domingo, 23 de abril de 2017

DE MUCHO, UN POCO/Las Mil y Una Noches, el primer libro

Las Mil y Una Noches, ese era el título de uno de los libros que reposaban en el rincón izquierdo del cofre de la abuela. No serían mil y una sus noches, tampoco tantos sus cuentos; tal vez eran muchos menos, pero todos cuidadosamente ubicados en los cientos de amarillentas páginas encerradas entre dos portadas color café que eran -o parecían serlo- hechas de madera.
El protagonista central de la historia que dio origen al compendio, Shahriar, un gobernante árabe, un sultán víctima de una pena de amor, infidelidad y desengaño que ni todos los bienes de su reino lograban mitigar; era enorme su sufrimiento y nada podía hacerlo recobrar la calma. Decide entonces que a partir de la traición sufrida, contraería nupcias una y otra vez y a la mañana siguiente del desposorio, las jóvenes doncellas serían sacrificadas por su visir cortándoles la cabeza.
El maleficio lo rompe la propia hija del visir, la bella e inteligente Sherezade, quien después de convertirse en esposa contra la voluntad y el deseo de su padre, hábilmente sorprende al sultán desde la primera noche con una larga narración que en cierta forma correspondía a la tragedia del esposo; narración que deja inconclusa con el canto del gallo que anunciaba el amanecer de un nuevo día, y último para la hermosa doncella. El gobernante entre magnánimo y ansioso, concede a su consorte un día y una noche más para saber cómo terminaría el relato.
El primer apólogo, se ha dicho, era muy parecido y en cierto modo, era la historia misma del sultán traicionado y desengañado. La larga narración inconclusa, continuó la noche siguiente después de un día de gracia para la nueva emperatriz, quien una y otra vez deja historias sin terminar, y el emperador verdugo, cada vez más interesado, perdona una y otra vez la joven vida, dejando la afilada y cruel cimitarra guardada en un baúl en espera de la orden real.
De esa manera, al oscurecer de cada día, la joven esposa del sultán empezaba a narrar una nueva historia o concluía la de la noche anterior e iniciaba una nueva, misma que no alcanzaba a terminar en toda la noche, por lo que posponía el final y dejaba en suspenso a un emperador impaciente que contaba las horas y los minutos para reunirse con la hermosa mujer que cada vez lo sorprendía con un nuevo e interesante cuento que quedaba inconcluso.
Mil y una noches transcurrieron, tiempo en el que el sultán entusiasmado no veía las horas para recomenzar la aventura nocturna, mientras que la muchacha, lo llenaba de dicha trayendo al mundo dos hijos para brindarle la anhelada paz de un hogar que terminaría por cambiar la terrible condena por una vida feliz, al estilo de los cuentos clásicos.
Claro que aquí no se trata de narrar los cuentos, solamente destacar algunos personajes; el más singular; al que el autor admira por su sabiduría e inteligencia; el que da vida y luz a muchas de las historias: el emperador musulmán bueno, inteligente y amado por su pueblo al que dirigió con acierto y sabiduría.
Significar al gobernante que cada noche se disfrazaba de un personaje nuevo, y salía a las calles y centros de reunión a preguntar a los ciudadanos que opinaban de su rey, para con esa opinión templar el ánimo, corregir sus errores y quedar a la altura de lo que sus súbditos esperaban de él. Harún al-Rashid era su nombre, y encarnó el prototipo del guía inteligente que gobernó con paz, equilibrio y justicia a un pueblo que lo amó hasta su muerte.
Personajes como Shahriar, Sherezade, Simbad, Aladino, Jafar, Alí Babá, Morgiana, Firuz Khan y otros más, llenaron la mente de un niño de diez años de miles de fantasías con lámparas maravillosas, genios mágicos, viajes fantásticos, míticos tesoros, náyades de ensueño, caballos alados y alfombras voladoras, cuyo recuerdo aún alegra los días tranquilos de su tercera edad.

Agua, reclamo justo de Calakmul
Quienes conocen esos rumbos de Campeche, saben que desde un par de décadas atrás; incluidos Zoh Laguna, antiguo aserradero que cobijó el siglo pasado a rubios obreros europeos emigrantes de la sufrida Polska de los Cárpatos; lo mismo que Xpujil, su cabecera; Calakmul es un municipio campechano después de ser por muchos años parte importante del de Hopelchén.
El territorio, colindante con el estado de Quintana Roo, ha padecido de siempre la escasez del agua, a pesar de poseer enormes mantos subterráneos del líquido vital. Los manantiales, desafortunadamente se hallan a gran profundidad; además, y por si fuera poco, el agua se encuentra contaminada por los grandes yacimientos de yeso del subsuelo que la hacen inviable de ser utilizada en forma natural para el consumo humano.
A través de los años y con inversiones de todo tipo, han sido desarrollados programas de abastecimiento, ya sea mediante la excavación de depósitos colectores del agua de la lluvia conocidos como jagüeyes; o bien, los clásicos “chultunes”, al estilo de los que los antiguos pobladores mayas acostumbraban edificar; una especie de ollas de mampostería depositadas en el subsuelo que en una buena temporada pueden llenarse de agua de lluvia hasta sus bordes.
Algunas veces en la lejana década de los años ochenta, el presidente municipal de Hopelchén, el inolvidable Enrique González Vargas (Lico) y el gobernador de entonces, ingeniero Eugenio Echeverría Castellot, llegaron a la región con un personaje singular, chenero por gustosa adopción, don Carlos Cárdenas Solís, quien dejaba por unas horas su rancho Yax-Ha y a su compañera Doña Fina, para acudir al llamado de sus amigos.
Con maestría y una inigualable y original técnica, Don Carlos podía detectar casi mágicamente depósitos acuíferos subterráneos, apoyado solamente de una “horqueta” de madera recién cortada y sin corteza, sostenida con ambas manos y con un extremo orientado al piso. Una y otra vez, el señor encontró enormes mantos, pero una y otra vez también, los depósitos subterráneos resultaron cargados de alto contenido de magnesio. Ese tema sería motivo de una nueva historia.
Casi cuarenta años después y por feliz coincidencia, dos descendientes directos de los últimos personajes, acuden en apoyo de esa región para ayudarlos a superar las consecuencias de la grave escasez: Alejandro Moreno Cárdenas, nieto de Don Carlos, en su condición de gobernador de Campeche, y Jorge Chanona Echeverría, nieto de Don Eugenio, como Secretario de Desarrollo Social y Humano, regresan a brindar su apoyo a los calakmulenses.
El gobierno estatal a través de la SDSyH y con el apoyo de Petróleos Mexicanos, dependencia federal que está aportando ciento cincuenta mil litros de combustible, ha instrumentado un programa para garantizar el abasto de agua potable en cincuenta y tres localidades de la zona. Con ello pretende beneficiar a casi diecinueve mil habitantes que representan más del sesenta y cinco por ciento de la población del municipio. Su presupuesto, cercano a los dos y medio millones de pesos.
Otra inversión, ésta de seis millones más, destinada a construir tres grandes colectores de agua de lluvia; la dotación de una pipa para la Junta Municipal de Constitución dispuesta por el jefe del ejecutivo estatal con el apoyo del gobierno federal, contribuirán en mucho a una mejor calidad de vida de los habitantes de la región. Noventa millones para invertir este año dan buena cuenta del interés por apoyarlos.

… Y ALGO MÁS

Acciones en educación
Por estos días, el Gobernador Alejandro Moreno Cárdenas sostuvo en la ciudad de México una reunión de trabajo con la oficial mayor de la Secretaría de Educación Pública, Irma Gómez Cavazos, para delinear estrategias de fortalecimiento a los programas del nuevo modelo educativo. Hay que recordar el anuncio del titular de la SEP, Aurelio Nuño aquí mismo en Campeche, de la inversión de mil cuatrocientos millones de pesos que serán destinados a la modernización de planteles escolares.
Entre otros temas, también trataron el asunto del transporte gratuito para estudiantes con inversión cercana a los veintiocho millones de pesos para la primera etapa del proyecto que beneficiará a más de dos mil jóvenes que estudian. Para ello ya están identificando las mejores rutas.
Por cierto que en días pasados, dentro del período vacacional, se dieron varias quejas de estudiantes y padres de familia porque los operadores de los autobuses urbanos se negaban a aceptar las credenciales para descuentos en los viajes aduciendo que “son órdenes de arriba”, sin especificar el origen de la orden. Mucho cuidado con ese tipo de cosas, porque el hecho de encontrarse en un período oficial de descanso no hace a los estudiantes menos estudiantes y a los padres pobres menos pobres.

La feria anual de Hopelchén
No fue una, ni dos, fueron tres y muy apreciadas las invitaciones a asistir después de varios años a la feria anual de Hopelchén. Otro intento fallido, y otra vez no fue posible; cosas de la edad. Sí, cosas de la edad de la camioneta familiar que tuvo la ocurrencia de pedir el relevo de una pieza importante que, desafortunadamente, no se encuentra fácilmente ni resulta económica. En pocas palabras, nos convirtió en involuntarios peatones.
En fin, la más cumplida de las disculpas por no haber podido visitar de nuevo el pueblo de la niñez, donde para satisfacción de propios y extraños, sigue existiendo ese ambiente de paz que le ha sido característico y del que, quienes nacimos en esa tierra nos sentimos legítimamente orgullosos.
Por ahí estuvo para inaugurar en representación del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas -chenero adoptivo-, la Expo Ganadera de la Feria anual del Maíz y de la Miel, el serio y eficiente secretario de gobierno, Don Carlos Miguel Aysa González, acompañado de un grupo de funcionarios; entre ellos, el Presidente Municipal, Ignacio España Novelo; el jefe de la Oficina del Gobernador, Claudio Cetina Gómez; y los Secretarios de Seguridad Pública y Protección a la comunidad, Jorge Argáez Uribe; de Desarrollo Social y Humano, Jorge Chanona Echeverría; y de Desarrollo Rural, Armando Toledo Jamit; entre otros funcionarios e invitados.
Ahí, en la cabecera del municipio cuna del padre del Juicio de Amparo, Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá, entregó Aysa González a nombre de Moreno Cárdenas, tres nuevas patrullas adquiridas para la policía municipal con una inversión de ochocientos diecisiete mil pesos, a la vez, informó que en la última reunión de secretarios de seguridad de la región se presentaron indicadores nacionales que ponen a Campeche en los primeros lugares en la aplicación de buenas prácticas del sistema penitenciario, y muy destacado en los niveles de control de confianza de los policías, además de existir un buen ejercicio de los recursos públicos. 
El Secretario de Gobierno anunció que  la Policía Estatal Preventiva realizará los próximos días, recorridos en comunidades y caminos del municipio para seguir garantizando el clima de paz social característico de los cheneros, y de los campechanos en general que continuamos viviendo en la entidad más segura de México.
Esta ocasión no pudimos estar y de nuevo nos perdimos la oportunidad de saludar a amigos y familiares; tampoco pudimos disfrutar el tradicional relleno negro y el calor de los paisanos. Ni modo, nos la perdimos… ¡otra vez será!.

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