sábado, 5 de septiembre de 2020

DE MUCHO, UN POCO/Volver al futuro y revivir el pasado

Sucedió un viernes dos de diciembre de hace ya algunas décadas. La llamada telefónica de una amiga me hizo modificar los planes de ese día. Como parte de la breve plática, indicó que me dirigiera al privado del restaurante de un conocido hotel. Me esperaba una sorpresa.
Y sí que lo fue. En el local se encontraba esa amiga, y otra más, las dos campechanas. Un personaje femenino las acompañaba. En la semi penumbra no la reconocí en el primer momento. Sentada a la mesa estaba la diputada que unas horas antes recogió la Banda Presidencial del saliente para entregarla  al nuevo mandatario.
Ese medio día lo pasamos muy a gusto entre brindis, botanas y recuerdos, hasta que la diputada me pidió llevarla a comprar algunas cosas que le gustaban de Campeche. En el mercado Sáinz de Baranda, abundantes pitahayas y filete seco de esmedregal. En el molino de San Martín, tablillas de chocolate dulce. Al final, tomamos rumbo a Pomuch por el famoso pan.
De regreso y al momento de la despedida a las puertas del hotel, la amiga nos confió que se había escapado a su amado Campeche sin avisar a nadie, ni a su familia. “Estoy segura que medio mundo me anda buscando”. En ese momento no entendí a qué se refería.
Al llegar a casa, un par de patrullas de la policía estacionadas a la puerta me dieron la bienvenida. Sabiendo de mi amistad con ella, querían información acerca del paradero de la Presidenta de la Cámara de Diputados a quien tenían como desaparecida y sospechaban que se encontraba en Campeche.
Un personaje político de entonces me hizo saber de lo serio del asunto. “Tuviste al Estado Mayor y a Gobernación en un gran apuro”. Si durante el desconcierto “le hubiera pasado algo al Presidente” se habría desatado una tragedia nacional. La ausente tendría que rendir protesta como interina.
Así era la ley y así se dio la anécdota. En mi modesto retiro después de medio siglo de trabajo, lo recuerdo divertido. Ojalá hagan lo mismo las tres amigas donde quiera que se encuentren. De haber existido los celulares hubiera sido un adelanto de la cinta “Volver al Futuro”.
Las cosas han cambiado y la Constitución también. Ya no es un diputado quien asume el cargo en esas circunstancias. Lo hace de manera interina quien tiene en ese momento la titularidad de la Secretaría de Gobernación.
Seguro no lo sabía el diputado que aventó ganchos y patadas por no conseguir su propósito. De  haberle dado una leidita al artículo 84 de la Constitución General de la República, se hubiera enterado que de ninguna manera estaría ahí “si le sucede algo al compañero Presidente”. 

Los acuerdos se cumplen y la palabra se honra 
Nada pudo evitar que la razón se impusiera y el Partido Revolucionario Institucional asumiera la presidencia de la mesa directiva el último tercio. Nada, ni el estira y afloja de una fracción -la del PT- impidió que  la experimentada e institucional Dulce María Sauri la presida el resto de la LXIV legislatura federal.
Ni los berrinches y la verborrea de un encendido Gerardo Noroña. Ni los teje manejes, ni el cabildeo, ni la suma de nuevas lealtades adquiridas fueron suficientes para quebrar el pacto de civilidad celebrado al arranque de la diputación. El peleonero tuvo que conformarse con estar “en el corazón y en las oraciones de todos los mexicanos”.
Tiempo y dinero se invirtieron para descontrolar la asamblea camaral y acomodar los números. Financiaron -según se rumora- saltos de chapulines, y colocaron a la fracción en la antesala de arrebatar el cargo, obligando a incumplir el compromiso pactado y firmado. Presionaron a Mario Delgado a declarar que “no votó por el PRI sino por la legalidad”.
Sucedieron demasiadas cosas, y de todas ellas destaca el colmillo político del líder de la fracción parlamentaria priísta, René Juárez Cisneros. También, el liderazgo indiscutible del paisano Alejandro Moreno Cárdenas, que llevaron al partido tricolor a una suma irreversible que superó a la endeble supuesta mayoría petista.
Pero, muy por encima de la aparente actitud institucional del líder de los diputados morenistas, hubo una intervención decidida, definitiva, del presidente de la república. Don Andrés Manuel López Obrador no quiso darle más vueltas y desde una de sus mañaneras descalificó las artimañas y sentenció que la palabra se honra y los acuerdos se cumplen.
El presidente sabe que no sólo está reconociendo un asunto de honor, también abre la puerta a la posibilidad de ganar un aliado en tiempos difíciles y con tantos frentes de batalla abiertos. La complicada situación sanitaria que acorde a una predicción del doctor Gatell nos ha ubicado en un escenario catastrófico, la principal.
La caída de la economía, la pérdida de millones de empleos, los reclamos de los padres de niños con cáncer. Sume un candidato que ha vuelto a la carga contra México e insiste en que vamos a pagar su muro, y presume veintisiete mil guardias nacionales cuidando “sus” fronteras.
No se olvide del manoseado caso Lozoya del que ya casi no se habla. Agregue los videos del hermano incómodo, la consulta para enjuiciar a los presidentes, más lo que se acumule esta semana. Entonces habrá valido la pena honrar la palabra. 

… Y ALGO MÁS

Austeridad y disciplina financiera 
Son comunes los escenarios de rispidez en los  encuentros entre el gobierno federal y los gobernadores de la Conago. Una y otra vez éstos reclaman falta de recursos, y otro tanto, acuden al crédito para enfrentar la grave crisis sanitaria y económica.
No ha sido el caso de Campeche. Austeridad y disciplina financiera caracterizan al gobierno de Carlos Miguel Aysa González. La primera mitad de este complicado año destaca no sólo por mantener bajos niveles de deuda pública, también ha disminuido su monto.
Veamos: la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reportó que en algunos estados, entre ellos Campeche, sus gobiernos decidieron realizar ajustes en el gasto corriente para atender los requerimientos del sector salud. Eso, antes que contratar nuevas obligaciones financieras.
Otros se inclinaron por incrementar su deuda. Entre ellos hubo endeudamientos cercanos a la tercera parte del nivel anterior. Aquí, no sólo no aumentó sino que, por su eficaz manejo se ubicó entre las doce entidades que lo redujeron en más de un cinco por ciento. 

Mujeres indígenas, ejemplo 
Son ejemplo de esfuerzo, compromiso y perseverancia, afirmó el Secretario de Sedesyh, Christian Castro Bello al destacar que el gobierno de Carlos Miguel Aysa González dirige sus acciones a mejorar las condiciones sociales de las familias del sector rural.
Muestra del compromiso, la creación de la Subsecretaría de Atención para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas que pretende sentar las bases para impulsar el bienestar de los pueblos originarios. Para ese fin el programa Mujer Indígena en Desarrollo.
Apoyado en las gestiones del ejecutivo estatal, dará respaldo económico a las trescientas sesenta y una comunidades indígenas de la entidad, e impulsará proyectos productivos de jefas de familias en pro de su seguridad alimentaria. 

Gestiones del DIF 
Reconociendo el apoyo de su esposo el gobernador, doña Victoria Damas de Aysa, presidenta del Patronato del Sistema DIF, intensificó la ayuda a la población vulnerable, entregando en todos los rincones del estado, despensas, aparatos funcionales, leche en polvo, pañales para niños y adultos, cubrebocas y juguetes.
Con Sonia Castilla Treviño, su leal y cercana colaboradora, ofreció la señora de Aysa fortalecer las actividades ante la contingencia sanitaria iniciada el mes de marzo. El trabajo no cesará y al contrario, ofreció que se multiplicará durante el resto de esta administración en auxilio de las familias que lo necesitan.

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