Agatha Mary Clarissa Miller, célebre escritora y dramaturga británica especializada en el género policial, más conocida como Agatha Christie, fue en cierta forma versión mejorada de su coterráneo, Sir Arthur Ignatius Conan Doyle, dedicado también al trabajo literario detectivesco. Él, con su audaz y acucioso observador, Sherlock Holmes. Ella, con su cerebral Hércules Poirot; más intelectual y agudo que el primero.
En la obra literaria de la señora Christie
se hallan sesenta y seis novelas de corte romántico, de las llamadas rosas o
del corazón. También, catorce historias cortas. Tal vez la
más popular, “Asesinato en el Expreso de Oriente”; una novela de profundo
misterio en la que se lució el belga Poirot para desentrañar un crimen al
interior del tren en el que todos parecían culpables, y todos, a la vez,
contaban con una coartada.
El tema principal de esta colaboración, más que
publicitar la obra literaria de la novelista, es destacar el escenario en el
que se desarrolla la citada novela. El Expreso de Oriente, como se conoció el
servicio de tren de larga distancia que desde mil ochocientos ochenta y tres, en
su mayor auge, unía París con la segunda sede del imperio romano dividido,
Constantinopla, hoy Estambul, en Turquía; precisamente en el estrecho del
Bósforo que separa Europa de Asia.
La ruta de este tren, considerado como uno
de los más lujosos de la historia del ferrocarril en el mundo, tenía como
pasajeros desde millonarios burgueses hasta miembros de la aristocracia europea.
Su recorrido original, sufrió varias alteraciones en su ruta, por logística
algunas veces, otras por asuntos políticos. Su último viaje en dos mil nueve,
sólo comprendió hasta Budapest, la capital de Hungría. Su retirada se debió al auge de los vuelos baratos y los trenes de alta
velocidad.
Se dice que en plena expansión del servicio
ferroviario en el país -ya lo hemos comentado-, José de la Cruz Porfirio Díaz
Mori, planeaba para Campeche una vía que saliendo de la capital del estado
recorriera el valle de Edzná, para conectarse con los Chenes, y de ahí seguir
hasta el territorio federal de Quintana Roo, buscando la frontera con
Guatemala.
En la actualidad, el servicio ferroviario mexicano se reduce a lo siguiente: el
pequeño tren folklórico de tres vagones de la Ruta del Tequila en Jalisco con
unos setenta kilómetros; con cuarenta y tres, el turístico que une Tijuana con
Tecate en Baja California Norte; el que será nombrado la Ruta de Cortés, saliendo de Cdmx, recorrerá parte de los estados de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, pasando
por las haciendas más importantes de la zona en algo así como cuatrocientos
kilómetros de vías férreas de la Capital al puerto jarocho.
Uno eminentemente turístico que subsiste
con bastante éxito, el famoso “Chepe”; un pequeño ferrocarril adaptado para
cruzar los precipicios y las escarpadas
barrancas de la Sierra Madre Occidental, comunicando las ciudades de
Chihuahua del estado del mismo nombre, y Los Mochis, en el de Sinaloa.
En una travesía espectacular de seiscientos
setenta y tres kilómetros, el tren transporta alrededor de trescientas
cincuenta personas acomodadas en seis vagones de pasajeros, un carro bar, un
restaurante y una terraza. Dicen quienes han tenido la oportunidad de conocerlo
que la ruta que atraviesa las Barrancas
del Cobre y comunica con las estaciones de El Fuerte, Divisadero y Creel, es un
verdadero regalo a los sentidos.
En este orden de ideas y atendiendo a la
programada y en vías de construcción ruta del Tren Maya que de manera transpeninsular comunicará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se
antoja una modificación al recorrido planeado de mil quinientos kilómetros, ya
sea variando el trazo o incluyendo uno nuevo que comprenda las ciudades mayas
de Palenque; El Tigre; Edzná; en la Ruta Puuc, Kabah y Uxmal; Chichén Itzá y Calakmul.
Este sí sería, sin pensarlo, un auténtico y
completo circuito maya que pondría ante los ojos el turismo nacional y mundial
toda la grandiosidad de una cultura milenaria que aún sorprende con sus
adelantos y elevados conocimientos sobre astronomía y arquitectura, y es
muestra de un pasado auténticamente glorioso. El Tren Trans peninsular, el Tren de la Ruta Maya, suena bien a los
oídos.
Todo
parece concluido en la elección de Carmen
El simple hecho de que pretenda obtener el
triunfo en la elección de julio para ser uno de los dos alcaldes reelectos en
la historia de Campeche, tal vez no sea del todo condenable.
Pretender impresionar al Tribunal Electoral
del Estado de Campeche con acciones dramáticas, tal vez
tampoco lo sea, pero enderezar críticas e insinuar actos de corrupción en la
autoridad federal representada por la Sala Xalapa del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación, ya es otra cosa.
El tribunal de alzada, en fecha reciente, confirmó la sentencia del TEEC, que a su vez aprobó la decisión del Instituto Electoral de declarar presidente electo de Carmen a Oscar Rosas González de la Coalición “Campeche para Todos” conformada por el
PRI, el PVEM y el Panal.
El día primero de
julio, el de la elección, en un conteo simple se dio como ganador a Pablo
Gutiérrez Lazarus; sin embargo; tras un recuento de votos concluido el día once del
mismo mes, la decisión se modificó.
El Consejo Municipal Electoral declaró vencedor a Rosas González por doscientos votos. El recuento arrojó treinta y un
mil doscientos setenta y siete sufragios para el candidato de la Coalición,
contra treinta y un mil setenta y siete para el de la
alianza PAN-Moci. Pablo Gutiérrez acudió al tribunal
federal de Xalapa que, además de confirmar los resultados, ordenó precisar las
sanciones por mal uso de recursos oficiales.
En este caso, es casi imposible que los
resultados asentados en las actas pudieran modificarse, primero porque las casillas las presidieron ciudadanos como usted y como yo, y sus números
fueron validados por el Consejo Municipal, por el Instituto
Electoral y por el Tribunal Estatal, y confirmados por el Tribunal
Federal con sede en Xalapa.
Se sabe que don Pablo ha impugnado el resolutivo dictado en Xalapa ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que supone un asunto de mero trámite. Resulta muy difícil que una autoridad federal sin elementos suficientes corrija a otra del mismo ramo. No se tiene conocimiento de un cambio en tal sentido. En síntesis, no existen antecedentes de una reversa de la magnitud de la que un cuarto para las doce pretende el candidato perdedor.
Algo que resulta totalmente obvio: Gutiérrez Lazarus tiene derecho a acudir a la instancia que le parezca, pero al mismo tiempo, está obligado a trabajar en la entrega recepción. Debe también aclarar cualquier punto oscuro que pudiera surgir, con la salvedad de que todo debe resolverse antes de que concluya el mes de septiembre, de otro modo, el acto quedará consumado y el casi ex presidente se encontrará en una situación muy comprometida.
Se sabe que don Pablo ha impugnado el resolutivo dictado en Xalapa ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que supone un asunto de mero trámite. Resulta muy difícil que una autoridad federal sin elementos suficientes corrija a otra del mismo ramo. No se tiene conocimiento de un cambio en tal sentido. En síntesis, no existen antecedentes de una reversa de la magnitud de la que un cuarto para las doce pretende el candidato perdedor.
Algo que resulta totalmente obvio: Gutiérrez Lazarus tiene derecho a acudir a la instancia que le parezca, pero al mismo tiempo, está obligado a trabajar en la entrega recepción. Debe también aclarar cualquier punto oscuro que pudiera surgir, con la salvedad de que todo debe resolverse antes de que concluya el mes de septiembre, de otro modo, el acto quedará consumado y el casi ex presidente se encontrará en una situación muy comprometida.
... Y ALGO MÁS
El Consejo Político Estatal y el cambio de Ernesto
Sólo quien sabe poco de política podría
suponer que Ernesto y Fabiola se quedarían al frente de sus cargos partidistas de
presidente y secretaria general del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario
Institucional hasta el final del período para el que fueron electos.
También, que su salida tuvo que ver con un trabajo deficiente o fue producto
de la “presión” ejercida en los pasillos de los mentideros y en redes sociales.
La decisión que tomaron los priistas, es la acostumbrada
después de un proceso político y una jornada electoral, sobre todo tan difícil y competida como
la anterior.
De acuerdo a lo
anunciado por Claudia Ruiz Massieu, Ernesto Castillo se integra al Comité Ejecutivo Nacional. Fabiola Zavala, por su parte,
está a punto de iniciar en Carmen -su
municipio natal y de residencia habitual-, funciones de regidora para que fue electa en la administración
de Oscar Rosas González.
La elección del nuevo dirigente estatal,
Jorge Manuel Lazo Pech por votación de la “Quinta
Sesión Extraordinaria del Consejo Político Estatal”, igual que en su momento
sucedió con Gonzalo René Brito Herrera, es un acto pleno de justicia por toda
una vida dedicada al trabajo partidista a nivel municipal y estatal, desde la más modesta posición hasta las de mayor responsabilidad.
Como Gonzalo René, Jorge ha sido maestro, funcionario de varias administraciones, diputado local y, hay que decirlo, extraordinario deportista, en especial en el beis y en el sóftbol. Por los ochentas, tuve el gusto de participar con ellos en torneos de categoría libre con un equipo de nombre "Revolucionarios", con el que conquistamos dos campeonatos y recorrimos el estado en juegos amistosos.
Como Gonzalo René, Jorge ha sido maestro, funcionario de varias administraciones, diputado local y, hay que decirlo, extraordinario deportista, en especial en el beis y en el sóftbol. Por los ochentas, tuve el gusto de participar con ellos en torneos de categoría libre con un equipo de nombre "Revolucionarios", con el que conquistamos dos campeonatos y recorrimos el estado en juegos amistosos.
Con la llegada de la generación que el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas en
uso legítimo de sus derechos partidistas calificó alguna vez como “la vieja guardia”,
en mancuerna con una bella e inteligente joven, Hilda Velázquez Rodríguez, se espera un trabajo eficaz y decidido para reincorporar al PRI las bases y liderazgos
que en el pasado lo hicieron fuerte.
Los
colores patrios y la irretroactividad de la ley
Mientras
por una parte, específicamente del presidente electo, las cosas parecen marchar
bien y apuntan a una transición tersa y a una entrega recepción sin grandes
sobresaltos, por la otra, en el poder legislativo, las cosas no parecen tomar
el mismo rumbo.
Se
tienen noticias de que existe una iniciativa encaminada a tratar de quitar al Partido
Revolucionario Institucional los colores verde, blanco y rojo que luce en su
escudo junto con sus siglas.
Hay
que recordar que estos colores, el Revolucionario Institucional los utiliza
desde su fundación como PNR el cuatro de marzo de mil novecientos veintinueve,
los mantuvo en su cambio a PRM el treinta de
marzo de mil novecientos treinta y ocho, los conservó el dieciocho de
enero de mil novecientos cuarenta y seis cuando cambió a PRI, y los sigue
usando a la fecha.
El
argumento en el que se basa la iniciativa consiste en que el Partido
Revolucionario Institucional está haciendo uso con intención electoral de los
colores de la bandera mexicana.
De
acuerdo con la Constitución General de la República en su artículo 14, ninguna
ley podrá tener efecto retroactivo, y en el caso del PRI, los colores en su
emblema son los que ha usado durante ochenta y nueve años; aprobados en su
momento y jamás impugnados legalmente; por lo que suponemos sería decisión suya
cambiarlos o seguir usándolos.
Es de explorado derecho que las leyes que se aprueben deben contar entre otras con las características
de generalidad e impersonalidad, lo que
quiere decir que en absoluto pueden estar destinadas a casos individuales o de
grupo. Si se actúa en contrario, se estaría frente a un acto bajo consigna y
con un destinatario único y cierto, lo que le quitaría objetividad y certeza
jurídica, requisitos esenciales de toda ley.
Por
otra parte, la irretroactividad significa
que no pueden aplicarse nuevas normas a actos jurídicos y hechos pasados o
previos. Debido al principio de seguridad jurídica que protege la certidumbre
sobre los derechos y obligaciones, por regla general, la ley no es retroactiva
y sólo regula hechos posteriores a su sanción.
Es de suponerse que entre los legisladores hay juristas que saben que este tipo de asuntos no requieren de nuevas leyes; que deben discutirse en el seno del Instituto Nacional Electoral con la participación de los representantes de todos los partidos y, de ser necesario, ventilarse ante el Tribunal Federal Electoral; todo al amparo y cobijo de la legislación vigente.
Lo definitivo, lo incuestionable, es que si a pesar de todo se legisla, a partir del decreto que sobrevenga y si se da en el sentido que se alega, ningún partido en formación en el futuro podría utilizar como emblema uno, dos o los tres colores que nos identifican como nación. Para el PRI, lo anterior, sería opcional.
Es de suponerse que entre los legisladores hay juristas que saben que este tipo de asuntos no requieren de nuevas leyes; que deben discutirse en el seno del Instituto Nacional Electoral con la participación de los representantes de todos los partidos y, de ser necesario, ventilarse ante el Tribunal Federal Electoral; todo al amparo y cobijo de la legislación vigente.
Lo definitivo, lo incuestionable, es que si a pesar de todo se legisla, a partir del decreto que sobrevenga y si se da en el sentido que se alega, ningún partido en formación en el futuro podría utilizar como emblema uno, dos o los tres colores que nos identifican como nación. Para el PRI, lo anterior, sería opcional.

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