El autor, modesto escribidor, se
ha propuesto desde siempre tratar de ser positivo en sus apreciaciones y antes
que golpear por morbo, interés, o por el prurito de lastimar, prefiere
referirse a algún buen ciudadano que merezca un reconocimiento por su trabajo,
por sus aportaciones a la sociedad, o simplemente por ser eso, un buen
ciudadano.
En varias ocasiones se ha dicho
también que este segmento no es para escribir biografías extensas y detalladas
de quienes con su nombre adornan el espacio, basta para ello con algunos datos
generales; en esta ocasión, aunque me gustaría tener más información del
personaje, la falta de ellos no será limitante para destacar lo mejor que
conocí de Don Bernardo Zetina Briceño.
Lo recuerdo de mi niñez, siempre
impecablemente vestido de pantalón oscuro, reluciente camisa blanca de manga
larga y debajo una playera “zaga” del mismo color. Zapatos negros muy lustrosos
completaban su atuendo.
Formó parte de la clase política
de los chenes la primera mitad y parte de la segunda del siglo anterior.
Siempre fiel y cumplido en sus encomiendas oficiales en el ayuntamiento del
pueblo, como escribano, secretario, juez de paz, oficial del registro civil, y
muchas tareas más que desempeñó siempre con acrisolada honestidad. Priista
fiel, siempre presente en cuanto acto fuera convocado.Con una disculpa cumplida
si omito alguno, extraigo de los recuerdos los nombres de los hijos que Don
Bernardo y su esposa, la amable señora Doña María Balmaceda, trajeron a este
mundo para nutrirlos físicamente con su trabajo honrado, y espiritualmente con
su amoroso ejemplo: Ana, Aurea, María de la O., e Isabel, las mujeres. Ismael,
Bernardo, (Lolo, no recuerdo su nombre) y Crisanto, los varones. Chabela y
Cris, los menores, mis amigos y compañeros de estudios en la vieja primaria “18
de Marzo”.
Fue Don Bernardo por muchos años
cronista del pueblo y del municipio, corresponsal de un diario de circulación
peninsular, escritor, autor entre otras obras del libro Política Revolucionaria
en Campeche, 1857-1871. Ediciones del Gobierno del Estado1979. Poeta, autor de bellos
sonetos y compilador acucioso de material gráfico y literario de cuanto
acontecimiento social y político tuviera lugar en Hopelchén. Inolvidables
fotografías que de repente publica mi amigo Crisanto, me hacen regresar en el
pasado a las muy lejanas épocas de la niñez y la juventud.
Una de mis fantasías, lo
confieso, consiste en tener algún día frente a mis ojos los álbumes en los que
Don Bernardo Zetina archivaba meticulosamente con fechas y nombres, recortes de
prensa y fotografías de hechos históricos que debieran estar en alguna
biblioteca u otro espacio público para disfrute de las nuevas generaciones y
como una oportunidad de conocer a sus antepasados. Que así sea.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario