lunes, 10 de abril de 2017

DE MUCHO, UN POCO/El cofre de la abuela



Era un enorme baúl de madera y metal cuyas dimensiones no es posible precisar, habida cuenta de que para la estatura de un pequeño de no más de diez años, cualquier objeto de esas características se apreciaría de tamaño colosal.
Siempre estuvo en el rincón izquierdo del cuarto de los abuelos, dando las espaldas al sur y adornando perennemente la habitación y la casa entera con sus llamativos colores y sus tiras de metal, horizontales y verticales que lo circundaban y le daban fortaleza.
Se encontraba montado en una base de tablas anchas de fina madera de color natural, muy pulida, muy brillante, impecablemente limpia de partículas de polvo al igual que el bello contenedor que descansaba sobre ella: el voluminoso cofre forrado interiormente con un papel tapiz floreado de tono muy pálido.
Una cerradura al frente simulaba un ojo desde el cual se podía atisbar al interior, acción innecesaria porque ese orificio se encontraba cerrado por una llave redonda, siempre pegada y todo el tiempo dispuesta. La llave, de la forma y tamaño de la confianza de la abuela, servía para que cualquiera pudiera abrir el baúl y saciar su curiosidad.
Muchas veces introduje mi ávida e inquisidora atención de niño entre los objetos –muy pocos- que constituían su tesoro; entre los más bellos, un lío de cartas dentro de sobres de color desteñido por la pátina, cerrados herméticamente y unidos con una cinta que alguna vez fue de algún color.
También, semivacío de perfume, un frasquito de cristal de elegante presentación, rematado con una pequeña manguera y una borla al extremo con hilos colgantes a modo de atomizador, forrado todo con una especie de terciopelo que todavía conservaba un poco de su color rojo original.
Casi vacía, una polvera de lámina de color verde claro decorada con diversas imágenes pintadas a mano, lucía un nombre y una marca de fábrica en francés que ahora como inquietos gazapos, dan pequeños saltos en el tiempo y juegan veloces a las escondidas con la frágil memoria.
Había un par de perfumados abanicos, fotos borrosas de tono sepia, unas cuantas imágenes religiosas, y  algunas piezas de tela negra que creía eran mantillas de seda, de esas que las matronas de principios de siglo solían portar pudendas sobre la cabeza a la sacra hora del rosario vespertino de todos los días, o a la de la infaltable misa dominical.
Había más cosas que la inquisidora curiosidad de un niño, más de seis décadas después, no puede precisar y mucho menos recrear; sin embargo; algo digno de mencionar se guardaba celosamente intocado en el fondo del añoso mueble.
Justo en la esquina derecha, reposaban unas antiparras oscuras de forma circular, metálicas y con lentes de cristales gruesos; fueron los anteojos propiedad de la bisabuela Mercedes, mamá de la abuela Licha, la madre de mi madre Chela. La bisabuela -decía la abuela-, bordaba a mano con aro de madera, tejía fino, y era una incansable lectora.
Ahí estaban igual, junto con una antigua biblia, cuatro o cinco viejos libros que despertaron mi curiosidad de niño, orientaron mis pensamientos de la edad adulta, y fomentaron de alguna manera ese rebelde agnosticismo todavía presente.
En otra ocasión hablaremos de esos libros, puedo prometerlo.  

Los incendios forestales
La naturaleza tiene sus modos y sus maneras de depurarse; los campesinos con su sabiduría ancestral, saben que la tierra tiene sus ciclos, tiene sus tiempos, y que los eventos naturales se dan en períodos que responden al orden de las cosas. Sucede con las lluvias y sus consecuentes inundaciones; sucede con los incendios forestales que a fin de cuentas habrán de renovar la flora y revitalizar el suelo. Por supuesto cuando son naturales.
El incendio forestal, según el CENAPRED, “es la propagación libre y no programada del fuego sobre la vegetación  en  los  bosques,  selvas,  zonas  áridas  y semiáridas.  El  combustible  es  el  factor  principal  que determina la magnitud del mismo” 
Cita la misma dependencia que estos eventos pueden ser: “Accidentales, si se relacionan con accidentes automovilísticos, ferroviarios, aéreos y con ruptura de líneas eléctricas”.
“Negligencias: Las quemas agropecuarias no controladas, fogatas de excursionistas, fumadores, quema de basura, limpieza de vías en carreteras y uso del fuego en otras actividades productivas dentro de las áreas forestales.
“Naturales: Caída de rayos o erupciones volcánicas”.
“Intencionales: Se refiere a las quemas que se realizan en el contexto de conflictos entre personas o comunidades, tala ilegal o litigios, entre otros”. Lo aterrador es saber que cuatro de cada cinco incendios de los bosques son provocados por la mano del hombre. ¡Lamentable!.
La deforestación consecuente a los incendios, muy frecuentes en estos meses de la primavera, propicia en una acción de rebote los intensos calores y la falta de lluvias que mejoren el ambiente; nos obliga de paso a altos consumos de energía eléctrica o al uso de otros medios para refrescar un poco el hogar.
La semana que recién concluyó, se celebró una reunión que estuvo presidida por el Señor Secretario de Gobierno, Lic. Carlos Miguel Aysa González. A la reunión acudieron autoridades de los tres órdenes de gobierno, incluidos algunos presidentes municipales. Los funcionarios asistentes fueron exhortados a extremar la eficiencia de sus labores, a cuidar de los territorios de sus jurisdicciones, y a trabajar como un solo equipo para preservar la seguridad del territorio campechano.
Los resultados de esta acción se inscriben entre las mejores para el combate del terrible flagelo que al parecer poco a poco está siendo controlado para el alivio de los campechanos.

… Y ALGO MÁS

Más visitas importantes
Todavía no se apagan los ecos noticiosos ni se secan las tintas que dieron cuenta de la importante presencia del titular de la Secretaría de Hacienda junto con grupo de altos funcionarios cuando una nueva visita tiene lugar. Poder de convocatoria del gobernador del estado, respuesta atenta del gobierno federal a los deseos de progreso de los campechanos, el resultado de las relaciones de amistad tejidas por Moreno Cárdenas a través de los años. ¡Seguro que las tres! 
Esta vez estuvo en nuestra casa común Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación, quien vino a reconocer a Campeche como un estado vanguardista en la instrumentación del nuevo modelo educativo, además de destacarlo como un “ejemplo nacional” en el tema.
El resultado ya lo conocemos, cuatrocientos millones de pesos que se suman a los mil millones originalmente presupuestados para este año, para un total de mil cuatrocientos millones de pesos que permitirán la modernización de mil escuelas campechanas.
Para  muestra un botón, señala el aforismo y en esta ocasión, con la puesta en servicio del nuevo edificio de la escuela primaria “Presidente Ruiz Cortines” en el corazón de nuestro amado barrio de Santa Ana, se cumplió un viejo sueño materializado en una infraestructura escolar de gran calado que por si fuera poco, representa el nuevo modelo a aplicar en todo el territorio nacional.
Fiel a su costumbre de reconocer a quien apoya sus esfuerzos y los de sus representados, en un detalle que habla bien de él y habla bien de la gente de buena fe, el Gobernador Moreno Cárdenas agradeció el respaldo  del Presidente Enrique Peña Nieto a favor de Campeche y los campechanos.


Colecta anual de la Cruz Roja
Nadie tiene tanto que no pueda necesitarla. Nadie tiene tan poco que no pueda ayudarla; así, más o menos, dice su eslogan. Nadie pues, debe quedar fuera del universo de ciudadanos que con su donativo permiten el funcionamiento de tan noble institución.
La Presidenta del Patronato del DIF Estatal y presidenta honoraria de la Cruz Roja, señora Christelle Castañón de Moreno, la semana que concluyó dio el banderazo de inicio de la Colecta correspondiente al presente año, con el título de “Sigue ayudando a salvar vidas”. La noble acción pretende rebasar la meta del año anterior cercana a los tres millones de pesos.
“Este año tenemos la confianza de superar la colecta del año pasado y es el momento adecuado para reconocer a todos los voluntarios de la Cruz Roja, que cada día se esfuerzan su noble trabajo”, fueron las palabras de la esposa del gobernador Moreno Cárdenas al iniciar la colecta.
Buena labor en favor de la benemérita Cruz Roja que preside como su delegado estatal el señor Alejandro Azar Pérez. Su misión es atender a personas víctimas de accidentes o desastres naturales y en un momento dado, salvar nuestras vidas, las de nuestros amigos o las de nuestros familiares.
¡Ayudemos ayudándola!.

Las declaraciones de José Antonio
Sus palabras no fueron de mala fe ni tuvieron como propósito apoyar a algún aspirante de la oposición en especial, tampoco fueron dichas para dañar a su partido; más bien, fueron la expresión de quien desea ser autocrítico y poner en relevancia lo que cree que es correcto. Así lo comprendieron quienes debían hacerlo después de analizar en su adecuado contexto las frases pronunciadas.
José Antonio González Curi no es precisamente un personaje pasivo y sosegado, claro que no lo es, y de eso el autor de esta columna tiene pruebas sobradas. El tiempo transcurrido que todo lo cura, algunas charlas posteriores (no arreglos), pero sobre todo, el propósito personal de vivir en paz y sin rencores, hicieron que lo que alguna vez fueran agravios, ahora no sean más que malos recuerdos.
Sus declaraciones recientes sacudieron fuertemente el mundillo político local -sólo local-, e hicieron que algunos, mayormente sus malquerientes, se desgarraran las vestiduras y pidieran en su contra el fuego purificador de la santa inquisición. Dijo mucho, pero no dijo nada que fuera nuevo u oprobioso.
Es cierto que su personalidad, su modo de ser, su actitud y su trato con los demás no están basados en la ortodoxia de los convencionalismos y en las reglas de una convivencia apacible en sociedad; tampoco su estilo está inscrito en los conceptos básicos de la diplomacia mexicana; pero si hay algo que reconocerle es su capacidad de análisis, su visión de estado y su lealtad a su partido.
El señor dijo lo que muchos piensan pero no se atreven a externarlo por temor al escarnio y al demérito de su prestigio personal. Dijo algo que muchos comentan en voz baja y que los comunicadores y los especialistas mencionan con mucha frecuencia: el PRI no está en el primer lugar de las preferencias, ni vive su mejor momento.
No obstante, la circunstancia de que ese partido no se encuentre en el primer sitio cuando no está en campaña ni tiene candidato, de ningún modo lo descarta ni tampoco lo precipita. A su tiempo y con su enorme y efectiva maquinaria electoral, y en especial con las acciones que muy pronto vendrán, sorprenderá a propios y extraños; no se tenga la menor duda que estará fuerte en la contienda. Digo lo de siempre: ¡Al tiempo!.


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