Confucio, reconocido pensador chino creador de la doctrina que recibe el nombre de confucianismo, lo decía tal vez dos mil quinientos años antes: “Trabaja en impedir delitos, para que no necesites imponer castigos”.
Esta frase célebre expresada por
uno de los grandes filósofos de la historia, cobra vigencia y plena
aplicabilidad cuando de cuidar los bienes de todos los campechanos se trata, y
su observancia y aplicación se convierte en actitud necesaria tanto para el
obligado ante la ley como para el responsable de vigilar su observación y
cumplimiento.
Se trata de que los últimos
tiempos, tal vez haciendo uso indebido de la hacienda pública, algunos
funcionarios de la administración anterior dispusieron indebidamente en su
beneficio del patrimonio a su cargo. Conforme a derecho, en este momento se
encuentran sujetos a debido proceso para aclarar su falta u omisión.
Otros más, según palabras del
propio jefe del ejecutivo en su reciente informe, se encuentran pendientes de
comparecer ante un juez, y sólo esperan el momento de enfrentar sus
responsabilidades por probables faltas cometidas en sus encargos.
En una colaboración anterior,
comentábamos y ahora lo ratificamos, que el funcionario público debe ser discreto,
tan discreto que su trabajo no se note, pero al final, se establezcan y queden
claros los resultados de su actividad.
Es el caso de Joaquín Santiago
Sánchez Gómez, otro de los jóvenes
funcionarios de la nueva administración que preside Alejandro Moreno Cárdenas.
Un poco mayor de cuarenta años, hasta donde se sabe, ocupado en actividades
empresariales relacionadas con los bienes de su familia, es la primera vez que
labora en la administración pública.
Licenciado en Derecho con una
maestría en el extranjero en la misma especialidad, desde el dieciséis de
septiembre del año anterior se desempeña como Secretario de la Contraloría del
Gobierno Estatal.
Con el perfil idóneo para el
puesto, Sánchez Gómez lleva a cabo una labor discreta pero efectiva en lo que a
la vigilancia de la buena marcha de la aplicación de la norma se refiere, entre
aquellos que tienen a su cargo la labor de administrar los bienes de los
campechanos; también debe ahondar en la conducta de quienes dentro de los
plazos que la ley contempla, llevaron a cabo alguna función en el pasado
reciente.
Importante y casi vital es la
tarea de Joaquín, quien, callada y discretamente sigue haciendo su trabajo para
que los que ayer faltaron a un recto proceder, ahora enfrenten las penas que la
ley señala.
Por supuesto que su labor va más
allá, previniendo que algún nuevo funcionario ceda ante la tentación e incurra
en alguna falta prevenible. Tan importante es sancionar como lo es evitar que
en el futuro vuelvan a darse conductas irregulares.
En resumen, es importante ejercer
la ley, pero no menos importante es aplicar la prevención antes que el castigo.

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