lunes, 10 de julio de 2017

DE MUCHO, UN POCO/El Teatro Toro, muchos recuerdos y tanta belleza


En los archivos de la historia local se consigna que durante la primera mitad del siglo diecinueve, la capital campechana carecía de un lugar en donde desarrollar la cultura y las artes. El cartagenés Francisco de Paula Toro, haciendo eco del sentir de un grupo de ciudadanos destacados, el año mil ochocientos treinta y tres, inició la construcción de un coliseo similar a los de otras ciudades del país.
Ironías del destino, se encargaría de la construcción un arquitecto francés de nombre Teodoro Journot, reo en la cárcel municipal. Una epidemia de cólera no fue suficiente obstáculo para que el elegante edificio se concluyera al año siguiente, y se inaugurara la noche del quince de septiembre de mil ochocientos treinta y cuatro con la presentación de las obras "Orestes o Argamenón Vengado", y "La Jeringa". Campeche ya contaba con un coliseo a la altura de los deseos de sus habitantes.
El escribidor, su compañera y sus coetáneos, padres algunos de ahora importantes personajes de la política, de la cátedra y de la ciencia, disfrutamos muchas veces de una función de cine, de las de dos películas en cada horario. Iniciaban a las cinco de la tarde y concluían a las once de la noche; de modo que, la cinta que se veía por la tarde volvía a ser proyectada en la última función, mientras que la intermedia solamente se exhibía una vez.
Quienes pertenecemos a las generaciones de los años cuarenta y cincuenta, tuvimos en el “Toro”, espléndidas tardes y noches acompañados por la novia, o bien por la chica de nuestros ensueños. Años después, con esposa e hijos, disfrutamos plenamente las matinés dominicales que servían de agradable entretenimiento de medio día. El Teatro Toro, el Cine Toro, o simplemente El Toro, tiene un enorme significado y está íntimamente ligado a nuestros afectos y a los sentimientos más gratos de la juventud.
El Teatro Toro, la sala de extraordinaria belleza y esplendor, decadente por los años sesenta y setenta, con su hermoso pórtico en el que los señores Alayola y Agustín (no recuerdo el apellido), servían deliciosos sándwiches de “pan de caja” con escabeche de pavo, mortadela roja y jamón claveteado, al más delicioso estilo campechano. La cooperativa que lo administraba, la componían entre otros don Justo Saravia y el señor Zapata Cataya, quienes procuraban estar a la vanguardia y presentar en su pantalla lo mejor del cine de la época.
El Toro, junto con El Sélem -la primera sala con aire acondicionado-, el Jardín, el Renacimiento, y hasta aquel Cine de la Cruz con su amplio lobby, que fuera una especie de prototipo de la modernidad, de la amplitud y de la comodidad, hacen recordar esos tiempos como una especie de viaje de retrospección hacia lo más grato de los buenos tiempos.
La regia sala de “El Toro”, con butacas de fina madera y exclusivos palcos en los que las noches de estreno o de presentación de algún espectáculo especial, lucían sus mejores galas distinguidos miembros de la sociedad de nuestra ciudad. Los caballeros elegantes, y las damas, invariablemente provistas de un abanico de mano para aliviar un poco el calor generado por tanto ser humano asistente, calor que los enormes y ruidosos ventiladores situados a los costados del escenario no lograban mitigar.
Qué decir de aquellas obras de teatro y conciertos musicales, e inclusive los actos políticos y de gobierno que escogían ese recinto por su belleza, por su porte, por su amplitud, y por su ubicación tan céntrica, tan cómoda, tan a la mano.
Cuánta tristeza produjo a los nostálgicos presenciar el creciente deterioro de tan apreciado recinto a consecuencia de la falta de atención, de la desidia y, lamentablemente, de la falta de calidad de algunos de los trabajos de mantenimiento a través del tiempo. Lo peor, el reciente incendio que estuvo a punto de reducir a cenizas tan preciado monumento histórico.
Hoy día, el hermoso teatro está siendo objeto de una restauración integral supervisada cuidadosamente por el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas y por el secretario de Desarrollo Urbano, Obras Públicas e Infraestructura, ingeniero Edilberto Buenfil Montalvo que cuidan cada detalle de las obras de remodelación.
Con más de un setenta y cinco por ciento de avance, muy pronto los nuevos pisos de mármol, las rehabilitadas escaleras y el moderno aire acondicionado, estarán listos para recibir a una sociedad campechana ansiosa por reencontrarse con esta joya tan nuestra, tan bella, tan exquisita, tan ligada siempre a nuestros mejores y más agradables recuerdos.

El PRI, dos veces más llenó la casa
Lo dijimos en nuestra columna anterior, el PRI mostró músculo, fortaleza, disciplina y organización el primer día de este mes de julio en el Centro de Convenciones “Siglo XXI”, en ocasión de la sesión solemne de instalación y toma de protesta de los quinientos integrantes del Consejo Político Estatal 2017-2020.
Apenas se estaba secando la tinta utilizada cuando dos nuevas concentraciones políticas vuelven a hacer vibrar a los priistas. Vaya manera de hacerlo, atendiendo a que justamente en la semana recién concluida tuvieron lugar dos eventos más, cada uno con la presencia de un número mayor a dos mil quinientos asistentes.
Primero la Asamblea Regional de la Red Jóvenes por México, en la que participaron muchachos de Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y, por supuesto, de Campeche; remate de un mes de trabajo político en el que  se escucharon más de cien mil voces juveniles de todo el país, como afirmara su dirigente Pablo Angulo Briceño. Ahí, en el Circo Teatro Renacimiento, el gobernador y principal priista campechano, Alejandro Moreno Cárdenas, se comprometió a impulsar la iniciativa de que de cada tres candidatos, uno sea un joven. Serio e importante compromiso.
Como corolario de una semana de eminente corte político, el sábado ocho se celebró la Asamblea Estatal Deliberativa y Electiva rumbo a la Asamblea Nacional número veintidós, otra vez con más de dos mil quinientos priistas enfundados en jeans y camisas rojas.
Estuvo como invitado especial el dirigente nacional Enrique Ochoa Reza, quien diría que , “Nuestros adversarios han dicho que solos no pueden, están buscando la unión del agua y el aceite, porque no tienen una propuesta común, y solos, pierden frente al PRI”.
Ernesto Castillo Rosado, el dirigente estatal, en su discurso aseguró que, “ningún otro partido tiene más experiencia que el PRI, ni su plataforma ideológica, ni la capacidad política para transformar de fondo a nuestro país”.
No podía ser menos la intervención del gobernador Moreno Cárdenas, quien con el énfasis y la pasión que acostumbra cuando hace uso de la palabra a nombre de su partido, aseveró que, “Hay que abrirle la puerta al trabajo comprometido y cerrarle la puerta a la simulación; “éste es el PRI de políticos auténticos, no de simuladores profesionales como hay en otros lugares. Ciento por ciento trabajo y cero por ciento simulación”.
“Las ideas de los políticos son valiosas, pero valen más cuando se llevan a cabo. Juntos podemos construir el PRI más ciudadano y a la ciudadanía más priista de la historia”.
¡Reitero lo dicho, el PRI llenó de nuevo la casa, ahora dos veces, y se anotó dos puntos exitosos!.

…Y ALGO MÁS

Visita del Secretario de Desarrollo Social
Los campechanos acostumbrados a los frecuentes arribos de altos funcionarios del gobierno federal, como que estábamos sintiendo una especie de ayuno de este tipo de visitas que esta vez fue compensado con la del secretario de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda Nava, hoy por hoy, uno de los funcionarios más cercanos al presidente Enrique Peña Nieto.
Aquí estuvo el alto funcionario recibiendo las atenciones del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, quien se reunió con él en la Casa de los Gobernadores para escuchar sus ofrecimientos y para fortalecer los mecanismos de coordinación y de trabajo del grupo directivo de la Estrategia Nacional de Inclusión del Estado de Campeche. Autoridades federales, estatales y municipales acompañaron a los dos importantes personajes, ambos destacados nacionalmente.
La suscripción de un acuerdo de coordinación para la educación de niños campechanos; cincuenta nuevos comedores comunitarios como espacios de alimentación para sumarse a los nueve existentes en el estado; diez millones de pesos para impulsar el programa de empleo temporal en beneficio de la población afectada por la crisis petrolera; el fortalecimiento de los programas en favor de las mujeres, y evitar el acoso de la violencia intrafamiliar; la certificación del primer año de preescolar a los más de dos mil niños de las estancias infantiles para que puedan continuar sus estudios, son en sí, un significativo avance.
Es destacable que la respuesta a las inquietudes y las nuevas estrategias del gobierno federal para Campeche, son producto de la gestión y del trabajo de la gente que labora en la delegación de la SEDESOL, misma que con la actividad discreta pero efectiva de su delegado, Christian Castro Bello, está llevando con buen rumbo la representación estatal de la dependencia.
“El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto apoya y respalda con recursos a Campeche, y junto con los legisladores locales, federales y el trabajo comprometido de todos, vamos a resolver temas tan sensibles como la pobreza y fortalecer el sector salud y el educativo”, diría en ese acto el gobernador.

Becas para estudiantes de escasos recursos y para madres jóvenes
Podría parecer falso –corro consciente el riesgo-, pero cualquier apoyo para quienes desean superarse, siempre tendrá mi reconocimiento sincero. El autor sufrió la gran decepción de la demagogia, la falsedad y la mentira de un mandatario y sus colaboradores más cercanos, cuya identidad me he reservado por respeto y por prudencia, pero que está guardado en un rincón recóndito de los peores recuerdos. El incumplimiento de una palabra falsa, trajo consigo que iniciara la secundaria ya en la mayoría de edad.
Escuchar a un gobernador joven comprometerse en un discurso como el pronunciado por Alejandro Moreno Cárdenas al hacer entrega de becas por más de cuatro millones de pesos a casi dos mil doscientos alumnos de excelencia académica, no puede menos que causarme orgullo y satisfacción.
“En Campeche le invertimos a la educación para cambiarle la vida a los niños y jóvenes”, diría el gobernante en esa ocasión, a la vez que reconoció el esfuerzo, compromiso y dedicación de los padres de familia, alumnos y docentes. Respaldo presidencial, labor de gestión, apoyo de organizaciones como Televisa y trabajo en equipo reconocería el mandatario estatal.
Si se suma a ello que el próximo ciclo escolar empezará a funcionar la primera etapa del programa de transporte escolar gratuito, me hace concluir, no sin cierto pesar después de tantos años, en el pensamiento de por qué no me tocó un gobernador humano en lugar de aquel viejillo rubicundo, sudoroso, totalmente vestido de blanco.
Por si el trabajo en favor de los jóvenes no fuera suficiente, la esposa de Alejandro Moreno Cárdenas y presidenta del Patronato del DIF Estatal, señora Christelle Castañón, también entregó becas con número de cuatrocientas veinticinco para educación básica del Programa a Madres Jóvenes y Embarazadas que promueven la Secretaría de Educación y el Instituto Estatal para la Educación de los Adultos. Un monto total de un millón ochocientos setenta y ocho mil quinientos pesos, representó el apoyo.

Moderna batalla en la bahía de la “Mala Pelea”
Un original encuentro se dio, ya totalmente decreciente en importancia y profusión en la incomparable bahía. Propios y extraños aprovecharon la circunstancia para tomar partido en uno u otro bando, un resumen:
La autoridad municipal clausuró un lugar social en el momento mismo que habría de llevarse a cabo la presentación de un artista conocido en ciertos círculos de amantes de la música, sin dar en ese momento al propietario del negocio la oportunidad de defenderse o alegar algo en su favor. El empresario no ha dicho nada o ha dicho muy poco al respecto.
Los malquerientes del presidente, que no del funcionario o funcionarios que determinaron la medida, han alegado, sobre todo en redes sociales, que hubo abuso de autoridad, medidas excesivas de proteccionismo por intereses personales y familiares, y otras cosas.
Por su parte, los funcionarios municipales han declarado que la decisión se tomó por no sé cuántas omisiones en lo relativo a medidas de seguridad y, sobre todo, que el empresario no tramitó el permiso correspondiente. El presidente no ha comentado nada o ha comentado muy poco hasta ahora.
Permítanme decir qué, a ambos –empresario y presidente-, me ha tocado tratarlos alguna vez por diferentes motivos. Al primero en ocasión de un desayuno con un grupo de amigos políticos al cual sigo perteneciendo aunque ya no los frecuente. El señor acudió como el funcionario electoral que entonces era. No me pareció desagradable ni arrogante, aunque sí algo distante. Al presidente lo conocí personalmente en una cena en la que compartimos mesa. Platicador, bromista y alegre como buen champotonero, no me dio idea de otra cosa.
Claro está que la primera impresión no cuenta para nada en el concepto que pudiera tener de ambos, únicamente me atrevería a opinar que en este conflicto no se trata de simpatías o antipatías. Se debe analizar si el empresario cumplió con todos y cada uno de los requisitos dispuestos por la ley; obviamente, medidas de seguridad, requisitos fiscales y reglamentarios; en particular; si gestionó y obtuvo el permiso oficial para realizar el espectáculo.
En ese ayuntamiento como en los demás, existen direcciones: de gobernación, de finanzas, tal vez de espectáculos y, por supuesto, de protección civil. Si el señor acudió a ellos con oportunidad a gestionar y en consecuencia, contaba con los permisos correspondientes y aun así fue ignorado, se estaría ante un  acto indebido de autoridad a la que podría exigírsele por la vía legal la reparación del daño patrimonial. De no ser el caso, de otro modo, creo que es el tiempo de voltear totalmente la página como aparentemente ha sucedido. 

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