sábado, 31 de julio de 2021

DE MUCHO, UN POCO/La nueva aspiración del presidente

El presidente personalmente es un hombre honesto. Nadie hasta el día de hoy puede probarle lo contrario. No tiene cuentas visibles en bancos extranjeros, tampoco extensas propiedades. Si las tuviera, hace mucho hubiera recibido fieras dentelladas en el cuello.
Sin embargo, porta un corazoncito que late fuerte. Lejana la posibilidad de consolidar su 4T y que su movimiento tenga un sitio en la historia junto a la Independencia, la Reforma y la Revolución, ahora parece buscar nuevas metas allende nuestras fronteras.
Repentina decisión, porque solamente ha participado en cuatro eventos internacionales, tres de ellos desde casa. Su pasaporte diplomático lo utilizó una vez nada más, para ir a Washington a reunirse con su amigo Trump durante su campaña por la reelección.
Aparte de aquella, López Obrador ha participado un par de veces en encuentros virtuales frente a países integrantes de la ONU. Todas esas ocasiones usó la política interna como extensión de su política internacional, y sin concordancia con la temática de los eventos.
Las cosas parecen haber dado un giro, y para muestra la reunión con diplomáticos de este Continente, excluyendo a los vecinos de la parte septentrional. El Canciller Ebrard y la escritora chilena Isabel Allende, abrieron camino a un discurso global -el primero- del presidente.
Coinciden con el suceso sus reiteradas críticas al uruguayo Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), contra quien se ha pronunciado en múltiples ocasiones calificándolo de entreguista y especie de florero sin ningún beneficio.
Se liga a lo anterior la apertura anticipada de su relevo. Con la magia que imprime a su actividad político electoral, abrió su propia sucesión poniendo en el camino al Canciller y a la Jefa del Gobierno capitalino, y allá a lo lejos y por su propia cuenta, al senador Monreal.
No ha dicho como ni cuando, pero adelantó su salida. Su acidez contra la OEA, las efemérides de Bolívar y San Martín, sus no muy cordiales alusiones al imperio y su simpatía por el gobierno cubano, anticipan la intención de “enronchar” la piel del poderoso vecino. Impensable en tiempos del que nos hacía cera y pabilo al campaneo de sus coloridos y colorados “esos”.
Antes de este aparente movimiento, Luis Echeverría con el chileno Salvador Allende y el venezolano Carlos Andrés Pérez, establecieron el Sistema Económico Latinoamericano (SELA). Desde su Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados y su amado Tercer Mundo, don Luis se promovió para dirigir la ONU.
Al final tuvo que conformarse con la embajada ante la Unesco y de alguna manera el mismo cargo itinerante en Australia y Nueva Zelanda.  Algo parecido ocurrió con Salinas, quien en su gobierno metió a México como miembro de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), y de alguna manera pretendió presidirla.
Hoy López Obrador parece aspirar a dirigir la OEA a costa de la salida del uruguayo recién reelecto. Las constantes críticas a su gestión y al funcionamiento del organismo anticipan cambios. Uno de ellos, sacarla de Estados Unidos, hispanizarla, y quizá eliminar al gigante norteamericano de la lista de sus países miembros.
Como pensadores independientes y sin filias ni fobias escabrosas, deseamos muy firmemente que el presidente logre su objetivo; que sin choques ni conflictos y sin patearse las espinillas con Sansón, consiga presidir la Organización que reside en los Estados Unidos. Tal vez le convenga, pero a nosotros seguro nos convendría más el cambio.

Hágase la consulta, y la consulta se hizo
Ni plazo que no se cumpla ni fecha que nunca llegue. El domingo uno de agosto asomó al calendario y con esta fecha se cumplió el deseo manifiesto del jefe de las instituciones nacionales. El asunto fue legal y constitucional, eso sí, que no quepa la menor duda.
Costó más de quinientos millones de pesos, posiblemente el dinero suficiente para adquirir las vacunas pendientes de los jóvenes maduros de treinta y nueve y más años que andan muy inquietos por el largo plazo entre la primera dosis y la segunda que claman y reclaman.
Bueno pues, hubo gastos enormes por parte del INE y de los servidores de la nación, pero se cumplió la orden de Andrés Manuel López Obrador que a estas alturas de la jornada ya sabe que menos del ocho por ciento del padrón de electores se presentó a las casillas.
Por ahora no habrá vinculaciones y no se meterá a ningún ex presidente a la cárcel, a menos de que se haga a un lado la consulta y se cumpla la advertencia del “líder” morenista de integrar “comisiones de la verdad”, y hasta, a contrapelo del 13 Constitucional, un “tribunal del pueblo”. Como Fuente Ovejuna, haga usted de cuenta.
El presidente lo dijo y tal vez lo cumplió, habrá votado en contra de su propia propuesta de castigar a los mexicanos que se portaron mal, desde Santana hasta la fecha. De paso, saber cómo anda Morena y que tan altos están sus bonos. El poder bien vale ésta y hasta otras consultas.

… Y ALGO MÁS

El rumbo de la elección
Para opinar acerca del rumbo de la elección en Campeche, tendría que reunirse alguna de estas dos condiciones, o de preferencia las dos: ser un auténtico lobo de mar, o no tener interés alguno, económico o laboral que perturbe y distorsione el pensamiento. Si se tienen los dos, tantito mejor.
Pese a lo que se diga y sin ánimo de contradecir, técnica y jurídicamente aún no hay gobernador electo. Fácil de entender si nos atenemos a que si alguien -Layda Sansores- obtuvo la mayor cantidad de votos, nadie puede y probablemente nadie podrá en el corto plazo entregarle una constancia. Se explica así:
El TEE recibió del Partido Revolucionario Institucional veintiún juicios de inconformidad, de los cuales despachó doce con “prontitud”, al parecer por su presentación extemporánea ante la falta de cumplimiento de los plazos y condiciones establecidos en la ley. Absurdo, pero suele suceder.
Todavía faltan otros nueve juicios de inconformidad promovidos por el PRI, independientemente de los de otros partidos por la nulidad de la elección. Al momento y aunque hay indicios de algo diferente, no hay un triunfador definido, aunque sí una candidata presunta ganadora que obtuvo más sufragios que los demás.
No falta mucho, apenas diecisiete días para que venza el término que asiste a los magistrados del Tribunal Electoral local para emitir un resolutivo definitivo -por su parte- respecto de los cuarenta y un recursos pendientes, y después, cuatro semanas más para saber directamente del juzgador federal quién hará sonar la campana réplica de la de Dolores la noche del quince de septiembre.
Aquí y ahora, lo que se espera y se desea es que en los días y semanas por venir, prive la sensatez y reine la prudencia. Que en los medios, los partidos, los candidatos y sus grupos, haya civilidad, respeto y paz, y se aporte lo mejor en aras de la sana convivencia. Ya habrá tiempo de felicitar y alzar la mano de quien dirigirá los destinos de Campeche los próximos seis años. No hay razón para las prisas.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario