domingo, 25 de julio de 2021

DE MUCHO, UN POCO/Entre pescadores y comadronas

Hay dos frases surgidas de las ocurrencias de los pescadores y las parteras empíricas: “Quien quiera peces que se moje el trasero”, dicen los hombres de la caña, la red  y el anzuelo. “Cuando el niño viene bien, cualquier vecina es comadrona”, afirmaban las parteras.
Vaya que ambos dichos se aplican a lo que está ocurriendo en el ámbito de la política, nacional y local, y en particular entre las filas de un partido político en especial. Las frases son lo de menos, pero así se las gastan allá y aquí.
Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional y ese sí -porque no me gusta mucho usar esa palabra-, merecedor del calificativo de líder, rema y rema contra la corriente como sabe hacerlo.
Jamás se había visto tal inquietud por desbarrancar la carrera de un dirigente. Desde Sánchez Vite, pasando por Lugo Verduzco, hasta Beltrones, con diversos matices, concluyeron sus tiempos o se separaron por propia voluntad, con sus “asegunes”.
Alito ha vivido de todo tras una elección compleja, y como se afirma en corto, con una intervención jamás tan clara del ejecutivo federal. En alianza perdieron muchas gubernaturas, pero consiguieron el mayor número de alcaldías y curules del corredor metropolitano, e impidieron la trágica mayoría calificada en la Cámara federal de Diputados.
A golpes y balazos, gansterilmente, y ahora con estrategia, diplomacia y una nueva corriente crítica, tratan de terminar abruptamente el encargo de Moreno Cárdenas. Actores de finos trajes y un número todavía indeterminado de viejos priistas añorantes de plurinominales, se quejan por el arribo de una nueva generación de partidarios de Alejandro.
Alito dijo claro que será presidente nacional hasta el mes de agosto del dos mil veintitrés, en cumplimiento de un mandato estatutario que sólo podría interrumpirse si él así lo decide, antes que por la fuerza, y no creemos que Alejandro comparta la última idea. Su próxima asamblea nacional determinará muchas cosas, menos su salida.
Los resultados semejantes en millones de votos entre priístas y panistas, los conduce de una alianza temporal a un futuro frente legislativo que impida decisiones caprichosas del ejecutivo, continuo desdén por las leyes y más acción destructora en contra de los órganos del estado.
Moreno Cárdenas no se queja como se hace en Campeche, donde al estilo “mañanero” se busca culpables con la lupa pegada al ojo. Abundan los lamentos por la falta de recursos, y se persigue a los “traidores” que se marcharon a falta de buenos partos y traseros secos, pero también, y no es difícil, por la escasez de oportunidades.
Tal vez debe recurrirse a la autocrítica y pararse frente al espejo en lugar de usar recursos ópticos. Con trabajo y ejemplo vendrán nuevos cuadros. Ahora, "los que se fueron, se fueron", diría el doctor Herodes, y es necesario reflexionar en sus motivos. Se fueron porque les pegó la gana y por buscar alternativas que tal vez no les resulten. 
Pero por favor, los “voluntarios" y "desinteresados” apoyadores que tras ocupar cargos de todos sabores y colores ahora critican desde la comodidad millonaria de una curul plurinominal, deben pensarlo un poco antes de juzgar a esos “traidores”. Hay quienes podrían morderse la lengua, seguro.

La Doctrina Estrada y la isla bella
Estados Unidos agrava el embargo y establece nuevas sanciones contra el gobierno cubano por la manera a su juicio represiva de enfrentar las protestas de sus conciudadanos que reclaman por la falta de libertades. México, en nombre de la Doctrina Estrada, sin entrometerse en sus asuntos internos, ha optado por acudir en su ayuda.
El gobierno de López Obrador emprendió el camino recorrido por anteriores gobiernos de apoyar a la población en sus carencias. Se realiza una gran movilización, forzosamente por la vía marítima, para transportar material médico, alimentos, combustibles y lubricantes. Estos últimos, los que antes de su gran crisis enviaba la Venezuela de Chávez a la Cuba de Fidel.
Para nadie es desconocida la amistad entre cubanos y mexicanos. Existe enorme cercanía entre ambos pueblos que de siempre han visto con buenos ojos los hermanamientos de sus regiones. Programas de salud, educativos y culturales existen desde que Carlos Joaquín Reyes Alpuche (+) se constituyó en una especie de enlace de buena voluntad entre cubanos y campechanos.
La decisión del gobierno mexicano de apoyar a los hermanos que están viviendo momentos difíciles, sin buscar confrontarse con el gobierno norteamericano por su manera de manejar las cosas, debe pasar por una estricta e imprescindible supervisión del destino de los apoyos.
Quienes los pagamos con nuestros impuestos, tenemos derecho a saber que lo que mandamos a pesar de que nos hace falta, llegará a manos de los cubanos necesitados, y no terminará en tiendas y supermercados y en las mesas de algunos gobernantes. Recordar que en muchas ocasiones la ayuda humanitaria consiste en donativos que hacen los pobres de los países ricos, y que terminan beneficiando a los ricos de los países pobres.

… Y ALGO MÁS

Las elecciones cincuenta días después
Del histórico domingo seis de junio y de las elecciones más disputadas, discutidas y complicadas que documenta la historia de la patria chica, han pasado algo más de siete semanas. Cincuenta días que hacen sentir nostalgia por los viejos tiempos de paz provinciana y sin pandemia.
Inédito en los anales de la política campechana -y a la campechana- que, la pelea y sus resultados se hayan apartado del tradicional encuentro entre dos candidatos fuertes y la inevitable “morralla”, para convertirse en una contienda de tercios y parecidos números.
Tras batallas verbales y frases encendidas, por cansancio, convencimiento o decepción, se ha pasado a bromas y chascarrillos y una que otra ocurrencia. En abono a la incertidumbre, sigue sin declararse oficialmente un ganador, lo que ha frenado -poquito, pero lo ha hecho- el tropel de la cargada a favor de quien obtuvo el mayor número de votos en el conteo preliminar.
Faltan dos instancias y dos resolutivos antes del quince de septiembre, cuando se erija un nuevo gobierno y su titular haga sonar la campana réplica de la de Dolores frente a una Plaza de la República repleta de gente que acudirá como acostumbra a repetir el “Grito” y ser testigo de la tradicional ceremonia.
Mientras tanto y a otras siete semanas de esa fiesta, vivamos los cincuenta días que faltan para el relevo de Carlos Miguel Aysa con el ánimo dispuesto y la civilidad suficiente para dar la bienvenida al gobierno que la ley y el voto mayoritario decidan para todos los campechanos.

¿Dónde están las vacunas?
Tal como ha sucedido con los medicamentos contra el cáncer y la falta de otros productos farmacéuticos en el sector salud, se está pidiendo paciencia a los jóvenes de entre treinta y treinta y nueve años que recibieron la primera dosis de la vacuna anticovid, y esperan impacientes la segunda que debería recibirse antes de un mes de la aplicación de la primera.
Lo extraño, lo confuso, es que de acuerdo a lo que a diario manejan los noticieros nacionales, existe un acumulado de más de veinte millones de dosis del fármaco que no han sido aplicadas y que, en última instancia, nadie sabe dónde se encuentran ni su estado de conservación.
Desde la Coordinación Regional de los Programas del Bienestar se ha difundido la información de que no existe fecha para la aplicación de la segunda dosis pendiente para los jóvenes en el rango de edad mencionado, y para las mujeres embarazadas de nueve semanas de gestación, vacunados la última semana del mes anterior.
Es muy importante cubrir este faltante para pasar al tercer grupo de edad, quizá el más vulnerable por lo inquieto y el que más preocupación provoca: el de los muchachos entre veinte y veintinueve años que son las víctimas más sensibles del cruento mal del siglo.

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