sábado, 10 de octubre de 2020

DE MUCHO, UN POCO/Los fideicomisos y los tomates


Dicen los que saben que “fideicomiso es un negocio jurídico por el que una persona llamada fiduciante, transfiere a título de confianza a otra denominada fiduciario, uno o más bienes que forman el patrimonio. Al vencerse el plazo o la condición impuesta, el objeto se devuelve al fiduciante o al beneficiario o fideicomisario”. 
Como no se trata de una clase de derecho civil o mercantil, vamos a tratar de formarnos una idea. Dicho en más apropiados términos, a tratar de explicarnos -que no a explicar-,  con tomates, la idea del fideicomiso, sus motivos y sus fines. 
Una persona posee muchos y variados negocios, entre ellos la compra y venta de tomates, producto tropical de gran demanda. Ante la imposibilidad de atender personalmente la comercialización de los frutos, nombra a un equipo para que se haga cargo. No obstante, con el tiempo nota que las utilidades no existen y al contrario, resiente pérdidas. 
El potentado se traza un plan. Si cierra en tiempo de cosecha, dañaría gravemente a los pequeños productores. El tomate acumulado en sus almacenes se descompondría ocasionando más pérdidas. Un daño colateral sufrirían quienes esperan una pequeña utilidad revendiendo el producto o usándolo para elaborar conservas. 
El señor lo piensa un poco antes de tomar una decisión, al fin y al cabo ya tenía antecedentes de lo que estaba ocurriendo, porque los libros contables no mienten. La primera reacción del empresario sería cerrar el negocio y buscar otro camino, que podría ser la industrialización de los vegetales o su exportación. 
Decide otra cosa. Sin cerrar el negocio, efectúa análisis de mercado, posibilidades de administración, y opta por renovar su estructura. Inicialmente nombra un interventor que vigile las correctas entradas y salidas del producto. Además, un auditor que revise todos los movimientos económicos de los últimos años, para saber si hubo algún manejo fraudulento. 
Como consecuencia, si encuentra anomalías, buscará castigar a los responsables. Sabe que, si cierra, ya no habrá posibilidad de sanciones, ni de recuperación de lo sustraído, porque el negocio estará liquidado. 
Este es el caso de los ciento nueve fideicomisos que de un plumazo están siendo desaparecidos por los obedientes diputados federales sin analizarlos individualmente. Sin precisar si la  medida se justifica, y si existe alguna propuesta alternativa en el plan inicial del gobierno. 
La decisión elimina entre otros, fondos para el deporte de alto rendimiento, la ciencia, la tecnología, los derechos humanos, el cine, el arte, la cultura y la inversión científica. Es cuestionable que un país emergente y décima tercera economía mundial, se exhiba como retrógrada ante la opinión de las demás potencias. 
Descontando a quienes según se afirma abusaron del presupuesto y merecen no sólo expulsión sino además castigo, los perjudicados serían aquellos que cursan estudios o realizan prácticas en alguna institución nacional o del extranjero. En tanto las cosas se  regularizan, lo que podría tardar semanas y meses, podrían perder parte o el total de sus estudios o investigaciones.
Sin una propuesta clara, el sistema de salud fue desmantelado al amanecer de este sexenio. Con defectos y virtudes, pero también con sus tranzas, se liquidó con el pretexto de la corrupción. A casi dos años, no se castiga a los saqueadores ni se resuelve la escasez de medicamentos. En el colmo, el zar propuesto para un manejo honesto y transparente, fue sorprendido con ciertos videos vergonzosos, y sigue por ahí tan campante.
En plena temporada de huracanes, inundaciones, heladas y amenazas de movimientos sísmicos, en un país geográficamente ubicado en uno de los puntos del planeta más susceptible para los embates de la naturaleza, desaparecer el Fondo para Desastres Naturales es algo así como cerrar el puesto de tomates sin aclarar las cuentas y con  las bodegas llenas. 
 
Sí hay, y para dar prestado 
La tentación es fuerte, pero mayor el propósito de dar prioridad a lo que verdaderamente importa. No son tiempos para la grilla. Estos son momentos de auténtica calamidad por tanto acontecimiento que vulnera la sensación de seguridad característica de los campechanos.
Dejamos para después -habrá tiempo- los acontecimientos políticos y a los protagonistas que sacan la cara para manifestar su deseo de “servir al pueblo" sacrificando tranquilidad y patrimonio. Sus ofertas no nos tientan -por ahora- a incluirlos en estas notas.
Nuevos, quemados, cuestionados, cándidos, serenos, acelerados, cosmopolitas, aldeanos, desconocidos, demasiado conocidos, alcaldes, ex alcaldes. De todo viene en el paquete. De momento tomamos como buenas las palabras de Christian Castro Bello.
En equipo con mi amigo, Pedro Armentía López, y por instrucciones del Gobernador Carlos Miguel Aysa González, estamos apoyando a las familias de Chemblás que están siendo afectadas por los fenómenos climatológicos”. En Chemblás y en todo el estado, se está viendo y sintiendo el trabajo del gobierno de Carlos Miguel Aysa González. 
 
... Y ALGO MÁS
 
Mesa Estatal para la Construcción de la Paz 
En estos difíciles tiempos de pandemia, debilidad económica, influenza, tormentas tropicales y huracanes, la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz se erige como instrumento idóneo para mantener el clima de armonía entre autoridades estatales y federales. 
En una nueva reunión virtual, el Gobernador Carlos Miguel Aysa González mantuvo el propósito de revisar detalladamente las condiciones de los municipios tras los recurrentes fenómenos meteorológicos. Se incluye la atención a las familias damnificadas. 
Evaluaron las acciones de seguridad pública, esenciales para la buena marcha de la sociedad, y obligadamente el aspecto epidemiológico. Cubre bocas y otras medidas sanitarias como prevención contra el mal que aunque está a la baja, no respeta edades ni posición social. 
 
Nuevo intento de abrir las aulas 
Nueva andanada y otro intento del Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán. Apoyado por el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, trató de convencer al gobernador Aysa González de que autorice el regreso a clases.
No será tarea fácil. Recio y firme, el mandatario sabe de las consecuencias que la medida podría traer, y por tanto lo pensaría dos veces antes de autorizarla. Sólo es cosa de imaginar el panorama que se presentaría si el gobernador cede en su firmeza y accede a la pretensión.
Los “contreras” de siempre afirman que Campeche no merece el semáforo verde, y absurda e infundadamente culpan al gobierno estatal de aportar datos falsos al federal. Imaginen la crucifixión si a partir de un retorno a las aulas se presenta una escalada del mal ¡Ni pensarlo! 
 
Acciones del DIF 
Culpa nuestra, por una o dos semanas habíamos, si no olvidado, por lo menos descuidado el comentario relacionado con las buenas acciones del DIF Estatal y, por supuesto, de su presidenta, doña Victoria Damas de Aysa. Acompañada por la directora Sonia María Castilla Treviño y las presidentas de los sistemas municipales de Tenabo y Calkiní, entregó aparatos funcionales, despensas, leche, cubrebocas, juguetes y enseres. Buenas acciones honran a la noble Institución y a su presidenta. 
 
Regresó el presidente 
Vino don Andrés Manuel López Obrador a evaluar la obra del Tren Maya, a respaldar el trabajo de su amigo el gobernador Aysa, y en un buen detalle, a reconocer la aportación de Campeche a la riqueza nacional. Lo comentaremos con mayor amplitud en otra ocasión, pero ojalá sea el inicio de nuevos y mejores tiempos ¡Campeche lo necesita y lo merece!
 
 
 
 

 

 
 
 
 

 

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