viernes, 7 de mayo de 2021

DE MUCHO, UN POCO/La politización de politizar las tragedias

En el camino de la Cuarta Transformación, o de lo que quede de Morena tras la elección, solamente hay dos personas del equipo cercano con la capacidad suficiente para relevar al presidente, o por lo menos para enfrentarse a Alejandro Moreno Cárdenas en el veinticuatro. Tal vez uno por ese partido y otro por alguno de los satélites creados ex profeso.
Una foto de octubre de dos mil doce, casi al terminar su mandato como jefe de gobierno el hoy Canciller, daba cuenta de la inauguración de la tristemente célebre Línea 12 del Metro capitalino. La Línea Dorada, ahora, negra o gris para la memoria colectiva. Una y muchas peripecias acompañaron y siguieron en su suntuoso exilio al alto funcionario metropolitano.
Estructuras y vías defectuosas, vagones cuyas rentas según se rumora resultaron tres veces más costosas que si hubiesen sido comprados. Al frente de la operación estuvo el secretario de finanzas del gobierno capitalino, luego diputado y ahora presidente y “líder” partidista enfrentado con el demócrata Porfirio Muñoz Ledo.
Desde Inglaterra, los conmovidos trabajadores de “The Tube” -el metro londinense- expresaron solidaridad, y presidentes como Joe Biden ofrecieron ayudar. La clase en el poder, politizaba reclamando que “no se politice la tragedia”. En la imposibilidad de culpar a autoridades anteriores, arremetieron contra la prensa “conservadora”. El presidente se negó a visitar el sitio porque no es su estilo y, “Tiene que ver con lo espectacular y lo que se hacía antes”.
Ahora y siempre, las tragedias son como “anillo al dedo” para ciertos políticos. Recordemos a López Obrador en julio de dos mil diecisiete exigiendo el cese del secretario de SCT y no el de algún “chivo expiatorio” en el caso del socavón mortal en la carretera a Cuernavaca. Hoy, el karma implacable le ofrece la oportunidad en sus más cercanos que mal construyeron u omitieron dar mantenimiento.
Sabemos que hay una investigación a cargo de una empresa extranjera con oficinas e intereses en el país. Ligada al sector oficial, se especializa en “gestión de riesgos en el sector energético; principalmente petróleo y gas, así como alimentos y salud, ductos y mantenimiento de plantas de almacenamiento de gas licuado”. Se estrenará en accidentes de transportes colectivos.
En la determinación de los responsables, algo recordará al personaje de curioso fleco que “resolvió” lo de la “casa blanca” y mantuvo a salvo a sus actores ¿Habrá de esos “chivos expiatorios” que molestan tanto al presidente? ¿Lucirán astas caprinas sobre cabezas huecas mientras el “pueblo bueno  y sabio” ora y clama justicia para sus difuntos?
El asunto se irá diluyendo como suele suceder. Se apostará al olvido, a que sanen los heridos, a que se sepa el destino de los desaparecidos, a que el tiempo y la resignación sequen el llanto de las familias de los veintiséis muertos. Será lo que sea, pero rumbo a la sucesión y a pesar de todos los riesgos, las únicas opciones de la 4T seguirán siendo Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard.

Prevenir en lugar de lamentar
El golpe ha sido duro, intenso, demoledor, directo a la línea de flotación de la nave a la mitad de su ruta. A la suma de desaciertos que han acompañado al presidente, a su equipo de trabajo y a los propósitos de perpetrarse en el poder, los está marcando la tragedia. Los recortes a todos los niveles y en todos los sectores les están pasando la factura.
Son más que evidentes los resultados de la desatención a las madres de familia con la cancelación de las guarderías fundados en una supuesta corrupción ni comprobada ni castigada; la falta de apoyos al campo; el abandono a la educación, al arte y a la ciencia. Estas y otras faltantes para dirigir los recursos a tres obras emblemáticas están cobrando su precio.
No podemos dejar de mencionar la falta de medicamentos en todo el sector salud, en donde salvo el paracetamol y el naproxeno no se cuenta con nada. La ausencia de medicamentos contra el cáncer, sólo quienes lo padecemos o hemos padecido, tenemos o hemos tenido algún familiar en esa circunstancia podemos hablar con conocimiento de causa de esa desgraciada práctica que ha cobrado miles de víctimas.
Con el colapso en el transporte metropolitano que se sumó a una larga cadena de accidentes, descarrilamientos, incendios y otros incidentes en ese importante servicio para millones de ciudadanos que lo utilizan diariamente, es tiempo de revisar muy concienzudamente todas las obras, en proceso o en servicio, llámense Tren Maya, Aeropuerto Santa Lucía, y en particular el Metro, desde la primera línea con más de medio siglo hasta los más recientes tramos.
Deben incluirse estaciones de autobuses, edificios públicos, aparatos mecánicos, parques de diversión y, por supuesto, las escaleras eléctricas de la delegación Álvaro  Obregón que han sido motivo de cuestionamientos -acaso injustos- contra la actuación como alcaldesa de una candidata al gobierno del estado de Campeche.

... Y ALGO MÁS

Los debates y su historia
En un debate pre electoral, los participantes se enfrentan y confrontan en un espacio moderado por expertos que garanticen igualdad de condiciones. El objetivo, exponer sus ideologías, y sus ideas para desarrollar programas de gobierno. Igual, que muestren conocimiento de la realidad y actitud para enfrentar con éxito el cargo al que aspiran.
Un atisbo a los antecedentes del debate en la política nos lleva al veintiséis de septiembre de mil novecientos sesenta. Nixon y Kennedy por los partidos Republicano y Demócrata, respectivamente, se presentaron en la televisión ante sesenta y seis de los ciento setenta y nueve millones de habitantes que tenía entonces Estados Unidos.
El resultado dependió en buena forma de cosas tan originales como el bronceado que lució el popular teniente operador de la torpedera PT-109, tras dos semanas de exposición al sol del verano a bordo de su yate y en una candente playa. El prurito machista del narigón que se negó a someterse a la brocha y los afeites del maquillista, contribuyó a su debacle.
En México, los debates se remontan a un cuarto de siglo y acumulan diez desde la campaña de mil novecientos noventa y cuatro entre Ernesto Zedillo del PRI, Diego Fernández del PAN, y Cuauhtémoc Cárdenas del PRD. Uno en cada proceso, en el anterior hubo tres.
Localmente, al parecer en dos mil tres se enfrentaron Jorge Carlos Hurtado por el PRI, Juan Carlos del Río por el PAN, y Layda Sansores por Convergencia. Fue la primera vez que se realizaba ese ejercicio de opinión, y de ahí “pa’l real”.
El debate del pasado viernes siete, con la mejor intención no sólo de parecer imparcial sino también serlo en lo posible, concluiríamos que no cumplió a cabalidad con los objetivos a que estaba destinado, aunque sí quedaron en claro algunas cuestiones.
Layda respondió por fin la reiterada pregunta de Eliseo y reconoció públicamente su parentesco con América Azar, secretaria de Finanzas de Alejandro Moreno Cárdenas. Estimada por cercanos al autor, honesta como fue calificada por Sansores, América jamás hubiera consentido tropelías contra el presupuesto, lo que deja bien parada la administración de Alito.
Salvo la contumaz “acusación” del parentesco con Moreno Cárdenas, ni Sansores ni Fernández han encontrado una sola mancha en el expediente personal y familiar de Christian Castro, y por tanto, sus señalamientos sólo tienen visos de ocurrencias. Ante la falta de propuestas serias y viables, el ex alcalde trató de amenizar la reunión exhibiendo una pequeña marioneta.
A Fernández corresponde aclarar los señalamientos del aliancista Castro Bello y otros participantes, acerca del presunto fraude a la nación por el desvío de recursos correspondientes a la CFE, así como el uso del presupuesto a favor de sus mecenas yucatecos. Por su salud política y la nuestra, esperamos el desmentido con la exhibición de los contratos celebrados con empresas domiciliadas fiscalmente en terrenos baldíos de la Ciudad Blanca.
El debate en cierta forma derivó en una batalla campal con más golpes mediáticos que propuestas. Sin embargo, hubo uno que articuló mejor sus discursos, fue más prudente en sus respuestas y más claro en sus propuestas. Si tuviera que hacer lo acostumbrado, diría que, Christian Mishel Castro Bello fue el ganador incuestionable de la jornada.

 



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