Menos de dos semanas han transcurrido desde la celebración de las Fiestas Patrias y la visita del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel a nuestro territorio. Escasos doce días desde la histórica jornada en la que dirigió un discurso a las fuerzas armadas que se congregaron en el Zócalo de la Ciudad de México en ocasión del tradicional desfile.
Insólito e inusitado que los militares mexicanos, históricamente ligados al pueblo desde que el movimiento conocido como Revolución congregó a cientos de miles miembros de una sociedad pujante, principalmente compuesta por trabajadores del campo que perseguían reivindicaciones sociales y terminar con una dictadura oprobiosa.
Para que un gobernante extranjero pueda hablar a un cuerpo de uniformados como el que nos enorgullece, debe reunir varias condiciones, entre ellas, que su ejército sea parte del pueblo que gobierna, y que, como sucede aquí, esté siempre listo y dispuesto para auxiliarlo y defenderlo ante cualquier contingencia, de adentro o de afuera.
Como suele suceder, nada fuera de lo común. La escasa memoria colectiva de largo plazo, a tan corto tiempo, ha casi olvidado que pocas semanas antes de su visita, el gobernante caribeño utilizó a su ejército para reprimir al pueblo cubano que una vez más y después de mucho tiempo, se atrevió a protestar al grito de ¡libertad! Sólo eso, libertad, y nada más.
Vino Díaz-Canel, vino Maduro, y nada pasó, y nada pasará. En unos días todo quedará en el olvido. Las celebraciones de muertos, la navidad, el año nuevo y también el carnaval, acallarán cualquier grito y lamento de protesta, pero también, apagarán el ruido de tanto bostezo aburrido de los vecinos del norte a quienes fue dirigido un tímido mensaje.
Ahora contra intelectuales y científicos
En la cada vez
más lejana juventud, desde la representación estatal de la Procuraduría Federal
de la Defensa del Trabajo, tuve la oportunidad de conocer a su titular. El doctor
Alejandro Gertz Manero me pareció un hombre honesto, de gran capacidad y rectitud.
Elegante en el vestir, tenía apariencia de atleta de alto rendimiento.
De aspecto
pulcro y serio, pocas veces se inclinaba por el acercamiento personal; más bien
era reservado y poco proclive a la sonrisa. Tras casi cincuenta años, la
mayoría de sus entonces subalternos nos hemos retirado por jubilación u otras
causas, pero el señor sigue activo, aunque sin aquel aspecto juvenil. Se le nota
tenso, molesto, irritable, insatisfecho.
A últimas
fechas, como Fiscal General, le han abundado reproches de la prensa por sus
aparentes escasos resultados en el combate a la delincuencia. No le han faltado
conflictos familiares por la herencia del hermano que tiene a alguien cercano en
prisión.
Uno de los
asuntos “resueltos”, la “estafa maestra”, mantiene prisionera a una mujer que
cometió el error de entregarse voluntariamente. Impensable que sin ayuda cometiera
un delito de tal magnitud, que paga sola por negarse a la traición. O el del
petulante ex director ligado con el asunto Odebrecht, que por cosas de oídas
paga, también solo, un paisano.
Destaca el
pleito con intelectuales por ciertas imputaciones de plagio parcial por el uso
de información ajena sin citar al autor, que lo privó temporalmente del nivel
Tres del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología.
Como si se
tratara de una revancha, se ha desatado una persecución contra treinta y un miembros
del Consejo, acusados de lavado de dinero y delincuencia organizada. En nombre
del combate a la corrupción, se muestra anuencia tácita con los afanes del
Fiscal.
Ojalá
recapacite y anteponga la razón sobre un capricho que ha concitado el repudio de
la UNAM y el Tec de Monterrey, y el rechazo de un juez. A los ochenta y dos años,
no puede darse el lujo de afectar su historial de éxito en un pleito tal vez
improcedente y en aras de una gloria efímera. Al final de la existencia de un
ser humano no se justifica. Sí, señor, no se justifica.
... Y ALGO MÁS
La Mañanera versión Campeche
Se
esperaba, aunque no tan pronto, en todos los nuevos gobiernos estatales
emanados de las filas de MoReNa, una especie de réplica del ejercicio de
comunicación de la 4T y de su mayor exponente, el presidente Andrés Manuel
López Obrador, al que tan buenos resultados le está dando en un sector
altamente influenciable que cree en sus palabras como en un juramento.
Muy
temprano, a tan sólo cinco días del inicio del gobierno de la licenciada Layda
Sansores San Román, arrancó la nueva estrategia de comunicación con el
significativo nombre de “Martes del Jaguar”, en alusión a que el segundo día de
la semana laborable habrá de darse a conocer los avances de su plan de
gobierno.
Tres
cuartos de hora duró el novedoso ejercicio dirigido a los campechanos que no
habían tenido experiencias de este tipo. A diferencia de las clásicas
“mañaneras”, hubo funcionarios estatales, pero ningún reportero, columnista o
comentarista de redes sociales. Seguro irá modificándose al paso de las
semanas, habida cuenta de que esta estrategia apenas empieza.
Como
haya sido, la reunión tuvo sus temas de interés, y en algunos casos evidenció
las prisas por arrancar temprano con el programa y la intención de ir
mejorándolo al paso de las semanas. Las cosas se alinearon en algunos casos y
en otros evidenciaron las fallas que producen las prisas. La aclaración rápida del
espantoso feminicidio fue un punto a favor.
Por
el contrario, la desaparición de una Coordinación y setecientos trabajadores en
riesgo de irse a la calle; la noticia de un adeudo desconocido de varios
cientos de millones de pesos; y la
“misteriosa” desaparición de cientos de elementos policiacos, pusieron a destacados
personajes importantes de sanidad y seguridad en medio del escándalo.
No
hay que perder de vista que este fue el primer ejercicio y también que, los
nuevos funcionarios ya se encuentran trabajando en el acopio de d0cumentos y
pruebas, para que en los sucesivos encuentros se cuente con datos duros y
elementos puros que lleven certeza a los campechanos en lugar de causarles
preocupaciones.
Confianza y duda
Como un pasaje
retórico, se ha optado por conceder el
beneficio de la duda a los nuevos funcionarios. Es necesario mencionar que,
"la absolución por el beneficio de la duda es una sentencia absolutoria fundada en la falta de plena prueba sobre
la culpabilidad del imputado".
O sea que, “en el derecho penal, para condenar a una
persona no basta con que el juez sepa que es culpable de un delito si este no
queda debidamente probado y acreditado". En este orden de ideas, si concedemos el beneficio de la duda, estamos presuponiendo injustamente
antecedentes delictivos que para bien o para mal no han sido debidamente
probados.
Es preferible otorgar
a quien se encuentre en este caso un voto de confianza, limitado, temporal,
provisional y condicionado, pero voto de
confianza al fin y al cabo.
Ausencias que no convencen
No gustó a
quien sabe -o intuye como es mi caso- de política, la ausencia de la presidenta
municipal de la reunión a la que convocó a ella y a sus pares la gobernadora.
Ningún evento debió alejar la posibilidad de gestionar mejor trato al entorno del asiento de los tres poderes.
Estaba obligada
a suspender cualquier otra actividad y establecer prioridades, y está sí que lo
era. Los altos pasivos, el pésimo estado de las calles y la deficiencia de los
servicios públicos lo justificaban. El sexenio es joven y el trienio más, y hay
tiempo para iniciar el diálogo.
Hay un asunto pendiente que consiste en la
continuación, de cualquier manera, del programa de atención a las fachadas del
Centro Histórico y barrios tradicionales. Si los abandonamos, si los dejamos a su suerte y vuelven al
estado anterior, un día lo
lamentaremos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario