y estadística, de ex alumnos.
Pertenece a organizaciones de ingenieros y arquitectos de México, de algunos
países latinoamericanos y de otros continentes.
Egresado
de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, profesor de la Maestría de Urbanismo, Maestro en alta dirección de empresas por el
Instituto Panamericano de Alta Dirección en el tema y maestro de Arquitectura
con especialidad en Urbanismo en la UNAM. Ahí se tituló con mención honorifica.
Siempre
de carácter sencillo y afable, campechano podríamos decir, transcurridas casi
seis décadas y cuando ya el arquitecto Joaquín Álvarez Ordóñez era casi
desconocido o por lo menos olvidado por los habitantes de esta tierra, se optó por
rescatar su nombre para ilustración de las nuevas generaciones y las no tan
nuevas.
En
vida, como debe de ser, el gobierno
campechano decidió reconocer la obra impresionante del distinguido
profesionista, y a iniciativa del gobernador del estado, licenciado Carlos
Miguel Aysa González, se propuso el rescate del distinguido mexicano de
excelencia en urbanismo y ciudadano del mundo.
La
sede del gobierno estatal en la Ciudad de México, fue el recinto en el que la
semana anterior, el jefe del ejecutivo entregó al arquitecto Joaquín Álvarez
Ordóñez el “Reconocimiento Al Mérito
Profesional en Arquitectura y Urbanismo 2019”, por su prestigio a nivel
nacional e internacional y “sus amplios
aportes al desarrollo y la modernización de Campeche”.
Honrar
honra, afirma el dicho popular atribuido al inmortal Martí. Con ello,
homenajeado y homenajeador, ponen en alto el nombre de Campeche y dejan claro
que los nacidos en esta tierra saben agradecer los servicios que se prestan al
estado de Campeche y a los campechanos.
Concluyó el PRI la
renovación de su dirigencia
Sin
mayores sobresaltos, culminó el proceso de renovación del Comité Directivo
Estatal del Partido Revolucionario Estatal. Ricardo Medina Farfán y Galilea
Balboa Nieto, han sido acreditados por la Comisión de Procesos Internos del
propio CDE que les entregó la constancia que los avala. En unos días más,
rendirán la protesta correspondiente en una Reunión Extraordinaria del Consejo
Político Estatal, al parecer, la Séptima.
Como
se esperaba, hubo otros aspirantes, sin embargo, como suele suceder en el
Revolucionario Institucional, con diálogo, con acuerdos, Medina Farfán logró
conciliarlos para desembocar en una fórmula de unidad. El resultado, una
planilla única, contemplada en la convocatoria aprobada en la Sexta Reunión
Extraordinaria del Consejo Político Estatal.
El
trabajo que desarrollarán Ricardo Medina y su compañera secretaria general a
partir de este fin de mes, será decisivo si el PRI quiere conservar la mayoría
que obtuvo en el proceso electoral de mil novecientos dieciocho. Importante si
tomamos en cuenta el apabullante triunfo de Morena que lo llevó a la Presidencia
de la República, a la mayoría de ambas Cámaras federales, varias gubernaturas,
congresos estatales, cientos de presidencias municipales y miles de cargos
menores. A pesar de ello, en Campeche,
el tricolor siguió siendo mayoría.
Finalmente,
es de reconocerse la efectividad del trabajo desarrollado por Jorge Lazo e
Hilda Velázquez, y la limpieza con la que organizaron el proceso electivo ya
concluido. Lo anterior ubica a Jorge entre los mejores presidentes que haya
tenido el Comité Estatal priista, y de paso, corona una muy larga y
comprometida carrera partidista en la que han abundado además de experiencia,
absoluta lealtad al partido de los tres colores. … Y ALGO MÁS
Liderazgo que distingue
Generadoras de energías limpias, suele decirse de aquellas plantas que no
ensucian ni contaminar. Tan sólo aprovechan los elementos naturales como los torrentes
de agua, la fuerza de los vientos y en particular, los rayos solares. Con la
participación de modernas y cada vez menos complicadas y cada vez menos caras
tecnologías, las energías son aprovechadas en beneficio de la humanidad.
Particularmente la de los rayos del sol que en estados como el nuestro es
abundante y gratuita, y puede decirse que existe la mitad del día. Convertir los
rayos solares en energía llamada foto voltaica, se está convirtiendo en un
recurso aprovechable en buena parte del país donde existe un radiante sol.
Campeche en este sentido, es ejemplo nacional.
Durante la semana y en muestra de lo anterior, el gobernador Aysa
González puso en servicio lo que se denomina “parque solar número cinco”, como parte del proyecto Kin
Transpeninsular de la empresa mexicana Global Solare. Esta obra fotovoltaica compuesta por mil quinientos
paneles, genera diariamente dos y medio megawatts; igual a la energía eléctrica
que suelen consumir diariamente doscientas casas.
Lo dicho, “por su alto potencial para la generación de fuentes alternas”,
Campeche está llamado a ser líder. Según los inversionistas, las condiciones
climatológicas, la existencia de suficiente mano de obra calificada y en
especial el ambiente de seguridad que se respira en nuestro territorio, hacen
de Campeche un potencial líder regional en el desarrollo de “energías limpias”
¡Enhorabuena!
La belleza del Festival
Internacional del Centro Histórico
Bello y bien organizado el festival anual en el interior del recinto
amurallado. El público campechano y los turistas nacionales y extranjeros, disfrutaron
de los espectáculos y en especial, caminaron sin temores por el parque, el
malecón y las calles y avenidas en las que la paz y la tranquilidad soplan y se
respiran con el aire que refresca nuestra Ciudad.

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