Estaba en el mismo rincón derecho del
cofre de la abuela, junto a sus mudos compañeros; también a un lado de las
antiparras de aro metálico de color negro que alguna vez fueron compañeras inseparables
de la bisabuela Mercedes.
No tenía título alguno en la portada, o
al menos así lo recuerdo, lo mismo que se trataba de un libro voluminoso y de
pequeñas dimensiones, revestido de una pasta gruesa de color disminuido café
rojizo; rudimentaria, como si se tratara de un trabajo artesanal que alguien trató
de preservar.
En la primera página tenía algo escrito a
mano –no recuerdo que-, me parece que una dedicatoria con letra manuscrita
pequeña y fina, de una caligrafía muy elaborada, casi como dibujada, con
abundantes rasgos, que remataba con una fecha imprecisa y una especie de firma, más elaborada aún que
el texto y con una serie de números ocho estilizados, ininterrumpidos y muy
simétricos que iban descendiendo a partir de la signatura.
Sin más preámbulos, se trataba de una
especie de compendio de obras de un solo autor, colombiano me parece, de nombre
José María Vargas Vila. Cuatro o cinco novelas constituían el contenido, de las
cuales únicamente recuerdo en forma por demás general: “Ibis”. “Áurea y las
Violetas”, “María Magdalena” y, tal vez “El Final de Norma”, no estoy seguro.
De repente se cuelan entre multitud de
recuerdos vagos, asuntos relacionados con los ideales del autor, con sus
constantes pleitos con los señores de las iglesias a quienes guardaba poca
consideración y respeto, a diferencia de la gente de su tiempo. Tenía un texto
que decía algo que la bruma de los tiempos no permite fijar en la memoria. Un
prólogo impreciso del que recuerdo vagamente que hablaba de apostasía y de no sé cuántas
cosas, defectos del autor a quien nombraba “El Divino”.
Las dos primeras obras, estoy seguro, se
referían a cosas relacionadas con la lujuria y las pasiones descarnadas,
atrevidas para su tiempo. Eran narraciones eróticas, complicadas,
irrespetuosas, misóginas, plagadas de críticas al clero y abundantes en amores
desesperados; incestuosos algunos, en los que menudeaban escenas de pasión,
celos, sufrimientos y muerte.
“María Magdalena” estaba hecha
definitivamente para afectar la
tradición religiosa –una en
particular-, por su crítica al poder
eclesiástico. Abundaba en el amor erótico y se refería al cuerpo de María
Magdalena y a la atracción sexual que
provocaba con su figura de mujer fatal. No puedo abundar más por la dificultad
de evocar más cosas que ya no existen en mis recuerdos y, principalmente, por
no faltar al merecido respeto a la religiosidad de mi pueblo y de mi familia.
“El Final de Norma”, estaba en el libro,
seguro que sí, pero no recuerdo otra cosa más que el nombre, y para no faltar a
la verdad ni alterar el orden de los pensamientos, prefiero no tocarla, aunque
el recuerdo se acrecienta cuando evoco la figura de un personaje de entonces;
respetuoso y amable, a excepción de las veces en las que se embriagaba y que como
estribillo interminable se decía culto y repetía una y otra vez el nombre de
esta novela.
Habrán de suponer el embrollo mental creado
con estas lecturas en la mente de un niño nacido y criado en un ambiente
liberal y sin tabúes. De alguna manera hubo alguna influencia derivada de la
liberalidad de un autor como Vargas Vila, prosista y poeta marcado por su
vida de escándalo.
No sé si la abuela habrá reparado en la
actitud de uno de sus nietos que a hurtadillas solía leer a este peculiar
autor, o bien se constituyó siempre en una especie de cómplice del intento de
ingresar a la madurez a tan temprana edad. ¡No lo sé…, ni lo sabré jamás!.
Usuarios
de redes sociales, piensen en su país y en su estado
Existe en ciertos sectores de la sociedad
algo parecido al desencanto y a la falta de credibilidad; es cierto que sin
llegar a reunir las características de una crisis, acaso como consecuencia del
factor económico y las recientes alzas a bienes y servicios, está presente un
descontento que una y otra vez se asoma en el medio más socorrido, las redes
sociales.
Lamentable por demás que en esa especie
de caldo de cultivo se esté cocinando un ambiente de inquietud que poco a poco
está escalando a una espiral de violencia verbal y en ocasiones física que ha
alcanzado igual a trabajadores de los medios como a profesionistas, sin
especificarse los motivos reales.
Es deseable que quienes gustan de
publicar frases alarmistas e incendiarias y que de cierta manera contribuyen a
alentar este ambiente hostil, reflexionen y disminuyan sus comentarios
pesimistas y provocadores para que retorne la paz social que alguna vez nos
caracterizó, y el país se reencuentre con la ruta de la paz y el progreso. Se
debe pensar en México y en Campeche. ¡Ojalá!.
...
Y ALGO MÁS
Los
jóvenes y las drogas
Importantes acontecimientos tuvieron
lugar esta semana en Campeche; relevante por demás que por aquí estuviera el
Comisionado Nacional contra las Adicciones, Manuel Mondragón y Kalb. Escucharlo
decir que se ha incrementado notablemente el consumo de alcohol, tabaco y
drogas en niños de diez a once años, en tanto que niños de quince años lo hicieron
con la mariguana y la cocaína es por demás alarmante, tanto que el alcoholismo
y el tabaquismo parecieran males menores. Como no estar preocupados si esas son
las edades en las que los niños suelen dedicarse al estudio, al juego y a las
actividades sanas con sus familias.
De ahí la importancia de las labores
encaminadas a la prevención, entre ellas la que el gobierno de Alejandro Moreno
ha establecido para prevenir accidentes de tránsito por conducir bajo los
efectos del alcohol. Molesta a algunos, es cierto, pero es más cierto que es
una medida que debe continuar por tiempo indefinido. Es necesario además poner
mano dura en contra de los lugares públicos que venden bebidas alcohólicas a
los menores de edad.
En la tarea de preservar la salud y la seguridad
entre nuestros niños y adolescentes están comprometidas las autoridades a todos
los niveles, es verdad, pero también es verdad que están comprometidos los
padres de familia, los maestros y la sociedad en general.
Acciones
del DIF
No es casual que en el mismo acto en el
que estuvieron el doctor Mondragón y Kalb y la titular del Sistema Nacional
DIF, Laura Barrera Fortoul, se inaugurara la Tercera Conferencia Nacional de
Procuradoras y Procuradores de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, encaminada
a fortalecer las tareas de colaboración y coordinación entre los organismos de
gobierno, en el marco la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes.
Con ellos estuvieron el gobernador Alejandro
Moreno Cárdenas en compañía de su esposa Christelle Castañón de Moreno. Muy
enfático, en su intervención, el gobernador aseguró que “para que a México le
vaya muy bien, es necesario fortalecer el trabajo en equipo a favor de las
niñas, niños y adolescentes, porque ellos son pilar fundamental y la esencia
del desarrollo del país”.
Una noticia importante dada por la
directora general del DIF, es que ese organismo ha destinado algo así como cien
millones de pesos para respaldar a
Campeche en los programas de asistencia social, alimentación de menores de
escasos recursos, y la construcción del Centro de Desarrollo Comunitario “Siglo
XXI”.
En el mismo evento, la señora Castañón de
Moreno y Barrera Fortoul firmaron un convenio de colaboración que destinará siete
millones seiscientos mil pesos a proyectos de bienestar para la población
vulnerable. La alta funcionaria fue testigo al igual que el Gobernador y su
esposa, del encendido de implantes cocleares totalmente gratuitos a tres
infantes de Campeche y Tabasco beneficiados de la cuarta etapa de la campaña
nacional “Un sonido que despierta a la vida”. El gobernador anunció que el próximo
noviembre el Hospital General de Especialidades “Dr. Javier Buenfil Osorio”
contará con la certificación para colocar el implante coclear a menores con
problemas de audición.
Las palabras del gobernador campechano sonaron
firmes cuando aseguró que “en Campeche se trabaja fuerte con el Sistema
Nacional DIF: Desde el inicio de mi gobierno hemos contado con el respaldo
total de la señora Angélica Rivera de Peña, esposa del Presidente de México; es
amiga y aliada del estado porque nos ayuda mucho en los temas de gestión”.
¡Enhorabuena por esta jornada de gran
relevancia y que hayan muchas más en beneficio de nuestra niñez que todo lo
merece!.
Hágase
su voluntad
“Causará alboroto en la ciudadanía
campechana… será motivo para que doctores, religiones y ciudadanos critiquen,
señalen y hasta peleen, pero quienes están en fase terminal entenderán y estos
también tienen derechos”; así dijo en el Congreso la diputada Martha Albores
Avendaño al presentar una iniciativa audaz para crear la “Ley de Anticipación
Voluntaria”. Tema fuerte el expuesto, habida cuenta que se refiere ni más ni
menos que a la eutanasia, ese desprendimiento asistido de la vida ante un
sufrimiento sin remedio.
Este
asunto de muchas aristas, sería motivo de otro comentario. Es material
interesante para referirnos a él en una columna posterior, recordando a aquel célebre
Jacob "Jack" Kevorkian; médico, político, músico y activista norteamericano
cuya vida fue llevada al cine por su desafío a las leyes estadounidenses. El
médico Kevorkian estremeció al mundo hace algunas décadas por la aplicación de
la eutanasia a ciento treinta pacientes. Su lema era "Morir no es un
crimen".
En este caso tan interesante, la sociedad
tendrá la última palabra.

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