Eran los primeros
meses del año mil novecientos setenta y seis. Una fresca mañana invernal, la explanada
aledaña al parque principal de la ciudad de Hopelchén lucía pletórica. Gente de
todos los rincones del municipio se había congregado en ese sitio para dar la
bienvenida al candidato único a la presidencia de la república.
Inédito en la historia del México
contemporáneo, ningún partido de oposición postuló candidatos para esa elección.
El académico José López Portillo, amigo del presidente Echeverría Álvarez, y
hasta unos días atrás Secretario de Hacienda y Crédito Público, sin
antecedentes de actividad política, sería el siguiente presidente. Insólito e
histórico.
Atrapado por las luces de la fama que
apuntaban sólo hacia él, encontrándole sentido a su privilegiada posición, pronunció
en ese rincón chenero el primero de sus épicos discursos. Arriba del templete
armado junto a los vestigios del antiguo monumento a la bandera, don José gritó
a voz en Cuello “Ha llegado la hora del
Sureste”.
Meses después, el candidato con sangre de
hidalgos de Caparroso, transitó el fácil camino de la voluptuosidad y el oropel.
Encendida su testosterona y en la vorágine del poder, se olvidó del Sureste, de Campeche, de
Hopechén y, por supuesto, de su promesa de “la hora”. Si acaso hubo alguna fue
la de los relojes que modificó como un “apenado servidor”.
Como su viejo amigo, llegado su relevo, se
decantó por su compañero de aulas, Miguel de la Madrid. Con su decisión abrió
el camino para el retorno de los jóvenes hijos de funcionarios que a costa de
nuestro erario se habían formado en las más rancias teorías neoliberales, en
las más importantes universidades de Estados Unidos y Europa.
Vinieron los priistas Salinas y Zedillo.
Arribaron luego los panistas Fox y Calderón. Después, regresó el PRI con Peña
Nieto, y siguieron las diferencias con el norte y el centro. La autopista a
Champotón y la que conduce a la capital yucateca, y como hecho local, el nuevo
puente de la unidad, pero de la hora del sureste, nada. Las Zonas Económicas
Especiales, un nuevo fracaso.
Así las cosas, cuando todo parecía lejano,
llega al poder un partido diferente. Morena con López Obrador a la cabeza arriba
a la presidencia de la república y hace algunos planteamientos, no todos
creíbles ni todos realizables, como no sean los programas asistenciales, cada
vez más difíciles de cumplir, el aeropuerto de Santa Lucía, y la refinería de
Dos Bocas.
Pero también, con el escepticismo de muchos,
pero sobre todo de sus oponentes que desde un principio movieron cielo y tierra
para entorpecerlo y bombardear las vías antes de instalarlas, surge el más
ambicioso proyecto de infraestructura que se haya concebido en la historia
moderna de la región.
Según el Programa Nacional de Desarrollo, la
obra monumental, “constituye el más
importante proyecto de infraestructura regional, que estará orientado a
incrementar la derrama económica del turismo en la Península de Yucatán, crear
empleos, impulsar el desarrollo sostenible, proteger el medio ambiente de la
zona y propiciar el ordenamiento territorial”.
A esta obra, la misma Organización de las Naciones
Unidas para los Asentamientos Humanos -ONU-Habitat-, le ha otorgado su respaldo
después de valorar los probables beneficios económicos que traerá a favor de
las regiones más humildes del Sureste de México, y concluir que sacará de la
pobreza a cien mil personas. Y habrá más, téngase por seguro.
Entonces habrá sido profecía la del célebre
autor de la famosa “Colina del Perro” en una fresca mañana invernal en la
cabecera chenera y, después de cuarenta y cuatro años, “La Hora del Sureste”
habrá empezado a llegar, lenta, parsimoniosa, y sobre vías férreas.
¿Estás
de acuerdo… o no?
Terminó el nerviosismo y el largo período
de espera y bombardeo mediático en torno a la pretensión de llevar a juicio a
los últimos cinco mandatarios que habrían cometido actos en contra de la
Nación.
La Suprema Corte de Justicia realizó su
papel, acató la orden, y de paso dio al “pueblo” por su lado declarando
constitucional la consulta para que decida la suerte de los “cinco del
patíbulo”. Hizo como que llenó un vacío inexistente, y la obsequió al
presidente tras su “sugerencia” al sentido del voto. Nada nuevo, aunque diferente
a anteriores “complacencias”.
Los togados la libraron. El presidente
quería consulta y la tendrá. Se hará lo que la gente decida y en ese sentido,
la única pregunta, modificada en la Corte, consistirá en si está de acuerdo… o no, con enjuiciar a quienes faltaron a sus
deberes.
Analizando la manera como se desarrollaron los
hechos, la tesis del ponente creó un ambiente de misterio y un efecto mediático
insuperable. Todos pendientes de la decisión final, y un buen número acusando
al ministro de “conservador”.
En sesión virtual se expusieron las tesis
de los letrados, comenzando con su presidente. Siempre el último, se adelantó a
crear un ambiente de expectación, sobre todo cuando insinuó que junto con los derechos
humanos de los indiciados, existe el de la gente a ser consultada.
Colaborando con la expectación, la mitad
más uno de los ministros se fueron por el sí. Una decisión “salomónica” en la
que apenas prevaleció la mayoría simple. No podía darse al asunto mayor
relevancia si se piensa en "soberanía", des-equilibrio de poderes y democracia.
En descargo, tampoco fueron los jueces
mayores totalmente obsequiosos. No “consintieron” la posibilidad de hacer cera
y pabilo de los ex mandatarios. Modificaron la pregunta inicialmente planteada, en la que ponían nombres y apellidos y se sugerían castigos. Ni identidades
expresas, ni anticipos de penas infamantes. Debido proceso, y ya.
Todavía hay quienes confían en que la
voluntad “popular” decidirá masivamente la suerte de los señalados. No se trata
de desilusionarlos, pero no esperen milagros a dos meses de haberse realizado la
votación constitucional de mitad del sexenio, de la que se anticipa una
avalancha de protestas que todavía estarían ventilándose.
La elección será cruenta, desgastante, y muy
costosa, porque representa la consolidación del proyecto transexenal de la 4T o su derrumbe
estrepitoso. La atención nacional y hasta internacional estarán fijas en la
Cámara de Diputados, y no habrá interés por asuntos menores como el circo de
cinco pistas en el que se juzgaría a los ex presidentes.
Organizar la consulta representará un enorme
desgaste de recursos humanos y presupuestales del INE que esas alturas se
encontraría en situación difícil. Y no esperen los optimistas extremos que lo
recuperado -si lo hay- cubra siquiera una mínima parte de los gastos y los
sacrificios.
… Y
ALGO MÁS
La
Sedesy, la ruta de la experiencia
La Secretaría de Desarrollo Social y Humano
es el órgano del ejecutivo que ha madurado y formado destacados políticos. Raúl
Pozos y Jorge Chanona son ejemplo, en diferentes momentos, circunstancias, y
con distintas motivaciones.
Los programas dirigidos a sectores
estratégicos, son emblema de la administración que encabeza Carlos Miguel Aysa
González. Luce orgulloso en cada gira cuando otorga apoyos de Mujer Indígena en
Desarrollo, y Microcréditos para los pequeños empresarios.
Christian Castro, tal vez el mejor titular
en la vida de la Sedesy, realiza un trabajo excepcional en estos días difíciles
a consecuencia de la desafortunada circunstancia de salud y el deterioro de la
economía. Su desbordado entusiasmo lo manifiesta en cada acto, junto al
gobernador; cerca de él; pero también, cercano a la sociedad con una actividad
poco común en redes sociales.
Sus
detractores no quieren aceptarlo
La semana que concluyó, se hizo pública la
decisión de la Fiscalía General de la República y su serio y profesional
encargado, don Alejandro Gertz Manero. Declararon que no hay discrepancia entre
los ingresos y los bienes del paisano Alejandro Moreno Cárdenas.
Oficialmente concluye la indagatoria derivada
de la temeraria denuncia del cuestionado ex gobernador oaxaqueño.
Por su parte la FGR no se reserva investigación alguna a futuro. Lo que ni la Fiscalía ni nadie
puede garantizar es la actitud de los campechanos “contreras” de siempre que
una vez más hacen gala de la política de la cubeta de cangrejos que tan bien
les sale.

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