Primitivamente, las enfermedades eran consideradas producto de la ira de
entes divinos que disponían castigos al mal comportamiento de los mortales,
incluyendo el incumplimiento de sus deberes de culto. Para aplacarlos, se
hacían ofrendas que podían comprender sacrificios de seres humanos.
Lo que no se ve pero puede sentirse, es a lo que comúnmente más se teme. Entre
ellos, los micro organismos, de los que el médico argentino Gustavo Lopardo dice:
"Los virus y las epidemias seguirán
surgiendo y acompañarán a la humanidad en el transcurso de su historia, pero el
hombre seguirá poniendo sus esfuerzos para ir superándolas”.
Su identificación data del siglo diecisiete con el microscopio, invento
atribuido al inglés Zacharias Janssen, pero más al holandés Anton van
Leeuwenhoek (Liuvenjá), por los malos antecedentes del primero. Como sea, vino
a desmitificar el tema, a ubicar las diminutas formas como causantes de
patologías, y planteó estrategias de cura o prevención.
La primera
pandemia -la peste negra- tuvo lugar el siglo catorce, y a su paso exterminó la tercera parte de la
población europea, algo más de doscientos millones de personas. La viruela en
dos etapas los siglos dieciséis y veinte, ha sido la más mortífera con trescientos cincuenta
millones. Fue la primera en suelo azteca, conocida como hueyzáhuatl o
hueycocoliztli. En dos meses diezmó un tercio de la población y facilitó la
conquista.
El sarampión, arrasó
con casi todos los niños de la primera mitad del siglo anterior. La enfermedad epidemiológica más antigua, conocida
miles de años antes del nacimiento de Cristo y regada por los legionarios
romanos en los territorios de sus conquistas, terminó con la vida de más de
doscientos millones de personas. En la actualidad y pese a las vacunas, mueren
cientos de miles por la rebeldía de los anti vacunas.
Curioso, el sarampión del siglo veinte tenía un trato muy peculiar, la “variolización”,
que consistía en acercar los niños sanos a los enfermos y a sus ronchas y
costras, con el ánimo de “pasarlo de una vez”, y lograr lo que ahora se conoce
como ”inmunidad de rebaño”.
Ya se había practicado con la viruela, y en muchos casos los resultados
fueron funestos. En mil setecientos noventa y seis, el médico inglés Edward Jenner,
tras numerosos estudios, con constancia y método, pero también con audacia, logró
aplicar la primera vacuna de la historia de la medicina, precisamente
contra la viruela, hasta lograr su erradicación.
Ahora mismo, agobiados por la presencia de la agresiva pandemia de
Covid-19 surgida de un mercado de la ciudad de Wuhan en China, la mayor parte
de los países del mundo con una industria farmacéutica avanzada, se encuentran
concentrados en la creación de una vacuna contra el virus causante de la
enfermedad.
Varios países, entre ellos Inglaterra, Estados Unidos y Rusia, reportan
avances y adelantan la producción masiva del antiviral a partir de fines de
este año. Imposible precipitarlo como lo hiciera Jansen para no exponer vidas con
el clásico método de la prueba y el error.
Lo que llama la atención es la disparidad en el uso de fármacos para el
tratamiento de los infectados en estado crítico. Se ha hablado del Remdesivir, de
la Ivermectina y de la Hidrocicloroquina que, en casi todos los casos, la Organización
Mundial de la Salud se ha pronunciado en contra de su uso.
Sin embargo, desde hace algunas semanas, la OMS está dando mucho énfasis
al antimicótico Dextametasona, de uso muy común por los médicos rusos por su
efectividad y porque según algunas voces conocedoras, disminuye hasta en un
treinta y cinco por ciento el índice de mortalidad de los pacientes graves.
El medicamento, además de efectivo, es de muy bajo precio, lo que no
causaría graves daños al erario, e incluso a la economía de los afectados si lo
adquirieran por su cuenta. No tengo
datos o no los encuentro de si ya se está usando masivamente en México, pero si
la OMS lo pondera y Rusia lo está usando abiertamente, puede ayudarnos a
emparejar un poco las cifras de defunciones ante una sociedad vulnerable por
problemas como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y otros males
prexistentes de carácter congénito ¡Ojalá tuviéramos respuesta!
La encuesta es
de quien la sufraga
Largo, desgastante y muy caro será el próximo proceso electoral según se
percibe a la fecha. A diferencia del anterior en el que pese al trabajo de
proselitismo, logística y propaganda de los considerados favoritos, algunos
impulsados por el fenómeno López Obrador, se colaron por la puerta trasera
gastando apenas unos cuantos pesos del “vuelto de la manteca”.
Sin la foto del presidente en las boletas y el efecto de tornado que los
arrastró en su ascenso; con el desgaste por las fallas naturales de su gobierno
y la decepción de los que esperaban algo que nunca vieron, los próximos
candidatos, sobre todo los aspirantes a repetidores que poco o nada han hecho
por los electores, tendrán que sacar lo mejor para convencer de que ahora sí
harán las cosas bien.
A lo anterior hay que sumar la participación de cada uno en la acción
combinada del mal tiempo y la pandemia que todavía va para un largo rato, y ha
obligado a varios aspirantes a echar mano de la cartera, con todo y el caudal
de actos histriónicos de los que no han tenido otro remedio que gastar algo de
sus dietas o de lo guardado en el “cochinito”.
No todo será tranquilo. Ya la autoridad electoral les lanzó una
advertencia, tibia si se quiere por aquello de que no es aconsejable sacar la
cara en estos momentos de elevado índice de contagios. Mucho cuidado con
adelantarse a los tiempos, mejor ir haciendo apuntes desde la sana y
aconsejable seguridad domiciliaria.
Los que hacen como que no entienden, andan en la tradicional feria de
encuestas con la que se frotan las manos
los dueños de los negocios del ramo. Elaboran gráficas, efectúan selectivas
llamadas, acomodan números y halagan los oídos que desean escuchar que son los
esperados. Precio alto, pero lo vale saber que se es “preferido” del electorado
y seguro ganador.
La tierra es de
quien la trabaja, según la
conocida máxima del morelense nacido en Anenecuilco y asesinado en Chinameca,
Emiliano Zapata Salazar. La encuesta sería entonces de quien la sufraga,
hemos anotado en varias ocasiones. Mejor andarse con mucha prudencia, pero
sobre todo, con gran dosis de humanidad y altruismo. La gratitud también es una buena
recompensa a los esfuerzos y a los gastos.
... Y ALGO MÁS
... Y ALGO MÁS
La salud es un
tema prioritario
De acuerdo con el método seguido y a falta de un número suficiente de
pruebas de diagnóstico como en muchos países, el número de contagios sigue en
ascenso, y el ansiado pico y el descenso se mantienen en la indefinición.
Diariamente se confirman cinco mil casos y mil muertes en el país. En Campeche setenta
enfermos en un solo día, lleva a pensar que al inicio de actividades para
reactivar la economía, nos encontramos en un escenario de alto riesgo.
Lamentablemente, a muchos pareciera no importarles, y siguen caminando
por las calles y acudiendo a los sitios de reunión y alta concentración. Continúan
los campechanos igual que muchos otros mexicanos con sus celebraciones,
festejos familiares y sociales sin los mínimos cuidados y con una total falta
de precaución.
Cosa curiosa, el mayor porcentaje, sesenta y ocho por ciento de los
enfermos son hombres y treinta y dos por ciento mujeres, lo que evidencia el
grado de responsabilidad de cada quien. Extrañamente, el municipio de Campeche en
ocasiones supera a Carmen, ubicándose en el centro geográfico de la pandemia, a
diferencia del principio.
La Mesa para la Construcción de la Paz que encabeza el gobernador Carlos
Miguel Aysa González, no descarta acciones más estrictas para el cumplimiento de
las medidas de prevención. Podría no agradar a los rebeldes y a los que se
resisten a cumplir, pero no debe descuidarse ningún aspecto. El interés
general sobre el de los particulares para recuperar en menor tiempo la ansiada
normalidad.
Se decretó la ley seca y se suspendió; se volvió a restringir
parcialmente. Si es preciso se volverá a implantar esta medida que si no se ha
hecho es para no dañar la economía de algunos sectores. Si es necesario se
volverá a imponer, téngase por seguro.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario