De todo puede decirse del cada vez más
cercano proceso electoral, el más amplio y variado de la historia del país. Si
los números no mienten, un total de veintiún mil trescientos sesenta y ocho
cargos de elección popular estarán en juego, incluyendo quince gubernaturas y
quinientos diputados federales.
De estos últimos, trescientos de mayoría
relativa y doscientos de los cuestionados plurinominales que, pese al rechazo
de la población y la reiterada promesa de por lo menos disminuirlos, siguen
afectando el presupuesto y haciendo el caldo gordo en los peores momentos de
nuestra democracia, tan peculiar, tan mexicana.
La apuesta es ahora, aunque no quiera
creerse, por el resultado de la elección en la llamada Cámara Baja. La clase
política en el poder, dibuja cruces en el aire y quisiera creer que el grupo
dominante y ampliamente mayoritario de Morena conservará su mayoría, o bien,
cederá una parte, y de qué tamaño sería ésta para las oposiciones.
De los números que se logren dependerá el
destino de lo que su impulsor, el presidente Andrés Manuel López Obrador
califica como “Cuarta Transformación”. Por cierto que, el cuarto en el orden
surge de su alineación con los tres grandes movimientos transformadores de la
historia patria: Independencia, Reforma y Revolución.
En un análisis simple, la 4T podría tratarse de
un quinto cambio sustantivo. No hay que olvidar que antes hubo otro que
sobrevivió casi cuatro décadas y modificó las bases de la economía post
revolucionaria y de aquel modelo de mercados cerrados conocido como “desarrollo
estabilizador”. El Tecno-neoliberalismo, cordialmente detestado por el primer
mandatario.
Regresando al tema de la elección, como en
dos mil dieciocho, López Obrador estará presente. En la primera en las boletas
con sus propuestas de combate a la corrupción, rebajas en tarifas eléctricas,
combustibles y gas, el fin de los gasolinazos, salud tipo países nórdicos, y un progreso sostenido con
empleo y crecimiento económico. Además, apoyo a la población vulnerable. Treinta millones le creyeron y le otorgaron su confianza.
Lo logrado -parcial la
primera e incompleta la última-, será aprovechado por sus seguidores. Lo no
conseguido lo utilizarán los opositores -no suyos, de su partido- que
argumentarán que no se ha avanzado. Dirán que vivimos una gran crisis
sanitaria y económica con millones de empleos perdidos, negocios cerrados y un
sistema de salud colapsado.
De los resultados de la elección de
diputados federales dependerá que la 4T se consolide. Hay quienes desean que
suceda, pero hay quienes temen un cambio radical a su modo de vida, a la
propiedad individual y a la plena libertad de movimiento. Quieren un modelo de
sociedad coincidente con los anhelos revolucionarios que se convirtieron en
instituciones en el Constituyente de Querétaro.
Si Morena pierde un porcentaje importante
de sus más de doscientos cincuenta diputados, y algo más de sus aliados que
hicieron que superara los trescientos con su célebre coalición “Juntos Haremos
Historia”, el rumbo de los acontecimientos podría ser diferente. Su ala radical
que complicó la elección de la presidencia no dudaría en poner precio a su
resignación.
Hay otros partidos, y los conocemos, no tan
firmes en sus decisiones y por tanto, con el ánimo siempre dispuesto a girar
como veletas hacia el sitio que les indique el viento. Sus nombres ahí están,
lo que falta son los resultados y estos no están en ninguna encuesta. Si se
insiste en utilizar la alegoría, lo veremos en la de las urnas el
próximo verano.
Milito “L” se está
recuperando
A
un mes de su arribo y con la aparición de videos que le robaron
reflectores a los suyos, el arrogante Emilio “L” se convirtió en toro pasado. El efecto
jurídico extraviado y el mediático sobreexplotado ya no causan ni curiosidad. El
muchacho no hace ruido y apuesta al
olvido.
Nadie
puede negar la hábil maniobra de sus abogados; de los que no trabajan para
cualquier pobretón. De cualquier manera obtuvieron el amparo de la justicia
federal para que la FGR deje sin efecto el aseguramiento de su carísima
residencia de Lomas de Bezares.
La
fabulosa mansión que no podrían adquirir mil burócratas en mil años de vida,
según las investigaciones realizadas por el equipo del licenciado Gertz Manero,
fue adquirida con parte del dinero obtenido como compensación por la torcida compra de
una empresa chatarra.
Un
Tribunal Colegiado metropolitano confirmó la resolución de un Juez de distrito.
Es difícil que Gertz y Nieto se conformen. Además, falta saber que piensa el presidente que no suele ser generoso opinando
acerca de los jueces cuando percibe algo extraño ¡Y ésto lo es!
… Y ALGO MÁS
De recortes y otras cosas
Ni
nuevo ni extraño, el gobierno federal ha decretado un nuevo recorte a las
participaciones de los estados y a dependencias del ejecutivo. En su propuesta incluye reducir a Campeche quinientos
treinta y ocho millones de pesos. En el Ramo 33 que corresponde a lo que se
entrega a los municipios, habrá ochenta y ocho millones menos que este año.
Previsible
si tomamos en cuenta que ya ha sido planteado un gran programa de obra pública
que incluye el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa
Lucía, obras emblemáticas de la actual administración.
Organismos
patronales, algunos partidos políticos, legisladores y un gran número de
funcionarios públicos han fijado sus puntos de vista. Casi de manera unánime se
pronunciaron en contra de la medida. Hay preocupación entre los que aspiran a
un cargo que recibirían con arcas escuálidas.
La
proyección es solamente planteamiento y faltarían intervenciones de los cuatro
legisladores federales que tendrán que ponerse del lado de sus electores por el
bien de su supervivencia política. Sin olvidar la capacidad de gestión del gobernador Carlos
Miguel Aysa González y su buena relación de amistad y afinidad con el
presidente de la república.
Queda
tiempo y no dudamos que podría resultar positiva. Mientras, el gobernador y su
equipo más cercano, recorren el estado iniciando o entregando obras, o bien,
impulsando programas y otorgando incentivos a la gente que trabaja, produce y lo
necesita. Invariablemente viajan a su lado el responsable de la seguridad
interior y secretario General de Gobierno, Pedro Armentía López, y el de
Desarrollo Social y Humano, Christian Castro Bello.
Hay
que ver que el primero de los nombrados, recientemente realizó unas
declaraciones a propósito del presupuesto local. Armentía dijo que “Para 2021 el Gobierno del estado buscará un
presupuesto confiable que garantice estabilidad financiera que incluya obras de
infraestructura y acciones en beneficio de todos los campechanos”. Se
entiende.
Subsidio a la luz
En
los últimos cuatro meses, el Gobierno del Estado invirtió más de treinta
millones de pesos como subsidio por el consumo doméstico de energía eléctrica
de un total de cerca de doscientos cincuenta mil familias. En plena pandemia, significa
un considerable ahorro familiar.
La
medida durará medio año desde abril en que se firmó el convenio, lo que sugiere
que a partir del próximo mes de octubre, atendiendo a los números que reflejen
los recibos, cada familia deberá optimizar el consumo para no gastar más de lo
aconsejable.
Un mejor Centro Comunitario
El tema era “ley seca”, comercio clandestino y un “agosto” en septiembre. Un viejo
recuerdo me orientó al remodelado Centro de Desarrollo Comunitario “Morelos I” puesto
en servicio por doña Victoria Damas de Aysa, presidenta del Patronato del DIF.
En
los ochentas, como promotora, mi compañera logró en un fraccionamiento la
bonita iglesia “Señora de la Luz”. Las vecinas trabajaron fuerte con ella. Fueron
también maestras o alumnas del Centro Comunitario. De ese grupo surgieron
modistas, cocineras, reposteras, cultoras de belleza, y creadoras de toda clase
de bienes que ahora las sitúan a ellas o a sus hijas como emprendedoras y gente
que aporta al hogar en tiempos difíciles, y vaya que estos lo son.

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