El presidente Andrés Manuel López Obrador es un hombre de carácter, acostumbrado a los retos y a cumplir su palabra; tres veces competidor por la presidencia, hizo lo que los anteriores nunca pensaron, presentarse una y otra vez tras las sucesivas derrotas.
Ahora
bien, si en campaña no lo hizo, muy difícilmente va a arredrarse ahora que
cuenta con el poder ejecutivo, la mayoría del legislativo y el respaldo que
pueden brindar treinta millones de votos de mexicanos que creyeron el primer
domingo de julio en su proyecto.
No
obstante, muchos frentes, demasiados podría decirse, se han abierto en la
relación entre los diferentes niveles de gobierno. Nada hasta ahora que haga
sudar y acongojarse al nuevo jefe del ejecutivo federal. Muy poco tiempo para
tanta diferencia, pero poco también en el ejercicio como para pensar que no
podrá restablecerse el orden y tomar el pleno control.
La
cancelación del Nuevo Aeropuerto y su reorientación al de Santa Lucía y el uso
alterno del Benito Juárez han dado bastante de qué hablar y hasta especular,
aunque se diga que la negociación en la recompra de la deuda contraída para la
edificación está siendo exitosa ante los inversionistas nacionales y
extranjeros.
Muchos
de esos inversionistas, es común, los calificados como “buitres” por su
voracidad y sentido de la oportunidad. Si desea saber de ellos, vea una
película de los ochenta con el nombre de “Mujer Bonita”, Pretty Woman en
inglés. Su protagonista y galán casi otoñal se dedicaba a algo semejante
especulando con la compra venta de empresas en situación incierta.
Lo
sucedido en escasas tres, casi cuatro semanas podíamos resumirlo en algunas
cuestiones como la suspensa Ley Federal de Retribuciones que tanta inquietud
causó primero entre los altos jerarcas del poder judicial y el ejecutivo, más
en el primero.
Los
súper delegados estatales, la reducción al campo, a la preservación de la
naturaleza y a las universidades. Uno más, el despido de trabajadores federales
que, inicialmente programado para puestos altos de confianza, se extendió a gente más vulnerable en aras de un
ahorro presupuestal. La situación de inicio está afectando a trabajadores del
Sistema de Administración Tributaria, la dependencia del ejecutivo encargada
precisamente de agenciarle fondos.
Otro
no tan nuevo, por demás delicado, el llamado Paquete Económico del año entrante
con sus mermas a los estados y la reasignación de recursos al llamado Ramo 23,
fondo especial utilizado
discrecionalmente en los últimos años. Creado en los ochenta como
“Erogaciones no sectorizables”, cualquier cosa que esto fuera, cambió a
"Provisiones Salariales y Económicas".
Un
diputado tiene como fin legislar, ciertamente, sin embargo, si en algún momento
promete una obra pública, haciendo uso del mencionado Ramo, solamente presenta
un proyecto a Hacienda para obtener los recursos necesarios que, una vez
autorizados, no se sujetan a lineamientos específicos que determinen su
necesidad, su procedencia, el material a utilizarse y si obedece al interés
ciudadano.
Se
conoce, se sabe que durante las negociaciones del Presupuesto de Egresos, se
presentan tiempos de arreglos y reparto de recursos, muchas ocasiones con
resultados y asignaciones tan opacos que la propia Auditoría Superior de la
Federación ha considerado los fondos como escasamente transparentes y que no
cumplen con los fines a que son aparentemente destinados. Cochupo puro, pues, y
de eso hemos sabido mucho en el pasado.
Pero también, hay cosas, y muy buenas,
sobre todo para Campeche, como la inminente construcción del Tren Maya y el
apoyo pleno al turismo que en breve habrá de empezar a vivir su mejor época con
la llegada de los primeros cruceros, a unos cuantos días de surcar las aguas en
busca del muelle del estado más seguro del país y, el más dispuesto a crecer y
a hacerlo en grande.
Con
el gobernador Alejandro Moreno Cárdenas al frente de la Conferencia Nacional de
los Gobernadores reuniéndose, gestionando, no sólo a favor de Campeche sino para todas las
entidades; con la disposición del Presidente para escuchar, y por ese ánimo
siempre dispuesto al cambio y a la modificación de algún programa cuando no
cumple con su propósito, consideramos que el país entero entrará pronto en una
dinámica de mayor progreso y bienestar.
México
lo espera, México lo necesita. ¡Que así
sea!
Un jefe político muy estricto
Un
importante funcionario de los años setentas; primero buen amigo, después
respetado, duro y exigente jefe, solía ser muy drástico en las cosas del trabajo, y particularmente irónico en sus expresiones. No admitía fallas. Se
cumplía, y bien, porque así era la norma.
Particularmente
desconfiado, no toleraba el mínimo error, ni tenía objeción en amonestar
severamente a quien creía que había fallado. Muchas veces de manera
injusta y desconsiderada, aunque no de mala fe. “No sé si eres muy tonto u obras de mala fe”, decía. Difícil de
responder.
Algunas
de las experiencias adquiridas obligaron y obligan a ser cauto y a pensarlo dos
veces antes de opinar. Se debe ser respetuoso y no hablar de nadie ni de nada
sólo por repetirlo tras haberlo escuchado. No meterse en conversación ajena ni
juzgar de oídas. Hacerlo de otra manera es caer en el infundio y la
maledicencia. Respetar ante todo. De ahí un lema que uso a menudo: Camino descalzo para no herir a las piedras.
En
esa tesitura y de cara al fin de este 2018 tan especial, lo mismo que de
concluir un nuevo período anual de esta etapa de modesto columnista, me place
haber cumplido cada semana del año con mi modesta colaboración, sin fallar un
solo martes. Gracias a los lectores por su paciencia, y disculpas cumplidas a
quienes de alguna manera afecté o incomodé con mis comentarios.
Que
su navidad haya sido grata y que haya un próspero y feliz año para todos.
… Y ALGO MÁS
Campeche debe ser presumido
“Es un lugar con maravillas arquitectónicas,
naturales y sobre todo, con tranquilidad, que debe tener un amplio mercado en
todo el mundo”. Estas palabras las pudiera haber pronunciado un orgulloso
campechano. Pero no fue así.
Viniendo
de Miguel Ángel Torruco Marqués, nuevo secretario de Turismo federal, las
palabras cobran especial significado. Las pronunció en la inauguración del espectáculo
de luz y sonido de Edzná. Lo dijo él y lo enfatizó doña Christelle Castañón, la
esposa del gobernador Moreno Cárdenas. Por su modernidad y diseño, el show lumínico y sonoro se encuentra
entre los mejores del país.
El
estado de Campeche, con atractivos como Edzná, los museos, entre ellos El Pirata,
la Casa Seis, La Reserva de la Biósfera de Calakmul, el recinto amurallado, los
espacios llenos de historia, el arribo de los primeros cruceros y, por supuesto,
a mediano plazo el Tren Maya, se pone de lleno en el mapa de los sitios
importantes de visitar por el turismo de clase mundial, sin descuidar el
nacional.
Hasta
en dos ocasiones lo hemos comentado en esta columna, los campechanos debemos
estar orgullosos de nuestro pasado, pero también, atentos al presente y
confiados en nuestro futuro. ¡Debemos y tenemos que presumir Campeche y hablar
bien de él, siempre!
El presupuesto estatal
Se
notaba entusiasmado, satisfecho, complacido de que las fuerzas políticas se
hayan puesto de acuerdo tras intensos debates, y autorizado un presupuesto para
el año entrante de poco más de veintiún mil ciento setenta y nueve millones de
pesos. Tal era el ánimo del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas, quien reconoció el
compromiso y responsabilidad de los diputados que apoyaron con su voto las
Leyes de Ingresos y Egresos del Estado.
“Creo firmemente que lo están haciendo
siempre pensando en Campeche, siempre trabajando en equipo. Y esto es lo que
nos ayuda, es un presupuesto social, es un presupuesto que atiende todos los
rubros, tenemos que fortalecer el tema educativo, el tema de la salud, el tema
del campo, el tema de seguridad”, dijo complacido.
Vamos
bien y por el camino correcto. De cara a un nuevo año que traerá actividad en
el ramo turístico, en la obra pública, en la nueva infraestructura ferroviaria
en curso, creemos, aseguramos, que el que casi despunta será un año de
progreso, bienestar y buenos augurios.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario