Ahí
estaba igual que los anteriores; uno encima del otro; en la misma habitación, e
igualmente en el rincón derecho del viejo cofre de la abuela Eloísa. Era un
libro de pasta oscura que exhibía como título en letras grandes: “JOSÉ RUBÉN
ROMERO, Obras completas”. Ese era, lo recuerdo, estoy seguro.
Por
alguna razón, aquella vieja obra literaria quedó en mis manos; cada vez se
afianza más en mí la idea de que se encuentra entre cientos de libros que hace
mucho tiempo no me ocupo de abrir. Sé que algún día sin buscarlo lo voy a hallar.
Don
José Rubén Romero, ciudadano ejemplar, es una especie de García Márquez a la
mexicana. Si me disculpan el atrevimiento, no dudo que alguna vez el famoso escritor
colombiano haya leído las obras de este michoacano nacido en Cotija de la Paz
por la última década del siglo diecinueve, y fallecido en la capital del país a
la mitad de la centuria posterior.
El
libro de portadas de color vivo y letras doradas, me parece-, tal vez de todos
los que reposaban en el viejo cofre, aquel, el de José Rubén Romero, me haya resultado
algo más ameno y entretenido. Muchos ratos de la vida feliz de un niño inquieto,
se ocuparon en la búsqueda de momentos gratos para matar a como diera lugar,
las horas caniculares de las quietas tardes de mi pueblo, y de un ocio
imposible de superar por otros medios.
“La Vida Inútil de Pito Pérez”, tal vez
la primera de las novelas que llenaban sus páginas, pertenecía a la picaresca
bucólica y pueblerina, y fue un producto genial sacado de una serie de entrevistas
que el autor consiguió a cambio de un poco de licor y comida con el ingenioso y dicharachero borrachín del pueblo. Bohemio
y rimador, el tal “Pito” corrió la legua de un pueblo a otro para vivir
aventuras sin par con tenderos, masajistas, ricachones, y una multitud de
personajes singulares.
La
novela tiene algo de “El Amor en los Tiempos del Cólera”, de “El Coronel no tiene quien le escriba”, y de no sé
cuáles más del nativo de Aracataca de Magdalena; igual que aquellas, resulta
surgida de personajes reales, de hechos y circunstancias ocurridos en un
entorno geográfico bien definido que la tradición, la juglaría y el chisme
popular hicieron célebres.
En
el cine mexicano se recreó la historia con Manuel Medel, con Ignacio López Tarso,
y hasta con el simpático Germán Valdez, el popular e inolvidable “Tin tan”.
“Apuntes
de un lugareño”, tiene rasgos de nostalgia por la vida simple y el
acontecer sencillo de la gente del pueblo, un pueblo como el que cobijó mis
horas más felices y, por qué no, las tribulaciones propias de una juventud con
pocas perspectivas de progreso. La novela, en su tiempo, me llevaba de nuevo
por caminos que forzosamente habré recorrido en la primera infancia.
“Mi caballo, mi perro y mi
rifle”, evocaba el
conflicto armado que tantas vidas de mexicanos costara y del que aún persisten
huellas que tal vez jamás se borrarán de la historia patria.
Pasados
muchos años, me entero que Don José Rubén, maderista convencido, ocupó diversos
cargos, iniciando como secretario del gobernador michoacano Miguel Silva. En el
terreno diplomático estuvo al frente del Consulado de Barcelona y de las embajadas
mexicanas en Brasil y Cuba.
Fue
alguna vez, aunque interinamente, Rector de la Universidad de San Nicolás de
Hidalgo y Jefe del Registro Civil en la ciudad de México. Miembro de número de
la Academia Mexicana de la Lengua, poeta, escritor de cuentos, ensayos y
novelas. Tristemente, es más conocido por alguna de sus novelas que por su
propia fructífera vida.
Habrán
notado que este columnista-escribidor es uno de los más fervientes admiradores
de tan destacado escritor costumbrista.
Políticos viajeros
Son
los mexicanos afectos a los viajes, herencia quizá de aquellos antepasados de
la otra península, la lejana, que recorrieron miles de millas del mar océano
para posar su ibérica planta en el suelo de la otra península, la nuestra, y
del resto de lo que ahora es México.
Sirva
este comentario como introducción para hacer un recuento de lo que ha sucedido
con los ex gobernadores y ex funcionarios mexicanos que se encuentran en manos
de la justicia para responder por sus actos u omisiones en el desempeño de los
cargos que sus conciudadanos les confirieron.
Vaya
coincidencia, todos ellos prefirieron ser detenidos en países extranjeros antes
que presentarse a responder por sus actos en el país y ante la justicia
mexicana. Italia, Estados Unidos, Guatemala, Panamá, son naciones que guardan
celosamente a estos conciudadanos distinguidos en espera de que las autoridades
del nuestro los reclamen mediante el proceso de extradición.
Antes
prófugos, ahora turistas internacionales. Por cierto, uno de ellos ha resultado
malo para el aseo de los baños del centro de reclusión en el que se encuentra
hospedado. Sus compañeros de infortunio afirman que es bastante aplicado en la
tarea y no tardará en aprender bajo sus enseñanzas. La verdad sea expuesta, sus
generosos mentores debieron acompañarlo en la tarea anterior; tal vez no fuera
diferente, pero en cambio hubiera hecho menos daño.
Cosas de la vida,
ahora resulta que tan distinguido connacional tiene como compañero de hospedaje
nada menos que a un ex presidente del país anfitrión a quien la voluntad de la
autoridad no le otorgó el beneficio de la fianza; tendrá entonces que aguardar
en detención la fecha ya próxima de su audiencia.
El ex presidente, con un uniforme color marrón igual que el mexicano,
espera impaciente el destino que habrá de enfrentar. La diferencia entre ellos
es que uno, el presidente, está acusado de espionaje ilegal y peculado. El otro
en tanto, -el ex gobernador-, al parecer es total y absolutamente inocente… del
delito de espionaje.
... Y ALGO MÁS
Las lluvias, bendición o desastre
Wikipedia,
ese acervo virtual tan socorrido que ha alejado la mirada de diccionario y
enciclopedias escritas, la define de esta manera: “La lluvia (del lat. pluvĭa) es un fenómeno atmosférico de tipo hidrometeorológico
que se inicia con la condensación del vapor de agua contenido en las nubes”.
La
Organización Meteorológica Mundial por su parte, señala que: “la lluvia es la precipitación de partículas
líquidas de agua, de diámetro mayor de 0,5 mm o de gotas menores, pero muy
dispersas…”. “…La lluvia depende de
tres factores: la presión atmosférica, la temperatura y, especialmente, la
humedad atmosférica”.
En
esta región del trópico húmedo, los ciclos de precipitación pluvial se dan a
partir del verano con ligeras variaciones, con casos atípicos como el año
anterior que resultó muy escasa. Por lo regular, los meses previos al inicio de
la temporada que corresponden al final de la primavera suelen ser secos, de
altas temperaturas y cielos despejados que ocasionan además de los calores,
incendios forestales y pérdidas de animales y cosechas a falta del vital líquido
elemento.
Después
del prolongado clamor por el inicio de la temporada de lluvias, pareciera que
la naturaleza ahora se ensaña con los campechanos, o al menos con los que viven
en ciertas áreas de la Ciudad. Alarma pensar que el ciclo de huracanes y
tormentas tropicales apenas está iniciando.
Singular
paradoja, primero nos abrasábamos por el calor y la sequía, y ahora corremos el
riesgo de perecer ahogados. Vaya contraste, las cosas han cambiado tanto que ya
hasta se extrañan los días cálidos y soleados, principalmente por quienes han sufrido
cuantiosas pérdidas en sus viviendas, transportes y diversas pertenencias a
causa de las inundaciones de los últimos días.
Dicho
una vez más, nuestra ciudad se encuentra inmersa en una problemática de enormes
proporciones por varias causas: la marcha irrefrenable del cemento, la poda y
derribo de árboles y la construcción de miles de viviendas sobre lo que alguna
vez fueron cauces naturales.
La
falta de desfogue de las aguas por la lamentable ausencia de conciencia cívica de
una parte de la población que a diario arroja toneladas de basura a la calle,
aunada a la falta de un eficiente servicio de recolección, tapona las coladeras
y alcantarillas, muchas de ellas rotas por falta de mantenimiento.
Existe
un problema cultural y una gran falta de responsabilidad ciudadana, pero ese
problema no se puede atender culpando y regañando a la gente; eso no va a resolver
nada. Lo único aplicable es mejorar la recoja, limpiar constantemente las vías
naturales y drenajes, y emprender una campaña profunda de orientación y
concientización para que la gente entienda la necesidad de cuidar lo que es de
todos.
Los
funcionarios municipales tienen que emprender una jornada incansable de
concientización a través de medios escritos y electrónicos, volanteo,
perifoneo, además de que, desde el presidente municipal hasta el último de sus
funcionarios, deben abandonar la comodidad de sus oficinas y tener contacto con
la gente en los sitios públicos, sin importar que el lodo y las aguas rebasen
sus rodillas.
Ellos
quisieron sus cargos, nosotros no fuimos a ofrecérselos. A cumplir entonces que
para eso les pagamos… y les pagamos muy bien.
El puente ya empezó a
construirse
Es
una gran noticia que las cosas se estén arreglando entre los trabajadores
sindicalizados y sus dirigentes y por fin dé inicio la magna construcción del
nuevo puente, para concluirla en el plazo programado. Pronto podrá apreciarse el
ritmo frenético y el despliegue de la tecnología que una obra de esta magnitud
requiere y trae consigo.
Trabajadores
campechanos estarían laborando como obreros oficiales, fierreros, albañiles,
carpinteros, peones, y una gama de gente especializada que de paso verá una
mejoría real en su economía familiar por un ingreso aceptable en función de su
especialización y, sobre todas las cosas, numerosas familias recibirán los
beneficios de la seguridad social durante el tiempo que dure la magna y
complicada edificación.
El
puente es además de necesario y urgente, una obra comprometida por el gobierno
de Alejandro Moreno Cárdenas, quien lo colocó en el centro mismo de sus grandes
prioridades. Además, los beneficios que su explotación genere pasarán
directamente a las arcas estatales a través de una concesión por treinta años
que permitirá su amortización total con generosos saldos a favor.
Con
esta concesión que seguramente una nueva generación habrá de renovar a su
vencimiento, las cosas estarían perfilándose bien en esa entrañable región de
gente progresista y emprendedora.
Aysa González, un
funcionario de vasta experiencia
Es
muy amplia y variada la experiencia del licenciado Carlos Miguel Aysa González
en la administración pública a través de toda una vida dedicada a su ejercicio.
Quien en otras épocas estuviera al frente de las actuales Fiscalía General y
Secretaría de Seguridad Pública, conoce cada palmo del terreno de la seguridad
y de la procuración de la justicia.
Ahora,
en su carácter de Secretario de Gobierno, no podía menos que tener una muy
destacada participación como conductor de la reunión entre los titulares de
ambas dependencias tanto de Campeche como de Tabasco.
A
no dudarlo, una adecuada coordinación y una mayor cooperación cordial e
institucional entre las dos entidades vecinas, por supuesto se traducirá en la
conservación del clima de paz que afortunadamente seguimos disfrutando los
campechanos.
Bueno o malo, pero hubo
debate
Miles
de conjeturas, cientos de comentarios positivos o negativos en el libre uso y ejercicio
de la lengua española, particularmente en las redes sociales que se dieron
vuelo; de ese modo se realizó el traído y llevado debate entre los dirigentes
de los partidos Movimiento de Regeneración Nacional y Revolucionario
Institucional.
Docenas
de descalificaciones en torno de la decisión de efectuar el diálogo, desde el
despilfarro de doce mil pesos de renta de un salón de un hotel capitalino, hasta
las más absurdas, infundadas y disparatadas descalificaciones.
Quién
ganó, quién perdió, es lo de menos, porque en una acción de esa naturaleza que
el Diccionario de la Real Academia Española define como “Discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas”. Una
página con el título definiciónabc.com: “es un acto de comunicación que consiste en la
discusión de un tema… que tiene un carácter argumentativo”.
El
esperado debate cubrió algunas expectativas, aunque hubo más descalificaciones
que argumentaciones. De cualquier manera fue un ejercicio democrático, aunque
se escuche demagógico y se corra el riesgo de ser juzgado de manera parcial.
Perdedor, no considero que haya habido, como tampoco podría asegurar que hubo
un ganador, por más que el tricolor resultara más convincente que su rival.
En
todo caso, lo que se ganó fue la iniciación de una práctica que debe extenderse
a todos los partidos, una modalidad de democracia en la que sin actos de
campaña se puede discutir, razonar y exponer ideas. No basta con descalificar al
contrario, antes bien, se trata de brindar al ciudadano común una visión de lo
que sucede en los partidos como entes públicos que sobreviven gracias a
nuestros impuestos.
Esto
es que, al campechano de la calle, a usted y a mí, nos interesa saber qué hacen
con la porción de nuestros impuestos que están recibiendo como prerrogativas. Lo
demás, es lo de menos.

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