“Las campañas más difíciles y complicadas de la historia”. Hay quienes así califican las que se están desarrollando en el país en esta primera mitad del siglo.
“Las más
violentas de la historia”. Así se afirma, y es ahí donde el autor difiere de
esta apreciación y para ejemplificarlo, sugiere revisar un poco -lo mínimo- la
historia del México bronco que ¡NO NOS TOCÓ VIVIR!, y recordar a Madero y Vázquez
Gómez contra Díaz y Corral, en la sin par etapa que concluyó con
el llamado Plan de San Luis, el inicio de la Revolución de mil novecientos diez,
y con la muerte del presidente mártir.
También conviene recordar el
lamentable enfrentamiento entre hermanos en pleno “maximato”, con la denominada
Guerra Cristera en curso, que vio postularse a José Vasconcelos Calderón contra
Pascual Ortiz Rubio en una desigual campaña semejante en resultados a la de
Madero, por la violencia desatada que al fin de cuentas tuvo como saldo
negativo diecisiete mexicanos sacrificados en Topilejo y el suicidio en Notre Dame.
Sólo
es cosa de pensar que hubiera ocurrido
en ambos sucesos de haber existido la
tecnología actual de los dispositivos “inteligentes”, que con absoluta
inmediatez
ponen en donde duele cualquier cantidad de información -verdadera o no-,
con efectividad tal que en un momento dado puede modificar la conducta
de los menos informados, variar el criterio de los más letrados, y
hasta el rumbo de los acontecimientos.
Qué hubiera pasado de haber existido las encuestas que aparecieron en mil novecientos treinta y seis; menos de una década después del movimiento vasconcelista; cuando la empresa Gallup anticipó la victoria del cuatro veces presidente Roosevelt, constituyéndose en un hito en la larga historia de las Opinion Polls. Este método, manipulable por supuesto, y concebido originalmente con el fin de conocer la opinión acerca de una persona o circunstancia en específico respecto de las demás, se ha convertido ahora en instrumento engañoso y, lamentablemente, hasta en herramienta de perversión.
… Y ALGO MÁS
Qué hubiera pasado de haber existido las encuestas que aparecieron en mil novecientos treinta y seis; menos de una década después del movimiento vasconcelista; cuando la empresa Gallup anticipó la victoria del cuatro veces presidente Roosevelt, constituyéndose en un hito en la larga historia de las Opinion Polls. Este método, manipulable por supuesto, y concebido originalmente con el fin de conocer la opinión acerca de una persona o circunstancia en específico respecto de las demás, se ha convertido ahora en instrumento engañoso y, lamentablemente, hasta en herramienta de perversión.
“Las
más reñidas de la historia”. En esta aseveración hay un mundo de
verdad, tanto por lo especial de los tiempos como por las peculiaridades e
inconvenientes que las hacen tan diferentes a otras por una clase política, del
partido que sea, que no ha podido con la carga de mantener la imagen de
justicia y probidad a que está obligada.
“Las
más nutridas de la historia”. Es cierto, con dieciocho mil cargos a todos los niveles, desde la presidencia, nueve gubernaturas, senadurías, diputaciones
federales y locales, presidencias municipales, hasta la modesta junta o
demarcación de los municipios más alejados como Chalchihuitán en Chiapas; Tlacuilotepec
en Puebla; o “Irimbo de la Chingada” en Michoacán.
”Las
más caras de la historia”. Ni duda cabe, las que más recursos públicos han
demandado de todas las que han tenido lugar en el México contemporáneo, en
especial, porque por primera vez, por una decisión emanada del ámbito federal,
el órgano rector, el INE, asumió el peso de la responsabilidad de la contienda
y, como es natural, el manejo de un presupuesto de una magnitud que espanta.
En fin que, esta columna será la última en
la que se mencionen las palabras campaña, coaliciones, candidatos y votos, como no sea para defender una jornada de especial
importancia; quzá la de mayor interés en la historia reciente; en la que los
resultados, tal vez nada, o muy poco tendrán que ver con lo que las encuestas
marcan en este instante.
Metáforicamente, “A partir de mañana”, como dice la
letra de conocida canción de Alberto Cortez, todo México en veda electoral, sin ataques
ni ofensas en las redes a la prensa y a los oponentes, sin guerras fratricidas
ni sobrepasar los límites de una convivencia civilizada y una vida ordenada en
sociedad.
A partir de mañana, un nuevo período en el
que podrían sobrevenir voces de quienes sólo creen en la democracia y en la
legalidad cuando los resultados les favorecen. A partir de mañana, ni mítines,
ni caminatas, ni llamados a votar. A partir de mañana, absoluto silencio en el
inicio de nuevos tiempos que esperamos sean de paz, de esa paz que anhelamos
muchos y en cierta forma depende de unos cuantos.
El día D a la vuelta de la
esquina y el Mundial en curso
En
cada proceso electoral, hay y habrá detractores del serio propósito de los
mexicanos por vivir en democracia. Gente con ligereza -“espontáneos” unos, cooptados
otros-, están intentando enturbiar su limpieza.
En
mérito de lo absurdo, videos pésimamente elaborados, pretenden hacer creer que
las boletas son objeto de manipulación y llenado anticipado. Impensable. Nadie
en su sano juicio aceptaría tal atrocidad y el escrutinio y cómputo de semejante
material.
Descabellado
desde cualquier punto de vista, y de ello quien se haya desempeñado alguna vez
como funcionario de casilla puede dar fe. Jamás una sola boleta es puesta en
circulación si antes no es debidamente validada, y dado fe de que las ánforas
se encuentran vacías antes de iniciar la
votación. Esta labor de los consejos inicialmente, y después del presidente y el
resto de los integrantes de las casillas, incluye a los representantes de los
partidos contendientes.
En
cada sección electoral, en cada casilla instalada, gente seria y comprometida
con la legalidad tiene a su cargo la honrosa responsabilidad de vigilar la
limpieza del proceso. Profesionistas, obreros, gente de campo, maestros,
estudiantes y hasta amas de casa, sacrifican a su familia todo un domingo para
cumplir con un deber cívico. Quien duda de su honestidad y los pone en tela de
juicio, no sabe lo que dice, aunque sepa bien lo que está haciendo.
Pensar
cosas diferentes sería tan absurdo como suponer que Alemania y Corea se
prestaron a beneficiar a la selección nacional y que por lo tanto México no
merece estar en el lugar en el que ahora se encuentra. … Y ALGO MÁS
El turismo, la gran apuesta
Lo
describe la Organización Mundial del Turismo como “… los viajes y estancias que realizan personas en lugares distintos a su
entorno habitual (al menos durante una noche y como máximo trescientos sesenta
y cinco días), por ocio, negocios u otros motivos”.
El
ser humano tiene en su formación desde la época más remota, por necesidad o
placer, el impulso de dejar su espacio habitual y buscar un mejor lugar para
vivir, lo mismo que un sitio en especial para simplemente, descansar, trabajar
o divertirse.
Deporte,
religión, esparcimiento, cultura y hasta trabajo y cuestiones gremiales,
constituyen motivos para que las personas emprendan viajes en la búsqueda de
espacios óptimos para su actividad. Así, las obras y proyectos destinados a
mejorar dichos espacios, van mucho más allá de un gasto, son una apuesta al
futuro de la actividad.
El
anuncio de Alejandro Moreno Cárdenas de que en los menos de tres años de su
administración se ha realizado una inversión de cien millones de pesos en el
ramo, es desde cualquier punto de vista una muy buena noticia, y más si se toma
en cuenta que como resultado y con el impulso a los programas de capacitación y
promoción, se está logrando un incremento en la afluencia de visitantes de un
veinticinco por ciento en promedio.
En
este tema, el llamado “turismo de convenciones” ha encontrado en Campeche un
nicho óptimo para su desarrollo, atendiendo a cosas fundamentales tales como la
promoción derivada de las excelentes relaciones forjadas por el gobernador
durante su etapa como legislador, las bellezas del estado, la proverbial paz
campechana, y la cada vez mayor capacitación de los servidores del ramo
hotelero, restaurantero y de servicios.
Pronto,
tan pronto como el inicio del próximo año, al turismo tradicional y a los
sesenta y seis eventos y más de treinta mil participantes del de convenciones,
vendrá a sumarse el arribo de los cruceros de las compañías Ritz Carlton,
Ponant y Victory, que traerán a nuestra casa común otros cuatro mil viajeros
que ocuparán alrededor de dos mil quinientas habitaciones por noche.
Atractivos
hay para dar y compartir, tales como el incomparable patrimonio de Calakmul y
nuestra ciudad amurallada, pero principalmente, el valor de la gente que ha
puesto a Campeche en el mapa del turismo mundial, como en el pasado lo puso en el diccionario con
el preciado calificativo de “campechano”.

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