jueves, 4 de noviembre de 2021

Ya no habrá más pato laqueado

El muchacho calculó mal las cosas. Pensó que con la información que dijo tener y un poco de astucia, aunados a un buen trabajo de sus bien pagados abogados, podría sortear el escollo y, con algo de imaginación -que la tiene-, daría de comer en la palma de su mano a sus acusadores y saldría con bien ¡Y muy rico!
La parte complicada, para lograr sus fines involucró a varios miembros del gabinete del ex presidente Peña, y al mismo Enrique Peña Nieto. Ahora deberá probar que él solamente fue víctima inocente de una intriga siniestra. La respuesta de sus acusados, entre ellos nuestro paisano Lavalle está en camino.
Otro error, y tal vez el peor, por torpe o inocente creyó que su situación de privilegio duraría el resto de la administración del presidente López Obrador, y más allá. Vana suposición creer que no tenía por qué privarse de los placeres que su alto estatus económico y social le permitían, y se fue tras los patos en sitios de lujo.
Ahora sí en prisión, se ha declarado inocente de nuevo, y ha ofrecido arreglar las cosas por la vía de la reparación del daño. Al fin de cuentas cuando el o los ilícitos se cometieron, no se trataba de un delito grave el peculado y, atenido a ello, con unos pocos millones recobraría su libertad y sus bienes.
Tal vez le sirva ese recurso, sin embargo, acogerse a él no le saldría nada barato si además de la devolución se le aplica como sanción el doble o el triple del dinero desviado, más indemnizaciones y multas. Tal vez sea así, no puede asegurarse, y solamente el paso de los días podría determinar si el asunto se lleva por la vía penal de los pobres, o la civil de los ricos.
Una historia para finalizar: Hace varias décadas, un buen amigo que en fecha reciente se incorporó a la cada vez más extensa tropa celestial, acudió al padre del joven indiciado en busca de algún tipo de empleo para sostener a su familia y cubrir sus muchas deudas.
Por supuesto que a falta de disponibilidad, el importante personaje otorgó un nombramiento al buen amigo y su ex condiscípulo en la UNAM. El problema fue que la dependencia estaba tan manoseada que en poco tiempo el campechano terminó en la cárcel.
¿Karma? ¿Mala suerte? ¡Chi lo sa!

Buena reacción
A bote pronto, sin excusas ni pretextos, la joven y bella presidenta municipal, respondió a un reclamo de la población: Ya giró indicaciones para que personal del ayuntamiento realice los trámites correspondientes a la autorización del gobierno federal para podar las ramas de mangle que bloquean el tránsito y la visión de los automovilistas en la Costera.
Por otra parte, la cuestión del alumbrado de la citada vía está en camino de resolverse mediante nuevas gestiones ante el mismo gobierno federal y el estatal a cargo de la gobernadora Layda Sansores San Román.
Bien por la actitud de ambas funcionarias.

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