domingo, 26 de abril de 2020

DE MUCHO, UN POCO/Ni pacto ni acuerdo, por ahora


Acto de buena fe, “plan con maña”, eso y más fue o pareció serlo la propuesta que de haberse aceptado hubiera obligado a las organizaciones políticas a contribuir con la mitad de sus presupuestos a los estragos de la contingencia sanitaria y su sucedánea, la crisis económica que, desafortunadamente, sigue avanzando paralela y mostrando su rostro más desagradable.
Pareciera que el asunto era minar a la oposición como ha sucedido desde el amanecer de la 4T. Los partidos tendrían resultados negativos con cualquiera de dos alternativas. Si aportan, se debilitan porque el dinero no alcanza para lo más elemental a poco más de un año de la elección intermedia. Si se niegan, quedan como inhumanos en insensibles.
Como siempre, desde la complicidad de las “benditas” redes sociales, los politólogos, economistas, epidemiólogos, expertos en salud pública, agoreros del infortunio y sesudos “constitucionalistas”, alegan que el gobierno "no está obligado” a subsidiar a los partidos, y que estos deben rascarse con sus propias uñas, subsistiendo con lo que sus afiliados contribuyan.
De diferentes maneras los partidos han dado respuesta, siempre invocando al Instituto Nacional Electoral como rector y encargado de la gestión de recursos que el estado otorga por imperativo constitucional, con base en una fórmula que incluye el número de ciudadanos registrados en su padrón, y los resultados de la última elección. No es obsequio gracioso y está contemplado en el presupuesto del INE por mandato de ley.
El primero que aportó una idea y una respuesta positiva bajo ciertas circunstancias fue el presidente del PRI y nuestro paisano, Alejandro Moreno Cárdenas. Alejandro propuso a nombre de sus correligionarios y con la autorización de sus órganos de mando y el propio INE, donar la mitad de los recursos públicos que reciban, y no uno sino los cuatro meses que aparentemente durará la contingencia.
La condición, que el dinero lo maneje un nuevo fideicomiso en el que participe la sociedad civil. Sonaba razonable, pero el presidente difícilmente accedería a crear un organismo como los que de manera tajante ha decidió finiquitar.
Cuando el asunto parecía olvidado, el PRI tomó de nuevo la palabra, para decir “es la hora de poner a México por delante”, dejar de lado las diferencias, y que el presidente convoque a un “plan de unidad nacional”  para enfrentar la pandemia y la caída de la economía del país con sus fatales consecuencias.
Moreno Cárdenas propone un plan que incluya además de cuestiones de salud, programas de empleo temporal, de liquidez de las empresas, de impulso al campo, de brindar apoyo a las familias y motivar la creatividad  aplicada a la fabricación de insumos médicos urgentes. Hasta de disminución de la progresiva violencia intrafamiliar y de género.
A bote pronto, dando respuesta a las inquietudes de cualquier origen político e ideológico, el presidente Andrés Manuel López estableció sus propias reglas, y de un plumazo ordenó publicar en el Diario Oficial de la Federación un denominado Plan Anticrisis, en el que describe qué quiere hacer y de qué manera piensa hacerlo. Ni pactos, ni acuerdos, ni nada en lo que pudieran caber sus adversarios o se acomode a sus ideas. Esto es, inmensas cantidades de dinero aplicadas a su proyecto político que tendrán, no cabe la menor duda, un manejo absolutamente personal y discrecional.
Mientras tanto, a los patrones se les exige seguir pagando a sus trabajadores, y a los grandes deudores se les estrecha cada vez más el lazo. No habrá incentivos fiscales a no ser por los  pequeños e insuficientes préstamos personales. Cuando mucho, y eso obligados por las circunstancias, dos meses de prórroga para cumplir con su declaración anual. Claro que es necesario el dinero para el gobierno en estos y otros tiempos, pero igual lo necesitan los empresarios, sobre todo los pequeños para subsistir.
Si van a dar dinero contante y sonante o en especie, pagar salarios con sus puertas cerradas o cualquier otro tipo de aportación, es justo que todas las voces sean escuchadas. Trabajo conjunto, diálogo, antes que decisiones personales y monólogo machaconamente repetitivo. El acuerdo nacional al que tanto se aspira, parece que esta vez, por ahora, simplemente, no será. 

Ley de Amnistía habemus 
Nada nuevo el tema, formó parte de las promesas de campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador y por tanto, ya se esperaba, pero no tan pronto, de manera tan sorpresiva y menos en medio de la seria emergencia. Madruguete solían llamarle en los tiempos del PRI omnipotente y de la presidencia imperial.
Cuando el mundo salvo raras excepciones se sacude por el temor a lo invisible, y los mexicanos se encuentran confinados en sus hogares y separados en algunos casos de sus familias, se aprueba con extrema urgencia, como si fuera un asunto vital para la marcha trompicada del país. Ya está aquí la Ley de Amnistía impulsada por verdaderos maestros de la artimaña.
Con esta ley, de la noche a la mañana, no todos malos, pero por miles dejarán las cárceles para sumarse al ejército de desempleados y, se puede asegurar, al de los que ni estudian ni trabajan. Resulta previsible que no serán abandonados a su suerte, y de ser necesario, se inscribirán en gran número en el programa “Jóvenes construyendo el futuro”. Ya dentro, recibirán como “aprendices” el doble que los trabajadores que quedarán cesantes hasta la reactivación de la economía.
Y de no ser así y en el supuesto de que quedaran excluidos de ese beneficio, les quedará el recurso de tomar para sí lo ajeno, bien aprendido a su paso por alguna universidad del delito. Con las nuevas disposiciones penales sobre los montos económicos ilícitamente obtenidos, se reactivaría la tristemente célebre “puerta giratoria”, y en el peor de los caos, la pagana será la sociedad, ni más ni menos. 

... Y ALGO MÁS

El gobierno del estado da batalla a la contingencia 
Priorizando en lo esencial la salud de los campechanos, el gobierno no cede terreno. La administración de Carlos Miguel Aysa González da puntual seguimiento a todas las medidas de protección sanitaria aplicables; en toda la entidad, con especial énfasis en puntos álgidos como la Sonda de Campeche en donde se prendieron los focos rojos. Todo para evitar la ampliación de la curva de contagios y la extensión desordenada de la pandemia.
El jefe del ejecutivo no deja de reconocer el apoyo de las autoridades federales y locales: Salud, Ejército y Marina, Petróleos Mexicanos, Policías federal, estatal, municipales y Cibernética entre otras. La Mesa para la Construcción de la Paz, es el foro permanente por la variedad de su composición, y  la mejor herramienta para evitar el crecimiento explosivo del contagio.
La prevención es la herramienta más importante que existe para combatir la propagación de la pandemia y en ese sentido hemos dirigido con mayor rigor los esfuerzos conjuntos”, enfatizó el mandatario durante la última reunión. 
En la llamada Jornada de Sana Distancia que fue extendida durante todo mayo por ser el período de mayor y más acelerado contagio, se multiplicaron las acciones en los más de cuarenta filtros abiertos y, ante el desacato e imprudencia de algunos, no quedó otro remedio que intensificar los operativos de vigilancia en los mercados y cerrar negocios no esenciales. 
El gobierno federal, el estatal y los municipales están haciendo su trabajo, muy efectivo, toca entonces a la sociedad campechana, a nosotros, hacer nuestra  parte, la más sencilla, apoyar primero la labor de las autoridades, obedecer las reglas, y después, quedarnos en casa. 

Los servicios de limpieza, foco de contaminación 
No es un secreto el modo en que funciona la recoja contratada de basura, sin una adecuada supervisión. Los madrugadores hemos sido testigos de la manera tan eficiente como los muchachos se desempeñan, pero sin las medidas adecuadas de higiene y cuidados sanitarios.
Los ejemplares trabajadores no usan mascarillas, ni cubre bocas, ni guantes mientras recogen bolsas y botes de desperdicios que desparraman líquidos y sólidos. Con su esforzado trabajo, no sólo ponen en riesgo su persona, es muy probable que también estén trasladando de un sitio a otro el peligroso agente contaminante.    
 





 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario