Sucedió un viernes dos de diciembre de hace
ya algunas décadas. La llamada telefónica de una amiga me hizo modificar los
planes de ese día. Como parte de la breve plática, indicó que me dirigiera al
privado del restaurante de un conocido hotel. Me esperaba una sorpresa.
Y sí que lo fue. En el local se encontraba
esa amiga, y otra más, las dos campechanas. Un personaje femenino las
acompañaba. En la semi penumbra no la reconocí en el primer momento. Sentada a
la mesa estaba la diputada que unas horas antes recogió la Banda Presidencial
del saliente para entregarla al nuevo
mandatario.
Ese medio día lo pasamos muy a gusto entre
brindis, botanas y recuerdos, hasta que la diputada me pidió llevarla a comprar
algunas cosas que le gustaban de Campeche. En el mercado Sáinz de Baranda, abundantes
pitahayas y filete seco de esmedregal. En el molino de San Martín, tablillas de
chocolate dulce. Al final, tomamos rumbo a Pomuch por el famoso pan.
De regreso y al momento de la despedida a
las puertas del hotel, la amiga nos confió que se había escapado a su amado
Campeche sin avisar a nadie, ni a su familia. “Estoy segura que medio mundo me
anda buscando”. En ese momento no entendí a qué se refería.
Al llegar a casa, un par de patrullas de
la policía estacionadas a la puerta me dieron la bienvenida. Sabiendo de mi
amistad con ella, querían información acerca del paradero de la Presidenta de
la Cámara de Diputados a quien tenían como desaparecida y sospechaban que se
encontraba en Campeche.
Un personaje político de entonces me hizo
saber de lo serio del asunto. “Tuviste al Estado Mayor y a Gobernación en un
gran apuro”. Si durante el desconcierto “le hubiera pasado algo al Presidente” se
habría desatado una tragedia nacional. La ausente tendría que rendir protesta
como interina.
Así era la ley y así se dio la anécdota. En
mi modesto retiro después de medio siglo de trabajo, lo recuerdo divertido.
Ojalá hagan lo mismo las tres amigas donde quiera que se encuentren. De haber existido
los celulares hubiera sido un adelanto de la cinta “Volver al Futuro”.
Las cosas han cambiado y la Constitución
también. Ya no es un diputado quien asume el cargo en esas circunstancias. Lo
hace de manera interina quien tiene en ese momento la titularidad de la
Secretaría de Gobernación.
Seguro no lo sabía el diputado que aventó
ganchos y patadas por no conseguir su propósito. De haberle dado una leidita al artículo 84 de la
Constitución General de la República, se hubiera enterado que de ninguna manera
estaría ahí “si le sucede algo al compañero Presidente”.
Los
acuerdos se cumplen y la palabra se honra
Nada pudo evitar que la razón se impusiera
y el Partido Revolucionario Institucional asumiera la presidencia de la mesa
directiva el último tercio. Nada, ni el estira y afloja de una fracción -la del
PT- impidió que la experimentada e
institucional Dulce María Sauri la presida el resto de la LXIV legislatura
federal.
Ni los berrinches y la verborrea de un
encendido Gerardo Noroña. Ni los teje manejes, ni el cabildeo, ni la suma de
nuevas lealtades adquiridas fueron suficientes para quebrar el pacto de
civilidad celebrado al arranque de la diputación. El peleonero tuvo que
conformarse con estar “en el corazón y en
las oraciones de todos los mexicanos”.
Tiempo y dinero se invirtieron para descontrolar
la asamblea camaral y acomodar los números. Financiaron -según se rumora- saltos
de chapulines, y colocaron a la fracción en la antesala de arrebatar el cargo,
obligando a incumplir el compromiso pactado y firmado. Presionaron a Mario Delgado
a declarar que “no votó por el PRI sino por la legalidad”.
Sucedieron demasiadas cosas, y de todas
ellas destaca el colmillo político del líder de la fracción parlamentaria priísta,
René Juárez Cisneros. También, el liderazgo indiscutible del paisano Alejandro
Moreno Cárdenas, que llevaron al partido tricolor a una suma irreversible que
superó a la endeble supuesta mayoría petista.
Pero, muy por encima de la aparente actitud
institucional del líder de los diputados morenistas, hubo una intervención
decidida, definitiva, del presidente de la república. Don Andrés Manuel López
Obrador no quiso darle más vueltas y desde una de sus mañaneras descalificó las
artimañas y sentenció que la palabra se honra y los acuerdos se cumplen.
El presidente sabe que no sólo está
reconociendo un asunto de honor, también abre la puerta a la posibilidad de
ganar un aliado en tiempos difíciles y con tantos frentes de batalla abiertos.
La complicada situación sanitaria que acorde a una predicción del doctor Gatell
nos ha ubicado en un escenario catastrófico, la principal.
La caída de la economía, la pérdida de millones
de empleos, los reclamos de los padres de niños con cáncer. Sume un candidato
que ha vuelto a la carga contra México e insiste en que vamos a pagar su muro, y
presume veintisiete mil guardias nacionales cuidando “sus” fronteras.
No se olvide del manoseado caso Lozoya del
que ya casi no se habla. Agregue los videos del hermano incómodo, la consulta
para enjuiciar a los presidentes, más lo que se acumule esta semana. Entonces habrá
valido la pena honrar la palabra.
… Y ALGO MÁS
Austeridad y disciplina financiera
… Y ALGO MÁS
Austeridad y disciplina financiera
Son comunes los escenarios de rispidez en los encuentros entre el gobierno federal y los
gobernadores de la Conago. Una y otra vez éstos reclaman falta de recursos, y
otro tanto, acuden al crédito para enfrentar la grave crisis sanitaria y
económica.
No ha sido el caso de Campeche. Austeridad
y disciplina financiera caracterizan al gobierno de Carlos Miguel Aysa González.
La primera mitad de este complicado año destaca no sólo por mantener bajos
niveles de deuda pública, también ha disminuido su monto.
Veamos: la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público reportó que en algunos estados, entre ellos Campeche, sus gobiernos decidieron
realizar ajustes en el gasto corriente para atender los requerimientos del
sector salud. Eso, antes que contratar nuevas obligaciones financieras.
Otros se inclinaron por incrementar su
deuda. Entre ellos hubo endeudamientos cercanos a la tercera parte del nivel
anterior. Aquí, no sólo no aumentó sino que, por su eficaz manejo se ubicó
entre las doce entidades que lo redujeron
en más de un cinco por ciento.
Mujeres indígenas, ejemplo
Mujeres indígenas, ejemplo
Son
ejemplo de esfuerzo, compromiso y perseverancia, afirmó el Secretario de Sedesyh,
Christian Castro Bello al destacar que el gobierno de Carlos Miguel Aysa
González dirige sus acciones a mejorar las condiciones sociales de las familias
del sector rural.
Muestra
del compromiso, la creación de la Subsecretaría de Atención para el Desarrollo
de los Pueblos Indígenas que pretende sentar las bases para impulsar el
bienestar de los pueblos originarios. Para ese fin el programa Mujer Indígena en Desarrollo.
Apoyado en las gestiones del ejecutivo
estatal, dará respaldo económico a las trescientas sesenta y una comunidades
indígenas de la entidad, e impulsará proyectos productivos de jefas de familias
en pro de su seguridad alimentaria.
Gestiones del DIF
Reconociendo el apoyo de su esposo el gobernador, doña Victoria Damas de Aysa, presidenta del Patronato del Sistema DIF, intensificó la ayuda a la población vulnerable, entregando en todos los rincones del estado, despensas, aparatos funcionales, leche en polvo, pañales para niños y adultos, cubrebocas y juguetes.
Gestiones del DIF
Reconociendo el apoyo de su esposo el gobernador, doña Victoria Damas de Aysa, presidenta del Patronato del Sistema DIF, intensificó la ayuda a la población vulnerable, entregando en todos los rincones del estado, despensas, aparatos funcionales, leche en polvo, pañales para niños y adultos, cubrebocas y juguetes.
Con Sonia Castilla Treviño, su leal y
cercana colaboradora, ofreció la señora de Aysa fortalecer las actividades ante
la contingencia sanitaria iniciada el mes de marzo. El trabajo no cesará y al
contrario, ofreció que se multiplicará durante el resto de esta administración
en auxilio de las familias que lo necesitan.

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